Hasta el 6 de junio

Los terribles encuentros de vida y muerte en el mar de John Akomfrah

  • El impactante videoarte del creador británico de origen ghanés noquea en La Fundació Tàpies con sus reflexiones sobre la destrucción del medio natural, la esclavitud, la inmigración y la cuestión racial

Muestra de la instalación ’Vertigo Sea’, de John Akomfrah, en la Fundació Tàpies.

Muestra de la instalación ’Vertigo Sea’, de John Akomfrah, en la Fundació Tàpies. / A Smoking Dogs Films / Lisson Gallery

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Anna Abella
Anna Abella

Periodista cultural

Especialista en arte y libros, en particular en novela negra, cómic y memoria histórica

Escribe desde Barcelona

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Uno oso polar saltando entre el hielo, en idílicas imágenes de un Ártico níveo, un blanco que en imágenes simultáneas se tiñe de rojo con la sangre del animal, cazado, despellejado y abandonado sobre la nieve, una vez sus predadores se han hecho con su preciada piel. La misma sangre que se desborda escandalosamente del cuerpo abierto en canal de una ballena que está siendo descuartizada mientras en otra pantalla nada libre en el océano, al tiempo que en una tercera escena nacen miles de mariposas. Esclavos en las bodegas de un barco, pescadores bailando en cubierta en unas secuencias de época, inmigrantes y refugiados que acaban en el fondo del mar engañados por los traficantes en pleno siglo XXI, un mar que también engulle a los desaparecidos de la Argentina de 1974 en “los vuelos de la muerte”… Visiones con las que a nadie dejará indiferente el artista y cineasta John Akomfrah, nacido en Ghana en 1957 y emigrado a Inglaterra junto a sus padres, activistas que tuvieron que huir del país durante el golpe de estado de 1966. “Son encuentros terribles con el mar, unidos por el hecho de que incluyen personas, sea como víctimas o como verdugos”, explica él mismo sobre ‘Vertigo Sea’, obra que presentó en la Bienal de Venecia de 2015 y que hasta el 6 de junio puede verse en la Fundació Tàpies

“Cuando se dice que ‘llevar las cosas al mar’ significa que es como olvidarlas. Yo pensé en qué pasaría si hiciera una ‘biblioteca’ de cosas que han pasado en el mar y que se supone que hay que olvidar. Qué pasaría si nos enfrentamos a ellas en vez de olvidarlas”, comenta telemáticamente a la prensa Akomfrah. 

“Lo sublime frente a lo terrorífico. Vida y muerte. Nos saca de nuestra zona de confort a base de contrastes mostrándonos la brutalidad del ser humano, tanto hacia sus semejantes como contra los animales, como causante del cambio climático y la destrucción del medio natural. E intenta crear un tejido de empatía para que reaccionemos”, explican las comisarias Glòria Domènech y Núria Homs, intentando transmitir las emociones y el impacto que causa en el espectador la videoinstalación.

Muestra de la instalación 'Vertigo Sea', de John Akomfrah, en la Fundació Tàpies.

/ A Smoking Dogs Films / Lisson Gallery

Al creador, que desde sus inicios con el grupo Black Audio Film Collective construye relatos que legitiman la identidad negra, le impulsó a crear esta obra la explicación que unos jóvenes nigerianos daban en la radio sobre su peripecia de cruzar el Mediterráneo. “Describían el terror del mar, pero a la vez su descripción contenía una especie de belleza”, apunta Akomfrah, que entendió esa travesía no solo como física sino también “espiritual y emocional”, para encontrarse a sí mismos, y empezó a buscar historias ligadas al mar.

Del cambio climático al Black Lives Matter

“Akomfrah trata temas absolutamente vigentes. En ‘Vertigo Sea’ está la emergencia climática y la crisis ecológica, la de los inmigrantes, el Black Lives Matter y hasta el Brexit, que viene a decir: ‘no queremos gente como vosotros’”, apuntan las comisarias, que también han tenido que batallar durante un año contra la ruptura británica con la UE, además de la pandemia, para traer a la Tàpies esta oferta expositiva. También referentes como ‘Moby Dick’, de Herman Melville, ‘El faro’, de Virginia Woolf, Nietzsche o la pintura de William Turner o Caspar David Friedrich.

Muestra de la instalación 'Vertigo Sea', de John Akomfrah, en la Fundació Tàpies.

/ A Smoking Dogs Films / Lisson Gallery

Son 48 minutos de imágenes que dialogan entre sí en un tríptico de pantallas y que interpelan a quien las observa. Mientras, en una sala contigua se proyecta otra pieza de Akomfrah, ‘Peripeteia’ (2012). Ambas tienen en común el agua, el discurso de la memoria, la identidad y la esclavitud. En ‘Peripeteia’ reivindica los retratos que hizo Durero de dos personas negras –‘Cabeza de un hombre negro’ y ‘Retrato de la africana Katherina’-, de las que no se tiene más información, para recordar los esclavos en la Europa del siglo XVI. El artista combina las imágenes de dos actores en plena naturaleza, vestidos de época, con detalles del cuadro ‘El jardín de las delicias’, de El Bosco, unas escenas interraciales a las que da la vuelta para evocar un utópico paraíso multiétnico. 

Captura de 'Peripeteia', de John Akomfrah, que puede verse en la Fundació Tàpies.

/ A Smoking Dogs Films / Lisson Gallery

También ‘Vertigo Sea’ evoca, a través de otro actor, con casaca roja colonial, a un esclavo africano. Se trata del liberto y pionero de la causa abolicionista Olaudah Equiano (1754-1797), cuya autobiografía es un referente de los horrores del esclavismo, que llegó a explorar el Ártico y vivió en Inglaterra llamando a mejorar la vida de los trabajadores. El creador afrobritánico recurrió al archivo histórico de la BBC Natural History Unit, al documental ‘The blue planet’, de David Attenborough, y realizó filmaciones en Escocia, Noruega y las Islas Feroe. “Juega con todo ese material pero también -apuntan Domènech y Homs-, con lo que él llama el ‘ruido’, sonidos de la naturaleza, música, voces…, que son tan importantes como lo que se ve”.

En las imágenes de archivo, “aparece gente que hoy ya ha muerto, son como sus fantasmas, que parecen decir ‘muéstranos’ porque así volveremos a la vida. Encara mortalidad e inmortalidad”, señalan.

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En paralelo a la muestra de la Tàpies, la Filmoteca ofrecerá dos documentales del cineasta, ‘Handsworth songs’ (1986), sobre la agitación social en Birmingham y Londres en 1985 por la muerte de una mujer negra y un policía blanco, y otro sobre Martin Luther King y la mítica marcha de Washington en la que pronunció su mítico discurso ‘Tengo un sueño’. 

El salto de la palestina Shuruq Harb

Junto con la propuesta de Akomfrah, en el centro de la calle de Aragó, que en estos días de pandemia abre de viernes a domingo, además de la exposición ‘Tàpies a los 30’ que lleva ya desde octubre, se inaugura otra muestra de videoarte: ‘The jump’ (El salto), de la artista, cineasta y escritora palestina Shuruq Harb, hasta el 28 de marzo. La pieza, que explora los terrenos psicológicos de saltar al vacío y está ambientada en la grieta tectónica del valle del Jordán, es un encargo que forma parte del premio de la Han Nefkens Foundation y la Fundació Tàpies. En la cinta, además de un palestino que especula con saltar al Mediterráneo, aparecen un profesor y una psicóloga que reflexionan sobre la búsqueda de la libertad y la superación de las discapacidades.