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ENTREVISTA

Kamasi Washington: "Ante un presidente racista no te puedes quedar de brazos cruzados"

El saxofonista estadounidense sigue con 'Heaven and Earth' la senda de colosal ambición de su primer disco, 'The Epic'

Roger Roca

Kamasi Washington, en la Sala Razzmatazz 2, en el 2018.

Kamasi Washington, en la Sala Razzmatazz 2, en el 2018. / FERRAN SENDRA

Con un primer disco, 'The epic', que parecía de otro tiempo, místico y desmesurado, el saxofonista Kamasi Washington se convirtió de la noche a la mañana en un fenómeno más allá del jazz. Sigue en alza y fiel a sus principios con otro disco de ambiciones y dimensiones igual de colosales, 'Heaven and Earth', que las cancelaciones de su actuación en Barcelona el pasado mayo y del Doctor Music Festival nos impidieron disfrutar en directo.

-¿Qué ha cambiado para usted el éxito de 'The epic'?

-Muchas cosas. Quizá la más importante es que ahora tengo la posibilidad de hacer las cosas que sueño. Durante tanto tiempo no tuve esta libertad, así que ahora la disfruto todo lo que puedo. Por ejemplo, he podido hacer una película, 'As Told to G/D Thyself', que es como un complemento visual a mi último disco.

-'The epic' duraba casi tres horas y 'Heaven and Earth' es aun más largo. Graba canciones que llegan fácilmente a los 10 minutos de duración. En el siglo XXI, ¿no es una temeridad?

-Creo que, en muchos campos, la idea de que el arte está limitado por formatos o parámetros concretos está desapareciendo. En el mundo hay canciones de 2 minutos que son demasiado largas y canciones de 8 minutos que en realidad deberían durar 12. Yo hago la música tal como siento que tiene que ser. 'The Epic' y 'Heaven and Earth' duran mucho porque quería expresar ideas que piden tiempo para desplegarse. No me propongo hacer discos largos, solo intento que sean buenos. 

-Y con esta música tan poco pop ha llegado a un público que estaba muy poco acostumbrado al jazz. ¿Cómo se lo explica?

-La música, y especialmente el jazz, consiste en vivir el momento presente y dejarse llevar, sin que nada te distraiga de eso. Capturar un momento, una idea, un sentimiento. Quizá eso es lo que la gente encuentra en nuestra música. 

-Durante su último concierto en Barcelona, el año pasado, dijo que "la diversidad no hay que tolerarla, hay que celebrarla". ¿Diría que ese es el mensaje central de su música?

-Es un tema importante. Hay una frase de una canción mía, 'The rhythm changes', que dice que si apreciamos la luz del día es gracias a que también tenemos la noche. Si vas a un lugar donde no hablan tu idioma tienes que adaptarte, pero eso te da una perspectiva distinta sobre la vida. Eso es lo que tienen de maravilloso las lenguas. Y lo mismo vale para la comida, la forma de vestir. Se trata de celebrar que cada uno de nosotros aporta algo distinto al conjunto. Las diferencias no son un problema, al contrario. 

-El Gobierno de su país se opone frontalmente a ese discurso.

-No es tanto el presidente como los millones de personas que le dan apoyo. Eso es lo que me afecta de verdad. Cuando en tu país alguien llega a presidente a base de alimentar el racismo no te puedes quedar de brazos cruzados. Afecta tu estado de ánimo, tu forma de pensar, incluso tus intenciones. Yo hago lo que puedo, que es hablar a la gente a través de mi música. 

-Hace poco tocó en el homenaje a Wayne Shorter y este verano comparte gira con otra leyenda del jazz, Herbie Hancock. En muy poco tiempo ha conseguido el respeto de sus mayores. 

-Que los artistas con los que has crecido escuchen y aprecien tu música significa muchísimo. Nunca lo hubiera soñado. Ha sido fantástico conocerles. Poder compartir algo de la sabiduría de alguien como Herbie, que ha hecho tantas cosas y ha tenido una vida tan increíble, es muy enriquecedor. 

-Siempre que puede lleva a su padre, el saxofonista y flautista Rickey Washington, como invitado en sus giras. 

-Mi padre sacrificó gran parte de su carrera para estar en casa cuidando de mí y de mis hermanos y hermanas. Es un placer tocar con él y darle la oportunidad de que muestre su talento. La conexión con los que estuvieron antes que nosotros es importante para que entendamos el pasado y avancemos.

Temas: Jazz