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NOVEDAD EDITORIAL

Cómo ser gay y vivir en el Reino Unido

Alan Hollinghurst diuja en 'El caso Sparsholt' una saga famliar a lo largo de 60 años de historia

Elena Hevia

Alan Hollinghurst, este martes en Barcelona.

Alan Hollinghurst, este martes en Barcelona. / JOAN MATEU PARRA

A lo largo de 30 años y seis novelas, algunas de ellas tan celebradas como 'La biblioteca de la piscina' y 'La línea de la belleza', el británico Alan Hollinghurst ha hecho algo parecido a un retrato sofisticado de la vida gay a lo largo del siglo XX. Lo dice en Barcelona donde ha venido a presentar ‘El caso Sparsholt’, saga familiar con título a lo Agatha Christie y enigma incluido que retrata seis décadas de historia inglesa a partir del Blitz - cuando los V1 se abatían contra Londres- servida con su irónico talento literario habitual.

Hollynghurst, que fue profesor en Oxford, ambienta en esa atmósfera universitaria la primera parte de su novela que retrata, entre otras cosas, el miedo de la población a ser vencida durante los primeros años de la guerra. “Era un momento especial en  que el temor a morir despertaba la carga erótica. Las luces tenían que estar permanentemente apagadas a partir de una hora determinada y eso también marcaba las relaciones”, explica.

El escritor, modales exquisitos y aspecto de saber algo divertido que no va a compartir con su interlocutor, dice haber concebido esta novela con la misma indefinición que tiene la vida. Por eso exige al lector que complete lo no dicho en los distintos saltos temporales del relato: “Hay muchas cosas que la realidad no explica y me gusta que mi novela se comporte así, con la misma capacidad de sorpresa que te ofrece la vida. Me gustaba la idea de un asunto enterrado que al cabo de un tiempo sale a la luz y no quería que todo quedara excesivamente explicado”.  

Escrutinio y análisis

Admite el autor que todo lo que se cuenta directamente en la novela y permanece oculto para el lector puede estar vinculado al viejo tema de la homosexualidad vivida en el secreto de la intimidad. “Es cierto que la vida gay en la sociedad y en la literatura han ido saliendo a la luz de manera paulatina porque cuando la vida homosexual era algo que, sencillamente no se podía tener públicamente, cualquier cosa que saliera a la luz se convertía paulatinamente en un escándalo sujeto a escrutinio y análisis por parte de los tribunales y la prensa”. De hecho, el escritorse siente más interesado por el pasado que por el presente porque el antiguo secreto y la ilegalidad que rodeaban esa condición sexual la hacen más fascinantes comparados con el momento actual: “Hoy la intimidad se exhibe en las redes, todo se puede decir y todo se muestra de una forma  increíble respecto al pasado y esos cambios me parecen muy interesantes”  

‘El caso Sparsholt’ empezó a escribirse cuando nadie en Gran Bretaña sabía qué narices significa la palabra brexit, así que no se espere encontrar en la novela ninguna clave de cómo se ha podido llegar socialmente a esa fobia europeísta, ya que el relato tiene como trasfondo 60 años de historia. El autor desea con todos sus fuerzas que finalmente esa salida no se produzca y así que casi se felicita por no haber anticipado nada de esa efervescencia ultranacionalista en su obra. “He preferido hablar de la sexualidad, la amistad y el arte sin pretensiones de hacer el retrato del estado de la nación”.

Ríe cuando se le pregunta si se siente identificado con la frase de la faja del libro que define su trabajo como puro ‘british’. “Las novelas surgen en mi mente de una forma un tanto misteriosas que ni siquiera puedo explicar. Aunque me doy cuenta de que inconscientemente el tema está ahí, jamás he pretendido erigirme como un historiador sistemático. Me falta pretensión de objetividad para ello y pero sí, Gran Bretaña es el tema constante de todos mis libros”.