05 jul 2020

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MÁXIMO SECRETO

Así se fraguó la entrega de Bono a Penélope de un premio en San Sebastián

Javier Bardem movió hilos para conseguir que el cantante de U2 diera la sorpresa de la noche

Nando Salvà

Penélope Cruz besa a Bono, anoche en San Sebastián.

Penélope Cruz besa a Bono, anoche en San Sebastián. / EFE / JUAN HERRERO

Nadie se esperaba lo que sucedió anoche en el Kursaal de San Sebastián, al recoger Penélope Cruz su Premio Donostia. Por supuesto, se sabía que la actriz madrileña iba a ser la agraciada con el galardón: era uno de los reclamos de la 76ª edición de Zinemaldia desde que se anunció oficialmente, hace meses. Lo que pilló a todos los presentes en la gala con el pie cambiado fue la aparición sobre el escenario de Bono para entregar el trofeo. Entre la prensa llevaba días corriéndose la voz de que probablemente el encargado de hacer los honores sería Antonio Banderas, o que incluso era posible que finalmente Pedro Almodóvar diera la sorpresa. En cualquier caso, ni la mayoría de los miembros del equipo del festival y los responsables de organizar la gala ni mucho menos la propia Penélope tenían la más mínima idea de antemano sobre la identidad del misterioso invitado.

Según aseguran fuentes del festival, la presencia del líder de U2 en la ciudad fue fruto de una operación gestionada entre el más absoluto secretismo directamente entre dos personas: por un lado, el director del certamen, José Luis Rebordinos; por otro Javier Bardem, marido de la actriz y cuya amistad con el cantante es sobradamente conocida -todavía son recordadas las imágenes que lo mostraban bailando como un loco en el Festival de Cannes del 2007, durante un concierto de la banda irlandesa-. Fue él quien, hace semanas, tuvo la ocurrencia de llamar a Bono para saber si tenía la agenda libre y estaba dispuesto a participar en el acto. A Rebordinos, obviamente, le pareció una idea estupenda, especialmente cuando, poco después, el cantante aceptó la invitación.

Fue necesaria la máxima precaución para mantener en secreto lo que sucedió después. Desde la organización del certamen explican que ayer Bono no voló hasta el aeropuerto donostiarra de Hondarribia sino que aterrizó en Biarritz, y que desde allí fue trasladado por carretera directamente a las instalaciones del Kursaal. Llegados a ese punto, solo faltaba esperar a que la sorpresa tuviera el efecto dramático esperado. El rostro de Penélope al verle lo dijo todo.

Violencia machista

Penélope Cruz recogió anoche el tercer Premio Donostia de la 67ª edición del Festival de Cine de San Sebastián de manos del líder de la banda irlandesa U2, Bono, y en su discurso de agradecimiento recordó a las mujeres que sufren "la violencia de género". Tras hacer un recorrido de sueños cumplidos y agradecimientos, la actriz hizo referencia a "algo que no tiene que ver con el cine, pero el cine tiene que ver con la vida", para acto seguido recordar las escalofriantes cifras: 44 mujeres asesinadas en lo que va de año y más de 1.000 desde el 2003.

"Espero que cuando una mujer encuentre la fuerza gigantesca que se necesita para denunciar lo que se vive en una situación así, la escuchen, pero que la escuchen a la primera y no cuando sea demasiado tarde", pidió. También dijo que su "principal sueño" en este momento es que "entre todos podamos proteger este hogar común que es el mundo y demos una razón a los niños para seguir soñando, que nos demos cuenta de todos somos uno".

El acto en el Palacio del Kursaal comenzó con un repaso a la trayectoria de la actriz española más internacional, la única que tiene un Óscar, por 'Vicky, Cristina, Barcelona' (2008), y fue nominada otras dos veces, con 'Volver'(2006) y por el musical 'Nine' (2009). Además, estaba en el elenco de 'Belle epoque' (1992), que ganó el Óscar a mejor cinta extranjera.

Delirio

A continuación salió al escenario el director del certamen, José Luis Rebordinos para dar la gran sorpresa de la noche, el cantante Bono, que entró dando saltos en el escenario y ha causado el delirio entre el público, puesto en pie.

Bono destacó la importancia de la familia para Penélope Cruz, dentro y fuera de la pantalla, y se declaró "orgulloso" de formar parte de la suya en la vida real.

"Los artistas solemos perdernos en nosotros. Penélope se pierde en todos los demás y por eso nosotros nos perdemos en ti", concluyó el cantante interpelándola directamente.