LO QUE NO SABÍAS DE...

Los secretos de 'El contador de cartas', de Paul Schrader

  • Tenían tan poco presupuesto que solo podían rodar, como mucho, dos tomas de cada escena

  • La actriz Tiffany Haddish es conocida en EEUU por sus papeles cómicos

  • Se utilizaron métodos muy originales para las secuencias en la cárcel de Abu Ghraib  

El director, Paul Schrader (izquierda) junto a Oscar Isaac (derecha) en una pausa del rodaje.

El director, Paul Schrader (izquierda) junto a Oscar Isaac (derecha) en una pausa del rodaje. / FOCUS FEATURES

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Eduardo de Vicente
Eduardo de Vicente

Periodista

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Pese a ser el autor de algunas obras fundamentales del cine, al prestigioso guionista (Toro salvaje, Taxi driver) y director (Mishima, Affliction) Paul Schrader le cuesta mucho levantar una nueva película. Las últimas las ha tenido que rodar con presupuestos ridículos pese a lo cual los resultados artísticos han sido más que interesantes. Una vez más se ha puesto tras las cámaras gracias a la ayuda, entre otros, de su amigo Martin Scorsese con el que rodó sus primeros filmes. Su nuevo título es El contador de cartas, un drama interpretado por Oscar Isaac (A propósito de Llewyn Davis, El año más violento, Star Wars), Tiffany Hadish (Plan de chicas, Escuela para fracasados), el joven Tye Sheridan (Mud, Ready player one) y el veterano Willem Dafoe.

El protagonista es un tipo de pasado oscuro que, durante su estancia en la prisión, se ha aficionado a contar cartas para así poder tener más probabilidades de ganar al póquer o el black jack. En su camino se cruzarán dos personas que cambiarán su vida. La primera es una mujer, La Linda, que recluta a buenos jugadores para conseguirles un patrocinador que les permite apostar grandes sumas de dinero. El otro es Cirk, un joven con problemas que busca venganza y le pide su ayuda. Junto al chico emprenderá una gira para obtener dinero y resolverle la vida. Es una cinta fría, dura, amarga y con algunas escenas escalofriantes que está siendo alabada por la crítica. Conozcamos sus anécdotas. 

-Con la ayuda de mis amigos. La película fue producida por Martin Scorsese, con quien Schrader escribió Taxi driver, Toro salvaje, La última tentación de Cristo o Al límite. El filme cuenta con otros 20 productores ejecutivos más.

-Solo dos tomas. El presupuesto de la película era tan bajo que debió rodarse en tan solo un periodo de 20 días y solo había tiempo para rodar una o dos tomas para cada escena. A Oscar Isaac le pareció todo un reto que provocaba que las interpretaciones fueran más frescas.

-Un guion complejo. Oscar Isaac reconoció en diversas entrevistas que realmente no entendió el guion la primera vez que lo leyó. Sin embargo asegura que, cuando lo repasó varias veces más, fue capaz de darle sentido.

A Oscar Isaac le costó un poco entender el guion.

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-Una interrupción forzada. Los productores detuvieron la filmación el 16 de marzo de 2020, cuando solo quedaban cinco días de rodaje, después de que un actor que había volado desde Los Ángeles para algunas escenas diera positivo por covid. El director Paul Schrader estaba muy enfadado, los insultó en una publicación de Facebook y dijo que habría "rodado incluso en medio de una lluvia de fuego del infierno" para acabarla. Pese a ello, el cineasta descubrió que el descanso de dos meses le fue muy útil, ya que pudo modificar el montaje final.

-Fuera de las redes. Debido a esta polémica, la productora le pidió a Schrader, que nunca se retractó de sus declaraciones, que se alejara de las redes sociales en los días previos y posteriores al estreno.

El director Paul Schrader se enfadó mucho por la interrupción del rodaje debido a la pandemia.

/ ETTORE FERRARI / EPC

-En su línea. El protagonista de El contador de cartas es muy coherente con la obra de Paul Schrader, que reconoce que suele recurrir a “personajes solitarios que usan una máscara que denota su profesión. Puede ser un taxista, un traficante de drogas, un gigoló o un religioso, y enfrento a este personaje a un gran obstáculo, personal o social".

-El amigo de Nicolas. El personaje de Cirk debía ser interpretado por Shia LaBeouf, pero debió abandonarlo al coincidir por fechas con otro proyecto. Fue Nicolas Cage, buen amigo de Schrader, quien le recomendó a Tye Sheridan, con el que ya había trabajado en Joe.

El actor Tye Sheridan (derecha) fue recomendado por Nicolas Cage, amigo del director.

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-De la comedia al drama. Sorprendió que la actriz Tiffany Haddish, asociada a la comedia (es una de las habituales del popular programa televisivo Saturday Night Live) fuera escogida para este papel dramático, pero es algo habitual en Schrader. Anteriormente había elegido a Richard Pryor para Blue collar (1978) y a Cedric the Entertainer para El reverendo (First reformed) (2017), ya que cree que suelen estar interesados en papeles más serios para cambiar de imagen.

La actriz Tiffany Haddish es conocida en EEUU por sus papeles cómicos.

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-Sin explicación. El motivo por el cual el personaje de Oscar Isaac envuelve los muebles de su habitación de motel en papel blanco nunca se explican realmente. Schrader hizo algo similar en El beso de la pantera porque estaba muy ofendido por la insipidez de los moteles estadounidenses y su decoración interior.

-Cartas y caligrafía. Para prepararse para su papel, Oscar Isaac no solo se reunió con jugadores profesionales de cartas, sino que también tomó un curso de caligrafía, ya que su personaje escribe a mano en su diario todas las noches.

Oscar Isaac se reunió con jugadores profesionales de cartas para preparar su papel.

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-Referencias. El nombre del protagonista, William Tell, es una referencia al héroe popular suizo Guillermo Tell quien, según la leyenda, fue un experto tirador con la ballesta que asesinó a un tiránico juez y alentó a la población a rebelarse. Pero su verdadero apellido es Tillich, lo que podría aludir a Paul Tillich, un filósofo existencialista considerado uno de los teólogos más influyentes del siglo XX.

-El espía Schrader. El director reconoce que espió a través de Facebook a los reclusos de la cárcel de Leavenworth para averiguar cómo era la vida en la prisión del ejército.

Willem Dafoe es el actor fetiche de Schrader, con quien ha trabajado en varias ocasiones.

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-Entre gordos anda el juego. La Linda menciona en un diálogo al gordo de Minnesota (Minnesota Fat), el legendario jugador de billar de la película El buscavidas. Curiosamente, el personaje de Willem Dafoe, actor fetiche de Schrader con el que ha trabajado en varias ocasiones, es el alcalde John Gordo y no es casualidad.

-Un jardín real. El jardín iluminado por el que William y La Linda pasean una noche existe realmente. Se encuentra en Texas y se denomina Austin Trail of Light.

El jardín iluminado que aparece en el filme existe realmente y se encuentra en Texas.

/ AUSTIN TRAIL OF LIGHT

-Rodando torturas. El equipo reconstruyó Abu Ghraib para las escenas de tortura. Schrader quería que dieran la impresión de entrar en una realidad virtual, para que el espectador tuviera la impresión de caminar por los pasillos de la famosa prisión y observar los actos de tortura. El director de fotografía Alexander Dynan explica que se inspiró en "los vídeos de realidad virtual que se publican en YouTube o Vimeo y el reproductor no parece admitir la imagen: está comprimida y aplanada de una manera francamente extraña, las puertas están torcidas y las siluetas distorsionadas en las esquinas de la imagen”.

-Efecto de cámara. Para conseguir el efecto de cámara subjetivo recurrió al técnico especialista en imagen digital Ben Schwartz, cuyo trabajo en el cortometraje en VR ASHE 68 permite al espectador ponerse en la piel del campeón de tenis Arthur Ashe en el US Open de 1968.

El director de fotografía utilizó un método especial para las escenas en Abu Ghraib. 

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-La banda sonora. Para la música, Schrader escogió a Robert Levon Been, líder del grupo Black Rebel Motorcycle Club. Levon escribió las canciones tiernas que describen los sufrimientos íntimos del protagonista. Inicialmente solo debía escribir una canción para los créditos finales, pero acabó componiendo toda la partitura”.