Ir a contenido

UN GRUPO CRECIDO POR EL BOCA-OREJA

A Contra Blues: "Somos como los forajidos de los 'westerns'"

La banda barcelonesa, apasionada de la música norteamericana de raíz, explora el catálogo del mítico sello Sun Records con dos conciertos en Jamboree

Jordi Bianciotto

A Contra Blues, en una imagen promocional.

A Contra Blues, en una imagen promocional.

Su nombre puede despistar, porque A Contra Blues ni rinde homenaje canónico al blues ni se dedica tampoco a combatirlo, sino que se alimenta de este género y de toda la música americana con raíces para construir un sonido con alma o, como desliza su último disco, ‘Heart and guts’, con corazón y tripas. Esta banda de Barcelona con 13 años a sus espaldas es capaz de compaginar la colaboración con el rapero Tote King con el tributo a las esencias del rock and roll: de eso van sus dos conciertos de este domingo en Jamboree, inmersión en el imaginario bautismal del sello Sun Records.

Hablamos de una tropa de músicos peleones, "un poco 'outsiders'", que se sienten "como los forajidos de los 'westerns'", aventura su guitarrista Héctor Martín poniéndose peliculero. "Vivimos en una especie de eterno 'underground', sin padrinos ni ayuda mediática, funcionando gracias al boca-oreja y a tener buenos directos", estima. El blues permanece como fuente originaria, pero lejos del "ejercicio de estilo", subraya el también guitarrista Alberto Noel Calvillo, que sitúa al grupo "en la esfera de la música americana que va del rock and roll al country y al soul, buscando la frescura y la investigación".

Arqueología del rock and roll

Los conciertos en honor a Sun Records, "piedra angular del rock and roll", forman parte de su serie de noches temáticas como las que han dedicado en Jamboree a otros sellos históricos (Chess, Atlantic, Alligator y Stax), y apuntan hacia una deliberada "arqueología musical", precisa Héctor Martín. "No interpretamos los 'hits', sino que tratamos de profundizar en los catálogos y pasarlos por nuestro filtro". No faltarán los zarpazos al repertorio de ídolos como Elvis Presley o Johnny Cash, pero también perlas ocultas como 'Just walkin’ in the rain', del remoto grupo doo-wop The Prisonaires.

Estamos, sí, ante gente apasionada y erudita de la música 'roots', un quinteto con tres compositores, una batería femenina, Núria Perich, y su arma definitiva: la voz imponente de Jonathan Herrero. "Es nuestra punta de lanza", destaca Alberto Noel Calvillo. "Sobre todo en los directos luce mucho alguien que cante como él".

Con proyección europea    

A Contra Blues tiene claro que su campo de acción va más allá de nuestras fronteras, sobre todo después de ganar, en el 2014, el primer premio del European Blues Challenge en Riga (Letonia). "Nos abrió una puerta para tocar por toda Europa", celebran. Países como Francia, Suiza y Polonia se han ido convirtiendo en habituales de sus hojas de ruta, mientras que en España han expandido sus contornos más allá del circuito del blues: este año actuarán en los festivales Interestelar (Sevilla) y Sonorama Ribera (Aranda de Duero).

En esta última cita mostrarán su proyecto con Tote King, mantenido en barbecho tras su estreno en el 2016 en el ciclo 'Connexions', en Apolo. Una entente en la que comparten repertorios, y asocian el 'flow' al 'feeling' con más complicidad de la que podría parecer. "Él tiene la cabeza muy abierta, ha mamado mucha música negra y hay muchos intereses compartidos", señala Martín. "Tote King es como el bisnieto de la raíz musical de la que venimos nosotros".

Y tras 'Heart and guts', A Contra Blues ha comenzado a grabar esta semana su nuevo disco, el séptimo, que espera lanzar en septiembre. Calvillo lo describe como "más acotado estilísticamente" que el anterior. "Más clásico y más enfocado, y con la experiencia de todos estos años". El grupo se siente "en un momento de madurez", suspira Héctor Martín. "Esto es una lucha, sí, pero vale la pena".