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ponte a la cola

11 locales de Barcelona por los que vale la pena hacer cola

Lo bueno se hace esperar. Repetirás esta frase más de una vez mientras haces cola frente a estos establecimientos. Pero si se te agota la paciencia, te damos planes B

Laia Zieger

Los clientes hacen cola frente al restaurante japonés Toyo.

Los clientes hacen cola frente al restaurante japonés Toyo. / LAURA GUERRERO

Ante una cola descomunal siempre hay dos actitudes posibles (que suelen coincidir con dos maneras de tomarse la vida): a) uf, qué palo, vayamos a otro sitio y b) si hay cola, debe de molar, ¡quedémonos! Estas líneas están dedicadas a los miembros del grupo B, es decir, a todos aquellos a quienes no les importa pasar un rato de pie a la intemperie si la recompensa merece la pena. No hemos olvidado, sin embargo, a los que detestan esos paréntesis vitales en los que se convierten las colas, a quienes proponemos un plan alternativo para cuando una espera demasiado larga les ponga de los nervios. 

1. Toyo, bufet libre japonés por 11 €

Quienes acostumbran a pasar por la calle del Torrent de l’Olla, a la altura del número 10, se percatarán de que cada día, y sobre todo el fin de semana, a eso de las 12.30 horas, se forma una interminable cola ante las puertas del bufet de comida japonesa Toyo. Todos esperan largos minutos la apertura del local, que acumula cumplidos por la relación calidad-precio de su cocina, que se sirve sin límite en una cinta giratoria. Un concepto, en definitiva, que lo peta porque permite comer hasta reventar por el módico precio de 11 euros. Torrent de l’Olla, 10.

Plan B:
Si eres de los que privilegian la calidad antes que la cantidad y quieres comer delicias niponas, una gran opción es poner rumbo a la calle de Gran de Gràcia, 13, donde está ubicado el excelente restaurante Nomo.


2. Ramen-ya hiro, la sopa de fideos más deseada

Decenas de personas esperan junto a la puerta de Ramen-ya hiro. / JOAN CORTADELLAS

Ramen-ya hiro fue de los primeros en Barcelona que reivindicaron un plato que entonces era un gran desconocido para el público local: el 'ramen', una contundente sopa de fideos japonesa que se suele servir acompañada de carne y verduras. Calienta el cuerpo y despeja la mente, y aunque ya lo preparan ya con solvencia en numerosos establecimientos, nunca está de más regresar a los orígenes y probar las delicias que salen de la cocina de este lugar en el que siempre hay cola. Para aguantarla, ponte en 'modo zen'. Girona, 164.

Plan B:
De una receta japonesa como el 'ramen' a las propuestas peruanas del chef Nicky Ramos, viejo amigo de los 'foodies' locales tras su paso por The Market Perú, que ha abierto recientemente el solvente Leche de Tigre (Martínez de la Rosa, 10) con recetas callejeras peruanas riquísimas. 


3. Plat Ring, comida casera para llevar

Interior del local de comida casera Plat Ring. / ISABEL MESTRE

Comida casera como la de la abuela, elaborada al momento, y una infinita variedad de platos han hecho de esta tienda de comida para llevar un must para los vecinos de Gràcia. Cada día, a la hora de comer, se congregan aquí decenas de personas que acuden a comprar su menú del día e, incluso, a veces, su compra semanal de platos lista para consumir. "Sale más a cuenta venir aquí que hacer la compra y prepárartelo tú misma", asegura Betina, oficinista de la zona que cada lunes acude para llenar sus fiambreras para toda la semana. Torrent de l’Olla, 5.

Plan B:
El vecino Fast Kibuka (Torrent de l’Olla, 23) ofrece una cocina japonesa take away en la que no falta un interesante menú del día que cuenta con diversas opciones y que está muy pero que muy bueno. Y si lo que buscas es un plan rápido, casero, económico, saludable y bueno, puedes acudir a un local de Tento. Casi cada barrio de la ciudad cuenta con uno.


4. Brunch & Cake, recetas de 'brunch' reinventadas

Gente esperando frente al Brunch & Cake. / jordi cotrina

En cuanto echamos un vistazo a los exuberantes platos que salen a cualquier hora de la cocina de Brunch & Cake entendemos el porqué de ese fervor por una oferta que, sin duda, entra por los ojos. Bajo el lema "In grandmothers we trust" (en las abuelas confiamos) que nos da una idea de la media de edad que encontraremos entre la clientela del local, aquí hallamos las recetas más suculentas del 'brunch' en todo su esplendor y ligeramente reinventadas. Huevos Benedict, 'pancakes', tortitas, gofres, pasteles caseros, ensaladas, crepes y otras propuestas que bien merecen un rato de espera. Enric Granados, 19.

Plan B:
Sujetar una taza de té del monísimo Ugot (Viladomat, 138) y sentirse Miss Marple es todo uno. Localazo de culto para los amantes de los desayunos y la pastelería artesana. Imprescindible. 


5. Delacrem, helados de maestro

Clientes tomando helados artesanos en Delacrem. / elisenda pons

Cuando te separan pocos metros de los mejores helados de Barcelona, no hay dolor a la hora de hacer una cola que te conducirá a prodigios como el helado de chocolate del gran Massimo Pignata. El maestro heladero elabora sus criaturitas de forma artesanal, sin aditivos, con ingredientes de primera calidad y amor a raudales, lo que da lugar a creaciones súpercremosas y sabrosísimas que conviven con batidos y granizados. Todos están buenísimos, pero el de pistacho, ay, el de pistacho nos pirra. Enric Granados, 15.

Plan B:
Habrá que caminar hasta el número 18 de la calle de Sèneca para plantarse en Paral·lelo Gelato, un lugar de aire más hípster pero igualmente gurmet, y hacerse con uno de sus helados artesanales de altura. ¿Qué tal el de regaliz? 


6. Hotel Majestic, 'brunch' de lujo

El 'brunch' del Majestic nació hace seis años ideada por el chef con estrella Michelin Nandu Jubany (Can Jubany). Si bien este formato fue ideado para los clientes del emblemático hotel, el espacio se llena hoy en día, cada domingo de 12.45 a 16.00 horas, de locales de todas las generaciones que van a disfrutar de uno de los 'brunchs' más exquisitos con motivo de todo tipo de celebraciones. La calidad y variedad gastronómica, inspirada en las cocinas de todo el mundo, es un auténtico sueño hecho realidad para cualquier gurmet. Embutidos, quesos, recetas frías, calientes, arroces, pescados, carnes, canelón, huevos Benedict, 'sushi', ceviche... El precio es de 59 € para adultos, con copa de champán incluida (los niños de 3 a 12 años pagan 29 € y para los menores de 3 años es gratis). Paseo de Gràcia, 68.

Plan B: 
Si lo que te gustan son los brunchs con mucha variedad y producto de alto nivel servidos en formato bufet, estás de suerte. Barcelona atesora una interminable lista de establecimientos hoteleros que cuentan con esta opción los fines de semanas. Cerca tienes el del Hotel Mandarin Oriental (paseo de Gràcia, 38). 


7. Paradiso, coctelería secreta

Una larga fila frente a la coctelería Paradiso. / elisenda pons

Acceder a una de las coctelerías de vanguardia más prestigiosas de Barcelona, y también una de las más singulares, y hacerlo a través de una pequeña tienda de 'pastramis', no tiene precio. Para ello hay que respetar una siempre silenciosa y enigmática cola, que encontraremos casi a cualquier hora, pero la espera valdrá la pena cuando sus eficaces 'bartenders' –contra lo que cabría esperar de un sitio así de 'cool' son más majos que las pesetas– dejen volar su imaginación para prepararnos un cóctel a medida con técnicas vanguardistas e ingredientes exóticos. Rera Palau, 4.

Plan B:
Muy cerca de Paradiso se encuentra Abaixadors 10, epicentro del moderneo noventero por antonomasia que hace poco reabrió sus puertas con un nuevo interiorismo e idéntico espíritu 'underground'. Grandes copas y mejor ambientazo. 


8. Escuela oficial de idiomas, para aprender a buen precio

Futuros alumnos de la EOI de Drassanes esperan su turno. / jonathan grevsen

¿Te has propuesto aprender o mejorar tu inglés, alemán, francés, chino o yo-qué-sé-qué-idioma? Para entrar en la Escuela Oficial de Idiomas, con una lista interminable de opciones a un precio por curso muy interesante, tendrás que tener mucha suerte o armarte de paciencia y participar en el sorteo las veces que hagan falta. Hay quien lleva intentándolo sin éxito año tras año. Avenida de les Drassanes, 14.

Plan B:
¿Sabías que en Barcelona puedes aprender idiomas gratis? Cada viernes, un grupo llamado The Friday Language Exchange queda en el centro de la ciudad para conversar y realizar intercambios lingüísticos for free alrededor de una copa. Más información en meetup.com/The-Friday-Language-Exchange.


9. Petit Bangkok, uno de los primeros tailandeses

Interior del restaurante tailandés Petit Bangkok. / robert ramos

Con la de oferta culinaria que tiene la ciudad, y a la hora de pedir mesa parece que todos nos dejamos caer en el mismo lugar. Quienes hayan tenido antojo de comida 'thai' en algún momento, saben que pedir mesa en este restaurante del barrio de Sant Gervasi, uno de los primeros de la ciudad en ofrecer las recetas auténticas del país asiático, es una proeza que se debe organizar con mucha antelación. Imposible reservar aquí para el mismo día. Vallirana, 29. 

Plan B:
La cocina 'thai' es una de las más apreciadas por los 'foodies' y eso ha hecho que Barcelona cuente hoy con numerosos restaurantes dedicados a esta cocina. Si te hace un excelente 'pad thai', uno de los platos más conocidos de este país, pon rumbo a Boa-Bao (plaza del doctor Letamendi, 1). Los preparan de forma magistral y al estilo tradicional. Además, también tienen recetas de otros países del continente oriental para abrir la mente y el paladar hacía nuevas perspectivas.


10. Soho house, club social y restaurante italiano

Sala de Cecconi's, en el club social Soho House. / ferran imedio

Desde que abrió sede en Barcelona en el 2016, Soho house, el exclusivo club social internacional para profesionales creativos, se ha convertido en un 'place-to-be'. Por eso no es de extrañar que tanto sus espacios como actividades y ofertas gastronómicas actúen como imán de las tribus más 'cool'. Buen ejemplo de ello es la cola que se forma cada domingo ante Cecconi’s, el restaurante del hotel que monta un 'brunch' dedicado a la cocina italiana. Las actividades del establecimiento destinadas al público general (hay otro calendario exclusivo para los socios), también son de lo más solicitadas y acaban siempre con lista de espera. Consisten en citas gratis que se celebran mensualmente donde se mezcla lo mejor de la gastronomía (solo se paga por el menú del día) junto a conferencias impartidas por referentes de la arquitectura, el arte, la música, la arquitectura, la moda, el cine... Plaza del Duc de Medinaceli, 4.

Plan B: 
Aquí la cosa es complicada. Si lo que buscas es un lugar 'instagrameable' y 'ultra cool', el Hotel Casa Bonay (Gran Via de les Corts Catalanes, 700), con su interiorismo de inspiración 'glam-artesana', será perfecto para tomar una copa, comer o relajarse. Si lo que te interesan son las charlas culturetas, tienes agendas interesantísimas tanto en el CCCB (Montalegre, 5), como en la librería Laie (Pau Claris, 85) o en Museu del Disseny de Barcelona  (plaza de les Glòries Catalanes, 37-38).


11. Hotel Praktik Bakery, panes, cruasanes, zumos y cafés

Interior del Hotel Praktik Bakery. / albert bertran

Cuidadito, porque desayunar en este arrebatador establecimiento de techos altos y encantador jardín no siempre es fácil. Tras su propuesta gastronómica, a base de pasteles artesanos, bollería, bocadillos, zumos y alguna que otra opción salada, se encuentra Anna Bellsolà, creadora de Forn Baluard y habitual en los 'rankings' de mejores panaderas de la ciudad. Cabe, por tanto, la posibilidad de que lleguemos al Hotel Praktik Bakery atraídos por ese olorcito que nos llama a gritos desde la calle, y cuando nos dispongamos a hacernos con ese bizcocho de té verde que es canela fina nos comuniquen que el espacio está ocupado por los clientes del hotel y que, por tanto, tendrá que ser para llevar. Es aconsejable, por lo tanto, evitar las horas punta del desayuno pues nos veremos obligados a decir adiós a esos deliciosos cruasanes de mantequilla, a esos panes para todos los gustos elaborados al horno de leña y a esos buenos zumos y cafés. 
Provença, 279.

Plan B:
Claudicar es de cobardes, así que vamos a dirigir nuestros pasos a Billy Brunch (Bailèn, 115), donde nos recibirán con una carta de desayunos durante todo el día que incluye zumos 'detox', bocadillos, 'bowls', tostadas y mucho más.  

Temas: Restaurantes