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Kate Bush: hay nueva estrella en TikTok (muy a su pesar y por 'culpa' de 'Stranger things')

Kate Bush: hay nueva estrella en TikTok (muy a su pesar y por 'culpa' de 'Stranger things')
  • La cantante es protagonista de la plataforma (en la que no piensa estar) tras encandilar a los jóvenes gracias a la serie de Netflix

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Natalia Araguás

Sin tener ni siquiera 'smartphone' ni moverse del condado de Oxfordshire, donde se entretiene con la jardinería, la cantante británica Kate Bush ha llegado este viernes al estreno de los últimos capítulos de 'Stranger things' convertida en la reina y señora de Spotify y de TikTok con su canción 'Running Up That Hill (A Deal With God)', un tema que lanzó hace 37 años. Como casi todo el mundo que sigue la serie ya sabe a estas alturas, la responsable del hito es el personaje de Max, interpretado por Sadie Sink, que lo escucha en sus 'walkmans' por los pasillos del instituto.

'Running Up That Hill' tiene el poder de devolverla a la realidad y la rescata del hechizo del diabólico Vecna. «Nunca imaginé algo así», ha confesado Bush a la BBC, que ha roto su silencio público habitual para comentar el fenómeno: «Es muy emocionante, pero también bastante impactante, ¿no? El mundo se ha vuelto un poco loco». 

TikTok, sin embargo, no ha cautivado a la cantante a pesar de su gran popularidad en la plataforma. Ya ha dicho que no piensa estar en ella. Más allá de 'Running Up That Hill', otra de sus canciones que corre como la pólvora en la plataforma –y ya lo hacía anteriormente– es 'Babooshka'. A Bush también le preguntaron sobre eso en la BBC. «¿Conoces WitchTok [una etiqueta dedicada al tema brujas]? «Está inspirado en 'Babooshka' y tu look en su videoclip. ¿Lo sabías?». Bush se rió y respondió: «No, y suena ridículo».

Celosa de su obra

Kate Bush, siempre tan celosa de su obra, no dudó en dar permiso a 'Stranger Things' para utilizar 'Running Up That Hill', con la condición de supervisar antes el guion para saber su uso exacto: quedó encantada. La Generación Z ha descubierto a Kate Bush (63 años), gracias a la serie. Incluida Sadie Sink, que confesó que antes de empezar el rodaje no sabía quién era.

Kate Bush, que lleva sin publicar nada nuevo desde 2011, vivió su efervescencia creativa en la adolescencia: llegó a componer 120 canciones entre 1973 y su primer álbum, en 1978. La mayoría de ellas nunca vieron la luz. Impresionó a David Gilmour, por entonces guitarrista de Pink Floyd, que compartía un amigo en común con la familia y la apadrinó con EMI. Bush firmó su primer contrato discográfico con solo 16 años, pero EMI prefirió que no publicase canciones hasta dos años después: ella se dedicó a tomar las clases de danza interpretativa con las que se fraguaron esos expresivos bailes que hacen inconfundibles sus videoclips, a medio camino entre lo onírico y lo lisérgico. 

Ya en su sencillo de debut, Wuthering Heights, sentaba las bases de su estilo, marcado por una potente voz aguda y una dramática puesta en escena. La canción la convirtió en la primera artista femenina en ocupar el número 1 en las listas del Reino Unido con una canción compuesta por ella misma. En España se popularizó gracias a un anuncio de Ô de Lancôme. 

Largos parones

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Desde 1978 ha publicado 10 álbumes, permitiéndose largos parones productivos. Hasta el punto de que circulaba la leyenda urbana (tan suculenta como falsa) de que la visitó en su casa un ejecutivo de EMI para preguntarle qué había estado haciendo durante los 12 años en blanco que pasaron entre The Red Shoes y Ariel, dos de sus discos, y ella le mostró una bandeja de pasteles recién hechos. «La gente pensaba que Kate Bush estaba demente. Estaban avergonzados de admitir que en realidad sí que les gustaba, y creo que una de las cosas buenas del feminismo actual es que ha logrado que ella ya no sea una amenaza», ha observado Björk, que se confiesa deudora de su estilo como otras artistas como Adele, St. Vincent y Lady Gaga. 

Da cuenta de su poderío el hecho de que, cuando volvió a pisar en 2014 el Hammersmith Odeon londinense después de 35 años sin actuar por decisión propia, las entradas para los conciertos se agotaron en 15 minutos.