Referente del folk catalán

Falsterbo se despide: "Hay que saber parar con dignidad"

El grupo publica ‘Adéu, Paf’, álbum donde revisa el clásico ‘Paf, el drac màgic’ con Andrea Motis y Ramon Mirabet, y anuncia una gira crepuscular para 2022 con clímax en el Palau

Eduard Estivill, de Falsterbo, con su último álbum, ‘Adéu, Paf’.

Eduard Estivill, de Falsterbo, con su último álbum, ‘Adéu, Paf’. / Ferran Nadeu

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Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

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Con ‘Paf, el drac màgic’ han crecido varias generaciones de catalanes, cantándola en ‘esplais’, ‘focs de camp’ y aquelarres frugales de guitarra, y dejando un agujero en el alma a los pobres niños desolados por el destino final del entrañable dragón. Una canción del repertorio de Peter, Paul & Mary que, a este lado del Atlántico, ha ejercido, cuenta Eduard Estivill, de "hilo conductor" de toda una carrera, la de Falsterbo, grupo que ahora se despide invocando la vieja historia por última vez.

‘Adéu, Paf’ es el disco con el que Falsterbo afronta su crepúsculo: una despedida muy pautada, con una gira para 2022, cuya primera cita será en el Orfeó de Sarrià, el 20 de febrero, y que se prevé ponga su punto final a finales de año en el Palau. "No queremos ser uno de esos artistas que se diluyen lentamente o que se arrastran por los escenarios", confiesa Estivill, convencido de que "hay que saber parar y hacerlo con dignidad". Envolviendo el adiós, este álbum con producción y arreglos de Toni Xuclà, que ofrece composiciones y adaptaciones de nuevo cuño y algunas repescas regrabadas, todo ello con un amplio elenco de músicos.

La aventura americana

‘Paf, el drac màgic’, o ‘Puff, the magic dragon’, es una canción que descubrió Joan Boix en su estancia juvenil en Minneapolis, a mediados de los 60, y que de vuelta a casa grabó con su flamante grupo, Falsterbo 3, trío bautizado así en honor al pueblo natal de su novia sueca. Ahí estaban Estivill y Amadeu Bernadet, músico este al que pronto suplió Montserrat Domènech, configurando la formación clásica, el trío que operó durante un tiempo bajo el paraguas del Grup de Folk. El tema fue inmortalizado en su primer álbum, ‘Folk’ (1971), revivió en los 80 en tándem con Serrat y ahora dispone de una última vida en complicidad con Andrea Motis y Ramon Mirabet.

A Eduard Estivill, como antes a Joan Boix (y a su hermano Xesco), también le marcó una temprana aventura americana, en 1966-67, sin la cual no se hubiera dedicado "ni a la música, ni a la medicina", asegura este doctor especializado en el sueño. Atendiendo a la despierta visión de su señora madre ("'el nen ha d’anar a Amèrica a aprendre anglès'"), participó de un intercambio familiar que le llevó a la dorada Carlsbad, al sur de California. "Me fui sin saber una palabra de inglés y me pasé un mes llorando", relata. "Pero a los tres meses ya tocaba los cuatro acordes básicos con la guitarra, llevaba el pelo largo y hasta tenía una novia ‘cheerleader’".

En aquella oceánica playa asistió a conciertos de Bob Dylan y Joan Báez, los Beach Boys, Pete Seeger... "Y otros tres que me impactaron mucho: The Byrds, con David Crosby; The Hollies, con Graham Nash, y Buffalo Springfield, con Stephen Stills y Neil Young". Casi nada, señor Estivill. "Es brutal cuando ahora lo piensas, pero en aquel momento no te dabas cuenta de la trascendencia".

Canción sin protesta

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Falsterbo 3 completó su ciclo inicial con otros dos álbumes, ‘Sons’ (1972) y ‘Ja no tinc una altra sortida’ (1976), en una línea folk distanciada de la canción antifranquista ("nuestra mentalidad era más global") y combinando piezas propias con adaptaciones de Bob Dylan, Stephen Stills o John Denver. La marca tuvo otras vidas, ya a partir de los 80 como Falsterbo (con Ia Clua como cómplice) y tras el cambio de siglo, rebautizada como Falsterbo Marí a raíz de la alianza con el ibicenco Isidor Marí (ex-Uc). Ahora, Estivill y Doménech constituyen Falsterbo junto al joven Jordi Marquillas.

Se sienten afortunados por "no haber tenido que vivir nunca de la música", reflexiona el doctor Estivill. "Eso nos ha permitido hacer las canciones que nos ha apetecido". Como ‘Paf, el drac màgic’, cuya nueva versión, con una estrofa final aportada ahora por Isidor Marí, corrige el sesgo tristón que Peter Yarrow aplicó a la letra de Lenny Lipton: el niño se adentra ahora en un sueño en que "'el Paf es posa alegre / si el cridem tots cantant'", reparando así la mayor fuente de angustias de nuestros niños desde la muerte de la madre de ‘Bambi’.

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