Exposición

CaixaForum descubre la veta coleccionista de Miró, Barceló y Tàpies

La muestra incluye también adquisiciones realizadas por Rosa Amorós, Susana Solano y Hiroshi Sugimoto que dialogan con sus propias piezas

ELISENDA PONS

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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CaixaForum descubre la faceta coleccionista de artistas destacados como Rosa Amorós, Miquel Barceló, Georg Baselitz, Luis Feito, Joan Hernández Pijuan, Manolo Millares, Joan Miró, Susana Solano, Hiroshi Sugimoto y Antoni Tàpies y establece un diálogo entre estas piezas que tanto amaban y con otras creadas por ellos pertenecientes a la Colección de Arte Contemporáneo de la Fundació "la Caixa".

'Dioses, magos i savios. Las colecciones privadas de los artistas', en Barcelona hasta el 2 de abril, permite penetrar en el espacio más privado de diversos artistas. Algunas de las obras expuestas decoraban sus salones, su habitación o de su estudio. "Hemos evitado las piezas que han coleccionado a través del intercambio con otros artistas. Son obras que revelan aspectos relacionados con el imaginario del artista, sus obsesiones e intereses", han destacado Àngels de la Mota y Maite Borràs Pàmies, comisarias de la muestra.

'Pathosformeln', instalación de de Rosa Amorós, recibe al espectador en la muestra recién inaugurada en CaixaForum.

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Justo al entrar el visitante es recibido por 'Pathosformeln' (2020-2022), una instalación de la ceramista y escultora Rosa Amorós llena de obras relacionadas con el agua, la naturaleza, la muerte y la maternidad. Dos obras propias se mezclan con figuras antropomórficas de África, Asia y de América que coleccionó con su marido Gustavo Gili. "Todo empezó en 1994 cuando adquirimos una pequeña máscara", explica en referencia a una creación de Hemba Soko Mutu del Congo. "No teníamos intención de crear una colección. Fuimos adquiriendo piezas que nos gustaban", ha recordado Amorós.

Las comisarias se han centrado especialmente en obras de culturas no occidentales. Entre las pocas excepciones figuran tres obras pertenecientes a Miquel Barceló, expuestas entre sus cuadros 'Mesa dibujada' (1991) y 'Taller con libro rojo' (1993). Se trata de una copia de 'San Pablo ermitaño', de José de Ribera de autor desconocido, una óleo sobre lienzo de Basquiat y 'Una sola cosa en la mente', inquietante busto de Jean Benoît realizado con huesos de pollo y pasta de madera. Del al artista mallorquín también se exponen otras curiosas piezas de su colección como un colmillo de narval, cráneos de animales y uno humano de origen maya.

Máscaras y kachinas

Máscaras africanas de Costa de Marfil, numerosas kachinas -esculturas talladas en madera y pintadas adquiridas en EEUU- una colección de pinceles orientales y un buda sedente con impresionantes collares, todos ellos adquiridos por Luis Feito, acompañan un pintura del artista llena de contraste creada por el artista en 1962, 'Pintura nº. 367'. "No soy un coleccionista soy un acaparador", solía decir Feito, fallecido el año pasado.

Colección de kachinas, esculturas pintadas de los pueblos indios de América, de Luis Feito.

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También Joan Miró coleccionaba kachinas de EEUU donde se reconocen algunos personajes de sus litografías como el que expone CaixaForum, 'Polígrafa XV años' (1979), y arte japonés cuya caligrafía influenció su serie 'Homenaje a Joan Prats' (1971) expuesta en CaixaForum. De la colección de Miró destaca el personaje de 'Cebolleta' que creó para el espectáculo 'Mori el Merma' (1978) de la compañía La Claca, que se estrenó en el Liceu.

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Como Miró, Antoni Tàpies apreciaba el arte japonés donde la caligrafía y el dibujo se mezclan sutilmente. No es extraño que sus espacios en la exposición estén próximos al del maestro zen de la fotografía Hiroshi Sugimoto. Durante 20 años se centró en fotografiar el mar, que aparece en cuatro maravillosas imágenes en blanco y negro expuestas frente a dos objetos de su colección que están íntimamente relacionados con su obra. Por un lado está 'Gorinto', un delicado relicario con forma de pagoda de cinco anillos. Una pequeña escultura del siglo XIII realizada en bronce dorado. Por otro, una escultura de su serie 'Cinco elementos' inspirada en esa figura. Está realizada con una esfera de cristal óptico donde encierra uno de sus 'Paisajes marinos'.

El arte aborígen australiano y africano adquirido por Joan Hernández Pijoan acompaña su cuadro 'Memoria del sur 5'.

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El interés por la arqueología y la naturaleza llevó Joan Hernández Pijoan a rodearse de obras de culturas antiguas y lejanas. Destacan en la exposición, una vasija neolítica china del siglo V a. C y objetos ceremoniales de Australia y África expuestos junto a su óleo sobre tela 'Memoria del sur 5' con sus colores preferidos, el blanco y el negro. Vale la pena acercarse y descubrir las afinidades de estos y otros artistas con piezas de sus respectivas colecciones.

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