02 dic 2020

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SEMINCI DE VALLADOLID

'Josep': dibujar contra el fascismo

El director francés Aurel recorre en su ópera prima la vida del dibujante y sindicalista catalán Josep Bartolí, que acabó encerrado en los campos de concentración franceses tras la guerra civil

Beatriz Martínez

Fotograma de la película ’Josep’, de Aurel

Fotograma de la película ’Josep’, de Aurel

Josep Bartolí era dibujante, sindicalista y ejerció de comisario del Partido Obrero de Unificación Marxista, así que tuvo que huir de Barcelona a Francia justo al finalizar la guerra civil para escapar de las posibles represalias que pudieran acarrearle sus ideas contra el nuevo régimen que estaba a punto de instaurarse.

Sin embargo, esa fuga emprendida para ponerse a salvo terminó convirtiéndose en una pesadilla. Al cruzar la frontera fue detenido y encerrado en uno de los campos de concentración creados para contener a los exiliados. Más de 500.000 refugiados españoles fueron a parar a uno de estos lugares inhóspitos donde fueron humillados y torturados. Bartolí vivió experiencias aterradoras que lo marcarían para siempre y que plasmó a través de sus dibujos, repletos de desgarro y horror. Consiguió fugarse a México y comenzar otra vida, fue amante de Frida Kahlo y terminó sus días en Nueva York codeándose con artistas como Pollock o Rothko.

Aurélien Froment (más conocido como Aurel) descubrió esta historia y los dibujos de Bartolí gracias a un libro de su sobrino, George Bartolí, que hablaba sobre el exilio de los españoles y de esos ‘campos de la vergüenza’, tan similares a los que existen hoy para encerrar a los emigrantes e impedir que accedan a Europa.

“El cine francés no ha tratado mucho este tema porque continúa siendo demasiado delicado, y por tanto se quiere enterrar, como si no existiera. Por eso, muy poca gente lo conoce”, nos cuenta Aurel desde el Festival de Valladolid donde presenta la película en sección oficial. 

El estilo de Bartolí y la manera tan cruda y realista que tenía a la hora plasmar su experiencia en sus dibujos inspiró profundamente a Aurel, que estaba dando sus primeros pasos como cineasta. Se sintió muy próximo a su manera de contar la tragedia y de retratar la miseria como forma de denuncia. De ese sentimiento de proximidad surge ‘Josep’, su primer largometraje como director que ha recibido el sello de prestigio del Festival de Cannes, sin duda una magnífica carta de presentación del particular universo de este debutante que ha creado una película no tanto animada sino más bien dibujada. “Quería contar la historia a través de mis dibujos y la diferencia es que no he añadido movimiento para unir cada uno de ellos como en la animación clásica, sino que los he puesto uno detrás de otro para que la narración fuera avanzando”.

Aurélien Froment, alias Aurel, fotografiado en Valladolid / europa press / PHOTOGENIC / M. A. SANTOS

Para el director era muy importante la transmisión de toda esta herencia de alguna forma maldita para los franceses. Por eso utilizó un mecanismo narrativo: el de un abuelo que cuenta a su nieto cómo conoció a Josep en esos campos de concentración mientras él era uno de los vigilantes. “No hubiera podido contar esta historia a través del propio Josep, hubiera sido un atrevimiento. Ponerla en boca de un francés era también una forma de legitimar este episodio lamentable”.

Para poner voz a Josep, Aurel eligió a Sergi Lòpez, un actor que “conjuga las tres culturas (catalana, española y francesa) y que habla los tres idiomas. “Pensé que se podía identificar perfectamente con el protagonista, un hombre luchador que después de 1939 no volvió a pisar jamás su tierra y siempre se consideró catalán. Para poner música a la película eligió a Sílvia Pérez Cruz, que terminó poniendo la voz a varios personajes, entre ellos al de Frida Kahlo. “Quería que la música fuera contemporánea, huir de tópicos, tanto de violines como de flamenco, y Silvia tiene una sensibilidad muy especial para conectar de forma muy emocional con todo lo que se cuenta”. Y lo que cuenta es una historia de supervivencia, a veces cruel, otras poética en torno a lo mejor y lo peor del ser humano, una historia de resistencia, de lucha por los ideales y de la necesidad de la empatía y la solidaridad para construir el mundo