Estrenos de cine

Jonás Trueba: "No se ha prestado la atención suficiente a los jóvenes"

  • El director Jonás Trueba se acerca a la juventud en ‘Quién lo impide’, película río entre el documental y la ficción en el que sus participantes se interpretan a ellos mismos. Un proyecto excitante para el que ha dedicado varios años de trabajo. 

Jonás Trueba, fotografiado esta semana en Madrid

Jonás Trueba, fotografiado esta semana en Madrid / David Castro

3
Se lee en minutos
Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

ver +

Los caminos de Jonás Trueba y Candela Recio confluyeron en 'La reconquista'. Ella tenía 13 años e interpretaba al personaje de Itsaso Arana en un capítulo de juventud en el que también aparecía Pablo Hoyos. Cuando estaban terminando el montaje de sonido de la película, Candela cumplió 15 años, y Rafael Berrio le grabó una versión de su tema 'Quién lo impide' como regalo de cumpleaños. Todavía ninguno de los dos lo sabía, pero ahí se había generado el germen de algo que todavía estaba por definir. El director solo tenía una certeza, que tenía la necesidad de seguir filmando a esos dos jóvenes, pero sin que fueran personajes de una ficción, sino dueños de su propia historia. 

Así comenzó el viaje de 'Quien lo impide'. Un viaje que ha tenido muchas fases, que ha ido mutando a cada momento, que se ha ido construyendo a medida que Candela, Pablo y los demás compañeros que se iban uniendo al proyecto, crecían, iban afianzando su personalidad y plasmando sus inquietudes y sus necesidades a lo largo del proceso. 

“Al acabar 'La reconquista', yo tenía una enorme ansiedad por rodar de otra manera, de coger la cámara y experimentar. Y también tenía la necesidad de seguir a Candela y a Pablo. Quería captar un momento vital y conocer de forma próxima a esa nueva generación a la que no se le estaba prestando la suficiente atención”, cuenta Jonás Trueba a EL PERIÓDICO. 

No hubo ningún plan específico. A 'Quién lo impide' se fueron sumando jóvenes hasta crear un grupo afín y con un espíritu similar. A veces Candela traía a algunos amigos y se incorporaban a la grabación, pero también hubo un proceso de búsqueda por parte de Jonás en los institutos de Madrid hasta configurar lo que él expresa como “una selección natural de cásting, muy azarosa”. “Al final éramos un grupo de amigos rodando”, dice el director. “Algo que no se diferencia demasiado de mis anteriores películas, en las que he ido repitiendo con los mismos actores por pura conexión”. 

Energía y libertad

En realidad, aunque 'Quién lo impide' se aleja considerablemente de las películas que había rodado hasta el momento Jonás Trueba (así como de todo el cine español en general), hay muchos elementos que se pueden rastrear a lo largo de su filmografía, como la necesidad de romper con la estructura hegemónica del relato, las digresiones dentro del discurso, los personajes a medio camino entre lo verdadero y lo ficticio, y los momentos musicales. 

Cuando llevaban dos años rodando, montaron una serie de piezas que se proyectaron por primera vez en Cineteca y pasaron por diferentes festivales, como el D’A. Querían testar si lo que estaban haciendo conectaba con el público. Tras el primer visionado montaron un concierto en Matadero Madrid en el que los participantes tenían que hacer versiones de 'Quién lo impide' sobre el escenario. Un momento que queda plasmado en la pantalla como un estallido de enorme energía y libertad y en el que estuvo presente el propio Rafael Berrio antes de fallecer. Más tarde llegaría la pandemia, y esa eclosión de tumulto y fiesta daría paso a la distancia social y las conversaciones por Zoom. “Me parecía importante integrar to esto en la narración, porque la pandemia ha partido el mundo por la mitad, antes y después. ¿Cómo se veían ahora ellos mismos en esa situación?”, continúa Trueba.

Noticias relacionadas

Además de las charlas entre los personajes, las excursiones y los vínculos que se desarrollan entre ellos (incluido un capítulo de ficción de carácter romántico), hay episodios fundamentales en la película, como las elecciones de 2019. Justo ese día, Candela cumplía 18 años y pudo votar por primera vez. Y es que la política está muy presente en 'Quién lo impide'. “Ellos han crecido en un momento de gran intensidad y transformación política en el país. Mi generación estaba adormecida, por eso fue tan importante el 15-M, pero ellos la han integrado en su vida, por eso era tan crucial para ellos (y tan simbólico) ese primer acercamiento a las urnas”. 

'Quién lo impide' es una película río, una película vida, una película ensayo. Jonás Trueba ha compuesto un monumento a la juventud de nuestro país sin tener la ambición de hacerlo. Y por eso, resulta tan reveladora, única e irrepetible.