Centenario

Lucian Freud: el último pintor que subyugó a una reina

El Thyssen albergará en febrero una exposición con las principales obras del artista en el centenario de su nacimiento

La muestra estuvo antes en la National Gallery de Londres

LUCIAN FREUD

LUCIAN FREUD / Archivo

Natalia Araguás

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Lucian Freud (1922-2011) pintaba a quien quería y lo hacía como le daba la gana y no es una manera de hablar. Rechazó al papa Juan Pablo II, también a Lady Di. Sí quiso retratar a la reina Isabel II, pero las veinte sesiones en las que posó solo le bastaron para crear un cuadro diminuto, apenas 24x15 centímetros. "Debe usted pensar que soy increíblemente lento, pero créame cuando le digo que estoy yendo a ciento cincuenta kilómetros por hora y si voy más deprisa el coche se va a despeñar", le espetó a Isabel II, quien a diferencia de otras de sus modelos, a las que sometía a extenuantes sesiones, sí mereció alguna explicación por su parte.

El retrato de Isabel II que no puede abandonar el país al considerarse tesoro nacional.

El retrato de Isabel II que no puede abandonar el país al considerarse tesoro nacional. / EPC

Cuando destapó el lienzo, en 2001, la prensa inglesa, siempre deslenguada, compitió en ingenio para criticarlo: la reina parecía uno de sus corgis, un travesti, "debería ser encerrado en la Torre de Londres por esto", clamaron los tabloides. El pintor defendió su pequeño gran cuadro, "el mejor retrato real de cualquier monarca de los últimos 150 años" y el único con mérito artístico y humano de una familia real actual, decía. La reina se limitó a apuntar que había disfrutado mucho "viéndole mezclar colores".

El tiempo ha dado la razón a Lucian Freud: el retrato de Isabel II no podrá verse en la exposición que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza acogerá a partir del 14 de febrero, una selección de una cincuentena de obras del total de 68 que antes se exhibieron en la National Gallery de Londres con motivo del centenario del nacimiento del pintor. La Casa Real británica ha prohibido que el polémico lienzo salga de Gran Bretaña, lo considera un tesoro nacional. Londres ha llegado a albergar hasta siete exposiciones diferentes este invierno para homenajear a Lucian Freud.

Huida del nazismo

Nacido en Berlín, el pintor se estableció en la capital inglesa huyendo de los nazis como otros miembros de su familia: lo mismo hicieron su abuelo, Sigmund Freud, su tía Anna, también dedicada al psicoanálisis, y su padre, el arquitecto Ernst L. Freud. Lucian Freud consiguió la nacionalidad inglesa antes de cumplir los veinte años y, durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Navy y en la Marina Mercante. Hoy Gran Bretaña le rinde tributo como a uno de sus grandes pintores, un genio a la altura de Goya o Rembrandt. 

Dos trabajadores transportan el lienzo que Freud pintó de Kate Moss embarazada.

Dos trabajadores transportan el lienzo que Freud pintó de Kate Moss embarazada. / EPC

Aunque la verosimilitud de la obra de Lucian Freud, que siempre se alejó de los excesos del expresionismo, haya llevado a inevitables metáforas sobre su capacidad psicoanalítica, "no había leído ni una sola línea de su abuelo", ha señalado la comisaria de la exposición en Madrid y jefa de conservación de pintura moderna del Thyssen, Paloma Alarcó, que invita a hacer lecturas más originales de su obra. Sus retratos y desnudos son crudos y descarnados, como aquel que hizo del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, al que adornó con una escena cortesana al fondo. Procuraba entender la personalidad de sus retratados, a menudo mejor que ellos mismos. Y fue pionero en plasmar las relaciones homosexuales con ternura o la vulnerabilidad con el sida, recuerda Alarcó. 

'Girl with a white dog', de Lucien Freud. 

'Girl with a white dog', de Lucien Freud.  / EPC

Modelos

Sí podrá verse en la exposición que el Thyssen albergará hasta el 18 de junio 'Large interior', aquella obra con la que Lucian Freud se vengó de Jerry Hall, a la que ya había retratado embarazada. Iba a volver a pintar a la exmujer de Mick Jagger, esta vez amamantando a su bebé, pero Jerry Hall le dio plantón en las sesiones, así que cambió su cara por la del asistente del pintor, David Dawson, que aparece dando el pecho al hijo de la modelo y el cantante de los Rolling Stones.

Lucian Freud también retrató en 2002 a la modelo Kate Moss, que durante el proceso descubrió que estaba embarazada de su hija Lila Grace: también llegaba tarde, pero congeniaron, el artista admiraba su "inteligencia física" posando. Además de un cuadro surgió una larga amistad y la modelo dejó que el pintor le tatuara un par de pájaros en la parte baja de la espalda: "Si algún día me va horriblemente mal podría hacerme un injerto de piel y venderlo", bromeaba al respecto. En los años finales de él ambos se fotografiaron, abrazados, en su lecho. 

Lucian Freud se convirtió en 2008 en el pintor vivo más cotizado con su 'Benefits supervisor sleeping', en el que retrataba desnuda a Sue Tilley, una obesa supervisora de subsidios sociales, que alcanzó los 33,6 millones de dólares en una subasta.

Fue un hombre rico y un seductor nato. Tuvo dos mujeres, una multitud de amantes -no creía en la monogamia, tampoco la practicaba- y se rumorea que hasta cuarenta hijos, de los que reconoció una quincena. El libro 'Lucian Freud: a life' (Phaidon) traza un repaso minucioso de su biografía que inevitablemente remite a sus cuadros. "Mi obra es totalmente autobiográfica. Es sobre mi persona y lo que me rodea", confesaba.