LO QUE NO SABÍAS DE...

Las anécdotas de 'Les dues nits d'ahir'

  • En el coche tenían que entrar siempre siete personas para rodar.

  • Durante la fiesta, el alcohol era de verdad y algunos colegas acabaron perjudicados.

  • La escena del vómito fue totalmente real.

Los directores, Pau Cruanyes (izquierda) y Gerard Vidal, durante el rodaje.

Los directores, Pau Cruanyes (izquierda) y Gerard Vidal, durante el rodaje. / BENECÉ PRODUCCIONS

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Eduardo de Vicente
Eduardo de Vicente

Periodista

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Entre las nominaciones de los premios Gaudí se ha colado por sorpresa una película pequeñita que opta, ni más ni menos, que al premio al mejor filme. Se trata de Les dues nits d’ahir, una cinta juvenil dirigida por dos debutantes, Pau Cruanyes Garrell y Gerard Vidal Barrena, cuya experiencia cinematográfica se limitaba a haber rodado juntos el cortometraje Celebració. Para este primer largometraje han contado también con actores desconocidos como Judit Cortina (Blog), Arnau Comas (Les amigues de l’Àgata) y el debutante Oriol Llobet para contar una amarga historia en forma de road movie.

Los protagonistas, Eric (Comas), Ona (Cortina) y Marcel (Llobet) son tres chicos que se han apropiado de las cenizas de un amigo que falleció recientemente con la intención de lanzarlas al mar para despedirse de él. Pero, durante el viaje en coche, surgirán las dudas, las tensiones entre ellos, los recuerdos del difunto y se cruzarán con una autoestopista, Violeta (Mar Pawlowsky), en un trayecto sin rumbo fijo que les llevará a plantearse su actitud ante la pérdida. Es un título rodado con poco presupuesto y mucha emoción, que trasladan al espectador, y que retrata una juventud desorientada y desesperanzada. Los directores nos explican las anécdotas del rodaje.

-Una dirección bicéfala. ”Todo el proceso se desarrolló de forma muy orgánica. Como co-realizadores ya habíamos dirigido un cortometraje, videoclips y piezas audiovisuales y nos entendemos muy bien. Y justamente por este motivo decidimos repetir el formato. A veces, en rodaje, uno tiende a fijarse más en cámara e imagen, y el otro se centra más en la interpretación, pero de forma natural y sin repartirnos el trabajo. Al final se convierte en algo tan simple como que dos cabezas piensan más que una. En realidad pensaban cuatro cabezas ya que la película está creada por nosotros dos, junto a Eudald Valdi y Ignasi Àvila. Al final es una película creada y levantada desde cero por cuatro amigos a los que les apasiona el cine".

-Realidad y ficción. ”Nos gusta decir que es una película basada en sentimientos reales más que en hechos reales. El guion es un cúmulo de experiencias reales relacionadas con la temática de la muerte prematura, pero también de situaciones planteadas en los ensayos con el grupo de actrices y actores. Es una película que quería hablar de una historia real, de unos sentimientos reales, de un grupo de amigos reales, y para generar todas estas situaciones naturalistas, trabajamos el guion desde la escritura, pero también con los mismos protagonistas a base de mucha improvisación. Arnau, Judith y Oriol casi no se conocían y teníamos que juntarlos como grupo de amigos, crear sus propios códigos, sus propias bromas, sus manías, sus cabreos, sus enfados, y obviamente, también generarles la sensación de pérdida de Pol, su amigo difunto. Todo esto condensado en casi ocho meses de ensayos”.

Cuando rodaban la escena de la playa, la música de un yate dificultó la filmación.

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-La playa y las cenizas. “Mientras rodábamos el momento donde proceden al ritual de las cenizas, al fondo había un yate enorme con música tecno y una fiesta. Sudamos bastante en el estudio de sonido para eliminar el ruido de fondo. Al terminar el rodaje, Ignasi quiso tirar las cenizas del departamento de arte que sobraban. Abrió el tupper, las lanzó y una corriente de aire sopló en su contra y se quedó blanco”.  

-El camarote de los hermanos Marx. “No había presupuesto para un “camera-car”, y teníamos claro que queríamos pegar la cámara a los personajes, por lo tanto, teníamos que ir prácticamente con la óptica pegada a los morros de los protagonistas. Las secuencias de coche rozaban la ilegalidad ya que operador de cámara, sonidista, actores y los dos directores tenían que estar dentro del coche. Cuando había escenas de cuatro personajes, tirábamos la toma mínimo cuatro veces (una por cada plano de personaje), pero siempre faltaba uno de los personajes ya que el cámara ocupaba su espacio. Los actores y actrices se aprendían el guion y las réplicas, y lo ensayábamos con el coche parado. Cuando la secuencia estaba lista, íbamos tirando por turnos y en el momento de la réplica del actor que faltaba, uno de los directores cantaba su línea. Creemos que da el pego y estamos todos sanos y salvos”.

El coche en el que rodaban parecía el camarote de los hermanos Marx.

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-Rodando con un Simpson. ”Es difícil tener un presupuesto bajo en luz y querer rodar igualmente de noche. El interior del coche se iluminó con distintos artilugios, algunos más profesionales como los leds, y otros más rudimentarios como el flash de un móvil. Hay una escena donde Marcel no puede dormir, se levanta y tiene una conversación bajo una farola con Ona. La luz de la farola era muy amarilla y, para colmo, el actor que interpreta a Marcel es súper rubio, blanco de piel y vestía una camiseta amarilla. Fue imposible generar otro color que no fuera ese y realmente parece un personaje de los Simpson".

-Un actor glotón. ”Arnau (el actor que interpreta a Eric) es un pozo sin fondo en lo que a comida se refiere. La escena del bar de carretera estaba programada a las cuatro de la tarde, justo después de comer. Le dijimos a Arnau si quería comer menos ya que esta escena era en la que engullía un plato combinado del tirón en pocos segundos. Pero dijo que no, que tenía hambre. Comió su ración de pasta boloñesa y de postre, el plato combinado (ya rodando). Además, tiramos un par de tomas y el equipo de arte le rellenó parte del plato dos veces”.

Arnau Comas demostró ser un auténtico glotón.

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-El jamón volador. “Hay muchos momentos de improvisación. En el rodaje había escenas que estaban escritas y con un guion cerrado, pero había otras en las que solamente teníamos unas pautas de acción para los actores y una idea de lo que queríamos que pasara. En esas escenas menos guionizadas los intérpretes tuvieron mucho espacio para jugar e improvisar. El momento de improvisación por excelencia de la película es el momento en que Ona estampa la pata de jamón contra un árbol. En esa escena solo Judit, la actriz, sabía lo que iba a pasar, el resto se lo encontraron por sorpresa”.

-Demasiada confianza. “Sin estar previsto que fuera así, Oriol, el actor que interpreta a Marcel, fue el que más golpes se llevó. Por parte del personaje de Ona en el coche, por parte de Eric después de la fiesta… había confianza y cuando se daban golpes se los daban de verdad”. 

Oriol Llobet (Marcel) fue el que más golpes recibió.

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-Una fiesta auténtica. “Los colegas que hacían de extras y que vinieron a ayudar se tomaron la fiesta en serio… y creo que se lo pasaron bien. La única forma de pagarles, a cambio de su tiempo y disposición, fue darles alcohol y ponerles tecno de vez en cuando entre las escenas. Por suerte pudimos rodar todas las escenas en las que necesitábamos gente antes de que fueran cayendo durante la noche”.

-Una noche de vómito. “Como se puede apreciar en el filme, la escena de vómito es completamente real. Arnau se tomó una taza de café con sal justo antes de rodar y… así salió. Previamente habíamos rodado con vómito falso, pero la toma que más funcionó al final fue la verdadera. Ignasi, que operaba la cámara, no sabía lo que iba a pasar y tuvo que seguir la acción sobre la marcha, de la mejor manera posible. No estaba previsto tampoco que los actores continuaran la acción después del vómito, pero decidieron seguir e hicieron la siguiente escena también del tirón. Como curiosidad, aquella noche ¡vomitaron tres de los intérpretes…! Oriol no se encontraba bien y entre escena y escena se iba a la casa a descansar y Cristina Colom, de tanto fumar cigarrillos en la escena que tiene con Oriol, se mareó y también terminó vomitando en el baño. Los tres se recuperaron rápidamente".

La escena de la piscina contó con la colaboración de los niños del pueblo.

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-Niños en la piscina. “Fue muy divertido grabar la escena final con niños. Vinieron muchos niños del pueblo dónde estábamos rodando y también monitores de un esplai para estar con ellos durante las escenas y que supieran lo que tenían que hacer”.

-Director y compositor. “La banda sonora es original y está compuesta por el codirector, Gerard Vidal Barrena, bajo el nombre artístico de su proyecto musical, The Bird Yellow. Algunas de las canciones que suenan de fondo en la fiesta o en el coche son canciones ya hechas previamente, canciones de amigos músicos conocidos que nos gustaban, pero la mayor parte de la banda sonora es original”.

El director Gerard Vidal también es compositor con el nombre artístico The Bird Yellow.

/ JORDI COTRINA

  

 

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