Aniversario de un mito

J.K Rowling, la creadora y escritora de Harry Potter

  • Múltiples desgracias acompañaron a Joane antes de lograr ser una escritora famosa

La escritora J. K. Rowling, que escribe novela negra con el seudónimo de Robert Galbraith.

La escritora J. K. Rowling, que escribe novela negra con el seudónimo de Robert Galbraith. / EFE/ NEIL HALL

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Rosa Prades

Joanne "Jo" Rowling, conocida mundialmente como J.K. Rowling, es la novelista, guionista y productora de cine británica de la famosa saga de libros fantásticos, y posteriormente películas, Harry Potter.

Aunque la autora empezó a ganar mucha fama en el 2003 con la publicación de su primer libro Harry Potter y la piedra filosofal, la autora no tuvo un buen comienzo ya que múltiples desgracias le acompañaron antes de lograr ser una escritora famosa.

Infancia y adolescencia

Desde que era pequeña, Joanne inventaba historias de aventuras que después le leía a su hermana y, según explicó la autora, cuando su abuela la regaló un libro de Jessica Mitford, descubrió su pasión por la literatura.

Declaró que no vivió una adolescencia feliz, ya que todo en su familia se complicó debido a la enfermedad de su madre (esclerosis múltiple). Por otra parte, se llevaba mal con su padre hasta el punto que no se hablaban. Para entonces también presentó solicitud en la Universidad de Oxford, pero fue rechazada así que acabó estudiando en la Universidad de Exeter con la intención de aprender francés para después encontrar un buen trabajo como secretaria bilingüe.

Durante su adolescencia Joanne seguía escribiendo manuscritos, pero no los compartía con nadie (ni incluso con su madre quién, a pesar de no haberlos leído, la apoyaba en su sueño de convertirse escritora).

Años difíciles

Tras un tiempo trabajando como secretaria, descubrió que ese trabajo no encajaba con su personalidad, así que lo dejó todo para irse a vivir con su, por entonces, novio a Manchester. En uno de los viajes de Manchester a Londres el tren sufrió cuatro horas de retrasó, y así se le ocurrió la idea de Harry Potter, un niño que asistía a una escuela de magia. Y desde entonces continuó con la historia.

Por desgracia para Joanne, ese mismo año en diciembre su madre falleció y nunca pudo hablarle sobre lo que escribía. El hecho de perderla afectó mucho a la escritora y eso lo reflejó con la orfandad de Harry Potter y con los sentimientos que este expresaba en relación a sus padres.

Por esas fechas también se había casado con el periodista portugués Jorge Arantes, con quien tuvo una hija y de quién se divorció un año después. Varias fuentes señalan que por abuso doméstico por parte de Arantes, aunque Joanne nunca ha querido dar muchos detalles sobre esa época de su vida.

Al encontrarse sola y con una niña, Rowling decidió mudarse a Escocia y vivir cerca de su hermana Dianne Rowling. Su ex-marido no dudó en ir a buscarla a ella y a su hija Jessica Isabel Rowling Arantes (llamada así en honor a Jessica Mitford) a Edimburgo y finalmente terminó con una Orden de Restricción y regresando a Portugal.

La autora de la famosa saga ha descrito en varias ocasiones que en ese momento se veía a ella misma como un fracaso ya que su matrimonio no había funcionado, tenía a su cargo a una niña pequeña y solo sobrevivía con un cheque de la seguridad social británica ya que no tenía trabajo. A todo esto, se le debe añadir que le diagnosticaron depresión clínica y llegó a considerar el suicidio como una opción.

Pero, aún estando en las peores condiciones, Rowling decidió empezar un curso de capacitación docente en la Universidad de Edimburgo y centrarse en su novela.

El niño que sobrevivió

Aunque en 2003 la primera entrega de la saga fue un éxito, no fue fácil para la escritora entrar en el mundo editorial.

En 1995, Rowling acabó el manuscrito de Harry Potter y la piedra filosofal y obtuvo su primer agente editorial, Christopher Little. En total, el libro se envió a 12 editoriales y todas rechazaron la idea ya que se trataba de un libro infantil y creían que sería difícil de vender. Pero, finalmente la editorial de Londres Bloomsbury, le pagó 1.500 libras (casi 1.800 euros) como un adelanto por los derechos de autor y posteriormente publicó su libro.

Meses después Scholastic Press compró los derechos del libro para Estados Unidos por una suma de más de 14,5 millones de pesetas (más de 87 mil euros) lo que era una cifra muy elevada para un libro infantil.

El éxito

A partir de aquí, la fama de J.K. Rowling no hizo más que crecer y se confirmó con sus dos siguientes novelas de la saga del niño que sobrevivió (Harry Potter y la cámara secreta y Harry Potter y el prisionero de Azkaban). Desde entonces se dio a conocer un fenómeno literario al que nombraron 'Pottermanía' y sus fans se llamaban 'Potterheads'.

Joanne Rowling cuenta con el Premio del Libro Británico en la categoría Libro Infantil del Año, el Premio al Mejor Libro Infantil (el que recibió en más de una ocasión) y fue nombrada escritora del año en los Premios Británicos del 2000, entre otros títulos.

Según la famosa lista Forbes, Joanne llegó a ser la persona más rica de Reino Unido (superando a la Reina Isabel II) y, actualmente es la segunda autora mejor pagada en la historia, por detrás de James Patterson.

Inspiraciones de Harry Potter

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J.K. Rowling se inspiró en personas y escenarios de su vida para crear personajes y momentos de toda la saga. Por ejemplo, el apellido Potter lo sacó de un amigo que conoció en Winterbourne llamado Ian Potter. Por otra parte, el famoso coche que aparece en su segundo libro (un Ford Anglia turquesa) era el coche que tenía su mejor amigo Sean Harris durante su adolescencia.

Finalmente, los 'dementores' los creó como reflejo de su malestar y la época en que sufrió depresión.