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EL MUSEO IMAGINARIO

El Conservatorio, talento a examen

La cantante y pianista Miriam Luna, que acaba de publicar nuevo disco, recuerda lo significativo que fue este lugar durante su formación

Eduardo Naya

Miriam Luna, junto al piano de una de las aulas del conservatorio. 

Miriam Luna, junto al piano de una de las aulas del conservatorio.  / JOAN CORTADELLAS

Cuando accedes al interior del monumental Conservatorio Municipal de Música de Barcelona (Bruc, 110) en compañía de la cantante y pianista Miriam Luna, ya te empiezas a hacer una idea de que esta chica ha aprendido de lo suyo en la crème de la crème de los centros de formación musical de la ciudad.

"Este lugar fue el inicio de mi formación musical. Hice una prueba de acceso a la que se presentaron 250 pianistas y en la que pasaron 15", explica la artista. La corrigen, aceptaban a menos de 10 (efectivamente, poca broma con este sitio). "Aquí  hice mis estudios de canto y piano clásico. Es especial para mí porque siete años de mi vida los he dedicado a la música", continúa ella.

Ahora es una profesional en ascenso; acaba de sacar el álbum Piano & soul, en el cual versiona canciones de grandes personajes como Stevie Wonder y Elton John. "Al tratarse de artistas tan reconocidos, lo que yo hago es ponerle mi personalidad y mi carácter a sus obras. Es como cocinar un plato y darle mi propio toque", comenta la cantante entre risas. Vamos, que se atreve a cambiarles la receta a los estrella Michelin de la música.

Uno de los temas que incluye el disco, Isn’t she lovely, está disponible en YouTube. Aunque Miriam no subestima el potencial de expansión que le brindan las redes, sigue apostando más por "el contacto real en vivo". La recompensa del agradecimiento del público por su trabajo es, para ella, mucho más gratificante cuando lo tiene delante.

La lección aprendida 

En el año 2010, Miriam dedicó una canción a la lucha contra el cambio climático, puesto que considera que la música es "una vía muy positiva para transmitir valores". Esta es una lección que, francamente, podría aprender alguna que otra estrella del reguetón.

Pero volviendo al lugar en el que estamos... ¿Qué es un conservatorio sin maestros que impartan lecciones? La respuesta es entre nada y menos, por lo que obviamente nuestra artista no puede ignorar lo que le enseñaron de sí misma en el lugar en el que nos encontramos. "Mi profesora de piano siempre destacó la sensibilidad musical en la forma de mi interpretación. Aprendí la importancia de la honestidad que se ha de tener con una misma para ser capaz de potenciar las capacidades inherentes".