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SÓNAR-2019

Fennesz: "Si hago a alguien soñar, me doy por satisfecho"

Juan Manuel Freire

El músico austriaco Christian Fennesz

El músico austriaco Christian Fennesz

Desde mediados de los 90, el austríaco Christian Fennesz se sirve de guitarras, pedales, sintes y efectos para crear música abstracta a la par que profundamente emocional. Llega a Sónar (jueves, día 18, 20.00 h.) para presentar 'Agora', su primer disco en solitario en cinco años y una de las grandes obras del ambient reciente.

Durante la creación de 'Agora', convirtió la limitación en virtud.
Sí, fue como volver al principio. Durante muchos años tuve el privilegio de grabar y trabajar en un estudio profesional. Por desgracia, tuve que dejarlo y llevarme todo el equipo a mi piso. Pero entendí que la situación tampoco era nueva para mí. Hace un tiempo producía música en mi dormitorio o en habitaciones de hotel. No tener muchas opciones puede ser beneficioso.

Le quedó un disco no tan distinto de los que grabó en ese estudio. El sonido todavía es inmenso, complejo, siempre cambiante y matizado.
Porque los métodos de trabajos fueron los mismos. Seguí trabajando con [la estación de trabajo de audio] Logic, [el entorno gráfico de programación] Max/MSP, etcétera. La única diferencia es que no usé equipo exterior. Todo lo hice 'dentro de la caja'.

'Agora' se estructura en cuatro largos movimientos, como una vieja sinfonía. ¿Haber remezclado a Mahler [en 'Mahler Remixed', del 2014] pudo tener algo que ver?
Puede. Aunque también es que, simplemente, me apetecía hacer temas más largos. Lo sinfónico siempre estuvo presente; cada corte era como una suite.                              

No sé si volver a trabajar como en los 90 le trajo recuerdos musicales de los 90. Porque 'Rainfall' es muy Disco Inferno.
Siempre me han gustado Disco Inferno, pero no fue intencionado. Después de treinta años grabando, uno tiene una especie de biblioteca en su cabeza. No siempre puedes escribir un libro revolucionario. A veces, te limitas a sacar uno antiguo.

Ha mencionado la influencia de las bandas sonoras del cine francés de los 70, y tengo curiosidad por saber algún ejemplo en concreto.
La música de cualquier película en la que saliera Romy Schneider. Y muy en particular, la de 'Las cosas de la vida', compuesta por Philippe Sarde.

¿Por qué llamó al disco 'Agora'? ¿Cuál es su concepto temático, si es que lo tiene?   
En la Antigua Grecia, el ágora era el lugar de reunión, el centro del comercio. El ágora ahora mismo deben ser las redes sociales y su exceso. Por otro lado, está la agorafobia, no querer salir de casa para nada, no querer formar parte. Me gusta la tensión entre esas dos ideas.

Pero usted es un músico sociable, muy colaborativo. Algunos de sus mejores discos los ha grabado con Ryuichi Sakamoto. ¿Qué les unió en un primer momento?
Nos presentó David Sylvian, creo que en el 2003. Después, estando en Nueva York, recibí una llamada de Ryuichi. Me invitó a ir a su estudio y estuvimos improvisando juntos. Así fue como empezó todo. He aprendido muchas cosas gracias a él, como la importancia del silencio o de dejar espacio entre los tonos.

Ahora que estamos invadidos por el peor ruido, sobre todo por las redes sociales, su buen ruido parece más útil que nunca. ¿Es consciente de los poderes protectores de su música?
Si consigo que alguien abra su cabeza y sueñe y se olvide del mundo, me doy por  satisfecho. Cuando sé que he ayudado con mi música, me siento todo un privilegiado.

¿Busca usted refugio en la música?
Es lo único que me ayuda.

¿Cómo se debe escuchar 'Agora'? Usted lo grabó con auriculares. ¿Es así como debe disfrutarse?
No, no es obligatorio. También está bien oírlo en directo, muy alto.  

¿Qué piensa ofrecernos en Sónar?
Vengo con dos laptops, una guitarra, algunos pedales… Nada muy complicado. Haré partes del nuevo disco, algunos cortes improvisados y una o dos piezas del fondo de catálogo. Ya he seguido este esquema unas cuantas veces y por ahora ha ido bien.

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