CANDIDATA DE ESPAÑA A LOS PREMIOS

'La trinchera infinita' en los Oscar: pros y contras

La película sobre los hombres topo de la guerra civil representará a España en la próxima edición de los premios

Tráiler de ’La trinchera infinita’

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'La trinchera infinita' será la película que represente a España en la próxima edición de los premios Oscar. Es la segunda vez para el tándem Jon Garaño y José Mari Goenaga (en esta ocasión convertido en trío con la incorporación de Aitor Arregi en la dirección), que ya viajaron a Hollywood con 'Loreak' en el 2015, la primera película hablada en euskera elegida por nuestro país.

A continuación, pros y contras de su elección:

A favor

Trata la Guerra Civil desde un punto de vista diferente, el de los ‘topos’ que tuvieron que ocultarse del régimen franquista. En este caso, la historia de Higinio (Antonio de la Torre) abarca más de treinta años, un dato que seguramente sorprenda a los espectadores extranjeros. Además de su buena factura, las excelentes interpretaciones del dúo protagonista, resulta de lo más completa ya que conjuga un marco histórico-político con un relato doméstico alrededor de la relación de una pareja que ha de acostumbrarse a una vida conyugal marcada por el enclaustramiento y el miedo.  En Estados Unidos la plataforma de 'streaming' Netflix será la encargada de distribuirla, así que sus posibilidades pueden aumentar al llegar a un mayor número de espectadores y contar con una maquinaria publicitaria más potente. 

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En contra

En los últimos tiempos las películas nominadas en la categoría de mejor película internacional corresponden a autores consagrados dentro del circuito de cine de autor. El trío vasco formado por Jon Garaño, José Mari Goenaga y Aitor Arregi todavía no tiene una proyección mundial de prestigio (para entendernos, no son Almodóvar ni Amenábar)  y sus películas han funcionado de manera más local en España, y ni siquiera demasiado en la taquilla. Larga duración, estilo seco y muchas derivas narrativas que provocan que el tono no sea homogéneo, lo que puede descolocar al público foráneo que probablemente también se pierda con las especificidades históricas de la película.