Escenarios de cine

Estos son los lugares de Islandia donde se rodó la serie 'Katla' de Netflix

Gríma en ’Katla’

Gríma en ’Katla’ / Netflix

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Carol Álvarez
Carol Álvarez

Subdirectora de El Periódico de Catalunya

Escribe desde Barcelona

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“Gracias a todos los habitantes de Vik por su asistencia y hospitalidad”. Con estas palabras cierra la serie ‘Katla’ de Netflix los títulos de crédito de sus capítulos, y tiene todo su sentido. La producción televisiva islandesa que el año pasado fue todo una sorpresa entre los estrenos de la plataforma no solo cuenta con una atractiva trama, una combinación de drama, folklore y ciencia-ficción en torno a un inquietante volcán, sino que convierte en un protagonista más el fascinante paisaje del sur de Islandia.

Visitas las localizaciones de la serie, rodada mayormente en los exteriores de la ciudad de Vik, en el Círculo Dorado islandés y a 186 kilómetros de la capital, Reykjavik, es una forma original de hacer turismo, si uno viaja al país. La serie no puede ser más inspiradora: desde las primeras secuencias, el volcán Katla, que extiende su poderosa influencia sobre la ciudad, es el hilo conductor de la trama. El Katla no es uno más de los más de 120 volcanes que pueblan la isla, es el más temible de todos: sus erupciones, que se suceden cada 100 años, son altamente destructoras . La última que se produjo fue en 1918 así que los habitantes de la zona están más que preparados para una eventual explosión. No es que viva mucha gente en la zona: Vik, está a unos 70 kilómetros de otros núcleos habitados, y la misma ciudad cuenta con unos 700 habitantes censados, que se disparan en temporada turística, en la que los hoteles ofrecen muchas habitaciones con lo que fácilmente doblan la población. 

El reparto de la serie 'Katla'

/ Netflix

La ciudad está a unas cuatro horas por carretera de Reykjavik, y si uno ve la serie, pese a que la ciudad fue ocupada y cubierta casi literalmente de ceniza para simular que había superado una erupción volcánica solo un año atrás, algunos de sus paisajes son tan sobrecogedores que son visita obligada en Islandia.

Vik, en Islandia

/ C.A.

Dos de sus playas, por ejemplo, largas y de arena negra, son bellísimas. La principal, a los pies de la población, es la más conocida pero a unos metros se abre otra playa, Reynisfjara, que tiene la singularidad de unas paredes de basalto volcánico que aparecen en algún episodio de fondo. Desde ambas playas de puede admirar otra formación geológica única, las Reynisdrangar, tres rocas que emergen del mar y que las leyendas islandesas cuentan que se formaron cuando unos trolls se adentraron en sus aguas y no se dieron cuenta de que salía el sol, que los petrificó. 

La fachada del hotel Vik, donde se alojan varios de los protagonistas, es en realidad un albergue llamado Arsalir Guesthouse, una construcción de estilo islandés que está en activo aunque su interior no corresponde a los interiores de la serie, que fueron rodados por la productora de Baltasar Kormatur, RVK studios, en sus sets cerca de Reykjavik. 

La iglesia de Vik, en primer término

/ wikimedia commons

La iglesia que en la serie se ha convertido en la oficina del jefe de policía al cargo de la zona se eleva sobre la ciudad, y aunque realiza servicios religiosos, es en realidad el punto de encuentro de emergencia de la población en caso de problemas con el volcán, cuya amenaza está siempre presente.

También merece una visita otro elemento curioso que aparece en la serie, los restos de un avión norteamericano, un DC3 , que se estrelló en 1970 a unos kilómetros de Vik. 

Katla y el glaciar de fondo, Islandia

/ C.A.

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Pero población aparte, es la fascinante naturaleza de Islandia la que más puede atraer al visitante. Las aguas termales en las que las dos hermanas protagonistas se bañan en uno de los momentos más inquietantes de la serie se han convertido en un centro de baños naturales que pretende rivalizar con el mítico Blue Lagoon, cerca del aeropuerto de Keflavik.

Imagen de 'Katla'

/ Netflix

El Sky Lagoon, como se llama el nuevo complejo termal de la zona, es mucho más pintoresco y promete las vistas montañosas del Katla. Además, es posible vivir experiencias en torno al volcán, como adentrarse en una caverna de hielo que se abre en la zona, siempre contratando el viaje con un guía local, o acercarse al glaciar que se extiende sobre el volcán, el Myrdsalsjokull: allí mismo rodó el equipo de la película las escenas donde se ve cómo emergen de la tierra distintas personas desaparecidas, cubiertas de ceniza y barro volcánico.