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LO QUE NO SABÍAS DE...

Las mejores anécdotas de 'Érase una vez en... Hollywood'

Quentin Tarantino solo permitió leer el guion íntegro antes del rodaje a Leonardo DiCaprio y Brad Pitt

El filme obtuvo en Cannes la Palm Dog, premio otorgado a la mejor interpretación... de un perro

Eduardo de Vicente

DiCaprio recibe las órdenes de Tarantino antes de rodar una escena.

DiCaprio recibe las órdenes de Tarantino antes de rodar una escena. / SONY PICTURES

Por fin ya tenemos aquí Érase una vez en... Hollywood, la esperadísima nueva película de Quentin Tarantino en la que reúne a los Redford-Newman del siglo XXI: Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, que aún no habían coincidido juntos en la pantalla. Al grupo se une Margot Robbie, que coprotagonizó con DiCaprio El lobo de Wall Street. La trama se ambienta en 1969 y se centra en un actor televisivo de cierta fama que va a todas partes con su doble para las escenas de acción, que también es su mejor amigo, su chófer y quien le soluciona todo tipo de problemas. Atraviesa un mal momento profesional, está encasillado en personajes de villano y se obligado a rodar spaghetti-westerns. Paralelamente descubre que en la mansión vecina se acaban de instalar el director de moda, Roman Polanski, y su esposa, la actriz Sharon Tate. Pero por la zona circulan también unos extraños hippies que han formado una misteriosa comunidad.

Es la primera vez que DiCaprio y Pitt comparten pantalla. / SONY PICTURES

La película destaca por su recreación de la época, reconstrucción de escenarios, vestuario y peinados. Resulta entrañable recuperar imágenes hoy ya desaparecidas (o casi) como los autocines, los magnetófonos, las marquesinas de los cines y los fotogramas de las películas, los coches antiguos, las cámaras de fotos con flash o los vinilos. Otro de los grandes alicientes del filme son los fragmentos de películas o series antiguas en los que se ha incrustado digitalmente a los actores actuales. Un filme tan complejo y trabajado tuvo también una serie de curiosas anécdotas que repasamos.

-Un guion muy secreto. Tarantino tardó cinco años en escribir la película pero, en un primer momento, la redactó como novela para darle luego la forma de un guion cinematográfico. Solo había una copia del guion al completo que únicamente permitió leer (en la casa del director) a DiCaprio y Pitt.

-Roman, no, Debra, sí. Tarantino no intentó buscar la complicidad de Roman Polanski para el filme, pero sí de la hermana de Sharon Tate, Debra, a la que visitó en su casa de Santa Barbara y le dejó leer un primer borrador durante un fin de semana. Ella estaba escéptica ante la película pero le dio su bendición cuando vio la exhaustiva investigación que el director había hecho de la actriz y cómo iba a tratarla en el filme.

Debra Tate cedió las joyas de su hermana para la película. / SONY PICTURES

-Quentin too. El filme iba a ser producido por la Weinstein Company pero tras destaparse los escándalos sexuales de Harvey Weinstein, Tarantino optó por ofrecer el guion a las principales compañías de Hollywood y, finalmente, Sony ganó la subasta.

-En la piel de Tate. Margot Robbie lleva algunas de las joyas auténticas que tenía Sharon Tate. Su hermana Debra se las cedió para que las luciera en el filme. También utilizó lentillas de color marrón para interpretarla ya que sus ojos, en realidad, son azules.

DiCaprio se sometió a dieta para protagonizar escenas de acción. / SONY PICTURES

-Los sacrificios de la acción. Leonardo DiCaprio se sometió a una estricta dieta para poder interpretar a un héroe de acción renunciando a la pasta y los postres, así como haciendo cientos de flexiones al día y seguir una rutina de ejercicios físicos.

-Una decoración retro. Los productores tuvieron algunas dificultades para convencer a los dueños de las tiendas de Boulevard Street de los cambios que iban a hacer para adaptarlos a las fachadas de los años 60. Pero cuando acabó el rodaje, les pidieron permiso para mantenerlas así ya que le daban un look muy especial a sus negocios.

Los comerciantes de Boulevard Street pidieron a los productores que les dejaran conservar la decoración retro. / SONY PICTURES

-Burt en el recuerdo. El personaje de George Spahn, el propietario del rancho donde se establece la banda de Charles Manson, iba a ser interpretado por Burt Reynolds, pero su repentina muerte lo impidió y fue sustituido por Bruce Dern.

-El superviviente. Michael Madsen es uno de los actores habituales de Tarantino desde los tiempos de Reservoir dogs y, tras rodar Los odiosos ocho, le pidió que en su próxima colaboración no le matara, ya que todos sus personajes acababan yéndose al otro barrio. Por esa razón, en este filme hace un cameo… y sobrevive.

Michael Madsen le pidió a Tarantino que, por una vez, le dejara con vida.

-El desaparecido. Otro de los actores de la troupe del director, Tim Roth, también aparecía en el filme como el criado británico de Jay Sebring (Emile Hirsch), pero sus escenas fueron eliminadas en el montaje final.

-La nueva generación. En el filme aparecen dos jóvenes actrices que son hijas de otros intérpretes de Tarantino que coincidieron en Pulp fiction: Maya Hawke (hija de Uma Thurman) y Rumer Willis (de Bruce Willis).

La auténtica mansión Playboy fue un escenario del filme. / SONY PICTURES

-Un chico Playboy. La escena de la mansión Playboy fue rodada en la mismísima casa de Hugh Heffner ya que, cuando vivía, el cineasta tenía una buena relación con él e incluso había asistido a alguna de sus fiestas.

-¿Truco o realidad? En varios momentos del filme, los actores son incrustados digitalmente en escenas de películas o series antiguas. Sin embargo, en las escenas que Margot Robbie ve en el cine del filme La mansión de los siete placeres la que aparece es la auténtica Sharon Tate, ya que consideraron que al ir tan caracterizada no se la reconocía.

Los fragmentos que ve Robbie en el cine son escenas reales de Tate. / SONY PICTURES

-Un cuento italiano. El título es un homenaje al realizador italiano Sergio Leone que rodó dos filmes con denominaciones similares: Once upon a time in the west (Hasta que llegó su hora) y Once upon a time in America (Érase una vez en América).

-Si os parece larga… El primer montaje de la película duraba ¡cuatro horas y veinte minutos! No se descarta que, más adelante, se reestrene en cines o en Blu Ray una versión con más metraje.

El perro Brand obtuvo un premio en Cannes por su intepretación.

-La Palma más inesperada. Aunque muchos piensan que Tarantino se fue de vacío en Cannes, no es exactamente así, ya que el filme obtuvo el premio Palm Dog que recompensa al mejor perro visto en una película del festival. El pitbull Brand, la mascota del personaje de Brad Pitt, fue el ganador de este galardón que anteriormente habían obtenido Augy (The artist) y el can animado Dug (Up).