TEATRO

La incombustible Concha Velasco vuelve a Barcelona

  • La veterana actriz de 81 años regresa al Goya con su último montaje, 'La habitación de María', una obra escrita por su hijo Manuel

  • "Yo lo que quiero es que me quieran, que me abracen y me den besos", afirma la intérprete que trae un montaje sobre la reclusión

Concha Velasco, frente al cartel de ’La habitación de María’ en el Teatro Goya.

Concha Velasco, frente al cartel de ’La habitación de María’ en el Teatro Goya. / Kike Rincón / Europa Press

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La incombustible Concha Velasco (Valladolid, 1939) regresa al Teatro Goya. "Es mi teatro", declara a sus 81 años contenta de presentar su último proyecto teatral, 'La habitación de María', una obra escrita por su hijo Manuel dirigida por José Carlos Plaza en el que encarna a una escritora con agorafobia, es decir, ese temor obsesivo ante los espacios abiertos o descubiertos. Su personaje, una escritora que sufrió una tragedia que se explica al final de la obra, es incapaz de salir de su casa y lleva 43 años encerrada en su hogar. Pero un incendio en el edificio la obligará a reflexionar. Nada que ver con la actitud vital de Velasco, una mujer que no para y eso que ya ha conseguido todos los premios en España en el mundo de la interpretación.

Perseverante

La veterana actriz tanto presume de su familia, y en especial de su hijo, Manuel Martínez Velasco, autor de la obra, como de su perseverancia a la hora de conseguir todo aquello que se ha propuesto profesionalmente."Yo he perseguido a muchos directores", ha recordado en la multitudinaria rueda de prensa en el Goya, En ella explicó, entre otros, cómo fue detrás de Josep Maria Pou para que la dirigiera en 'La vida por delante' o cómo insistió hasta que Berlanga, de quien este año se celebra el centenario de su nacimiento, le diera un papel. A final logró que el cineasta la contratara para su último filme 'París-Tombuctú'. "La primera vez que quise trabajar con él me dijo que no era 'demasiado monstruo aún'", ha explicado. Al final, su estrategia de hacerse amiga de las mujeres de los directores funcionó. Siguiendo una recomendación de la pareja del director se presentó al casting de 'París-Tombuctú': "Con los pelos teñidos de fucsia, incluidos los del pubis", recordó divertida la premiada actriz. Fue así como logró su objetivo. La última vez que Velasco pisó Barcelona fue con 'El funeral', una comedia fantasmagórica escrita por su hijo Manuel.

Cultura

'La habitación de María' conecta con esa desconexión del mundo a la que obligó el primer estado de alarma de la pandemia, cuando todo el mundo tuvo que quedarse en casa. "La cultura, los libros sacan a mi personaje del encierro", señala Velasco que ha sobrevivido al covid y a una caída nefasta que le rompió un brazo. "Durante la pandemia releí los libros de mi biblioteca, porque aunque sea autodidacta, soy muy culta", ha declarado la versátil intérprete tan creíble en su rol de chica yeyé como en el de Santa Teresa de Jesús. "A mi edad, yo lo que necesito es que me quieran, que me abracen y que me besen", ha añadido esta mujer incansable acostumbrada al aplauso y el contacto con el público.

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Retirada

Tras superar el covid-19 y la rotura de un brazo y una pierna debido a una desafortunada caída, Velasco llega a Barcelona con la segunda vacuna puesta, lista para sorprender a sus fans con una obra "que puede ser la última". No es que es que piense en la retirada. Simplemente es consciente de que los años no pasan en balde. Advierte de que esta pieza que interpreta a las órdenes de José Carlos Plaza "podría ser la última". ¿Cuántas obras más podrá interpretar? Si por ella fuera remontaría mañana mismo el musical 'Yo lo que quiero es bailar'. "Soy la misma de siempre pero con más edad. A diferencia de otras, no me he pasado por la cirugía estética", recuerda esta mujer que se encuentra bien en su piel, especialmente cuando pisa el escenario. Lleva años advirtiendo de una posible retirada pero ah sigue. Incombustible.