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CRÓNICA

Yung Beef en el Apolo: aquelarre del perreo

El capo del trap español lidera una oscura fiesta exhibiendo el ritmo lento y ardiente de su último álbum de reguetón

Ignasi Fortuny

Yung Beef, en la Sala Apolo.

Yung Beef, en la Sala Apolo. / FERRAN SENDRA

En esta fiesta no hay corsés. No hay malo ni bueno. Pero sí orgullosa maldad. No se baila; se perrea. No se juzga; se abraza. El sermón es que no hay sermón. O que abajo el sermón, pues se canta a la libertad, al amor intenso, fugaz, embrollado o directamente imposible y, ¿por qué esconderlo?, al deseo carnal más ardiente. Aquí no hay directrices más allá de 'haz tu propia ley'. Única regla -en este caso, en lo sentimental- que difunde Yung Beef bajo su alias reguetonero, Fernandito Kit Kat. LaS etiquetas le dan urticaria. Este es el papel que desarrolló el capataz del trap español este sábado en la Sala Apolo para presentar el álbum 'El perreo de la muerte 2'. Algo así como un aquelarre (con 'sold out') para el culto del diabólico perreo. 

El último trabajo de la bulliciosa mente de Fernando Gálvez es una exaltación del reguetón 'underground'

El último trabajo de la bulliciosa mente de Fernando Gálvez es una exaltación del reguetón 'underground', sin edulcorantes ni cuentos de hadas. Sentimiento a flor de piel, amor a pie de calle. Con este pretexto Yung Beef no podía comenzar el concierto de otra manera que no fuera con La Zowi, con quien comparte un hijo y a quien le importa cuanto más. Y empezó con él encerrado en una pequeña y alta jaula sobre el escenario observándola desde arriba a ella, que lucía un diminuto conjunto de lencería, mientras le lanzaba billetes (eran de verdad, parte del público los rapiñó). Performance para 'Empezar de 0', su esperadísima colaboración lanzada recientemente que habla sobre su amor irremediable, antes de caer ya en una dimensión libre y perversa. Acabó aquí la intimidad en el escenario (complicado calcular cuanta gente pasó por ahí), pues con el tema 'Infierno' llegó el aboroto, el culto a la maldad, el placer de molestar al molesto. La fiesta, de una hora, la condujo Yung Beef, presentado como un diabólico genio, acompañado de varios agitadores, entre ellos su inseparable Hakim, y dos bailarinas fuera de los cánones de belleza impuestos que protagonizaron los momentos más ardientes.

Reguetón oscuro y lento

Gran parte del concierto sirvió para presentar sus temas nuevos ('La 40', 'Gana e malianteo', 'De repente', 'Mala y bouge'…), algunos con colaboradores en el escenario como 'Articuno', con Albany, o 'Camino Solo', con el genial telonero Soto Asa. Un abanico de temas de reguetón oscuro y lento. Porque si el perreo incomoda, vamos a hacerlo durar. Pero el público celebró la llegada de la parte más festiva del 'show' de la mano de los temas más coloridos de La Mafia del Amor, la cara reguetonera de PXXR GVNG. 

Y como empezó, acabó: con Yung Beef y La Zowi. Ambos interpretaron 'Luna llena' durante una especie de danza de apareamiento fruto de los instintos más animales. La luz de las cámaras de los móviles denotaron que era un momento especial. Con casi todo arrasado por las llamas, el último canto del rito fue 'Intro al perreo', una fiesta coral para celebrar una manera de entender el reguetón. 

Temas: Música