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PASO A LAS CREADORAS

Las creadoras toman Montjuïc con ópera y danza

La obra bufa 'Je suis narcissiste', creada por la compositora Raquel García-Tomás y la libretista Helena Tornero, se estrena en el Teatre Lliure

Cecilia Colacrai, Anna Rubirola y Mireia de Querol acercan su universo coreográfico al público con una pieza nueva y tres obras más en el Mercat de les Flors

Marta Cervera

La soprano Elena Copons en ’Je suis narcissiste’.

La soprano Elena Copons en ’Je suis narcissiste’. / JAVIER DEL REAL

Las mujeres en la cultura se van abriendo camino, aunque en las artes escénicas cuesta el reconocimiento de directoras, compositoras, coreógrafas y autoras. La tendencia a escoger antes una obra creada por hombres a una hecha por mujeres, sin embargo, empieza a cambiar. El cuestionamiento de la sociedad patriarcal unido a los estudios sobre desigualdades sociales y económicas entre hombres y mujeres ha contribuido a generar una mayor atención hacia el trabajo de las creadoras, que este fin de semana se visualizará en Montjuïc. ETeatre Lliure estrena en Barcelona ‘Je suis narcissiste’, una ópera contemporánea con música de Raquel García-Tomás y libreto de Helena Tornero, con puesta en escena de Marta Pazos. Y justo enfrente, eMercat de les Flors, epicentro de la danza en Catalunya, da visibilidad a las imaginativas Big Bouncers, el colectivo formado en el 2012 por Cecilia Colacrai, Anna Rubirola y Mireia de Querol y a artistas de su órbita. A partir de este jueves y hasta el domingo se verán dos de sus últimas piezas: 'O.V.N.I' y ‘Si estiguessim soles a l’univers’, estreno inspirado en su aclamada obra de pequeño formato ‘Big Bounce’ que ahora se pone de largo con el doble de intérpretes y una producción estelar. Además recuperan ‘Morder la lengua’, coreografía que hicieron con Joao Lima, y ‘Wallflowering’, pieza que explora la identidad femenina y los roles de género de Iris Heitzinger & Françoise Boillat, creadoras con quienes suelen trabajar. 

Los personajes femeninos han sido un filón para la ópera, si bien creados casi exclusivamente por libretistas y músicos masculinos. En este siglo algo está cambiando. Las mujeres reclaman su lugar y gracias a ello a partir de este viernes llega al Lliure una divertida ópera que ha triunfado entre el público y la crítica en Madrid, ‘Je suis narcisssiste’, obra de dos creadoras barcelonesas con mucho que decir. En ella se ríen del culto a la imagen y de ese egocentrismo tan característico de una época donde lo que cuenta son los 'likes' y seguidores en las redes sociales. Aunque la obra habla de nuestro presente, tiene una estética años 50 inspirada en el mundo del cómic. El trabajo de gesto de los intérpretes y los detalles de la escenografía de Fernando Ribeiro junto al vestuario y caracterización de Pier Paolo Álvaro juegan a favor de una puesta en escena de vivos colores que resalta la ironía de la pieza. "Creo en el humor como arma de destrucción masiva", afirma la directora.

Toni Marsol, Elena Copons, Joan Ribalta y María Hinojosa en 'Je suis narcissiste' / JAVIER DEL REAL

Tanto ella como sus colegas opinan que hacer reír es mucho más complicado que hacer llorar. Por eso las ha animado el entusiasmo con el que esta producción ha sido recibida en la capital. Gente de todas las edades, tanto 'connaisseurs' del género como personas jóvenes que lo descubrían por primera vez, disfrutaron en Madrid con esta obra de 75 minutos. "Como compositora contemporánea, acostumbrada al distanciamiento del público, fue emocionante ver que la gente no solo reía sino que aplaudía", admite García-Tomás. Allí se vio en el Teatro Español con la Orquesta del Teatro Real dirigida por Vinicius Kattah. En el Lliure el maestro contará con la Sinfónica Camera Musicae en las tres funciones previstas.

"Como compositora contemporánea, acostumbrada al distanciamiento del público, fue emocionante ver que la gente no solo reía sino que aplaudía"

Raquel García-Tomás

Esta coproducción entre teatros de Barcelona y Madrid ha sido impulsada por Òpera de Butxaca i Nova Creació una plataforma surgida hace 25 años en el diminuto Teatre Malic. Coincidiendo con 'Je suis narcissiste' este fin de semana habrá unas jornadas de debate en la sede de la SGAE en Barcelona sobre la presencia femenina en la creación y en las artes escénicas. Contarán, entre otras, con la presencia de Pilar Jurado, polifacética compositora y cantante y presidenta de la SGAE; Desirée Meiser, directora artística de la Gare du Nord, y Christina Scheppelmann, directora artística del Liceu.

La soprano Elena Copons interpreta a la protagonista, Clotilde, una organizadora de eventos que sufre un desengaño amoroso y descubre que nada es lo que parece. Un psiquiatra, el Doctor Giovanni, encarnado por el barítono Toni Marsol, la ayudará con sus excéntricos métodos a superar sus problemas. Completan el reparto la soprano María Hinojosa y el tenor Joan Ribalta que asumen, respectivamente, una galería de personajes femeninos y masculinos. Todos ellos, sean ascensoristas, artistas, enfermeras o encargados de pompas fúnebres tienen el mismo problema: solo saben hablar, apenas escuchan. "He ido a buscar a personajes narcisistas en lugares inesperados", reconoce la autora del libreto. Respecto a su interés por la ópera bufa, añade: "Nos han enseñado que las mujeres estamos en segundo lugar y siempre entramos en sitios pidiendo permiso. Pero el humor te permite hacer locuras y sirve para mostrar el tipo de sociedad en la que nos estamos transformando: vemos que el planeta se va a la mierda ¡y nos hacemos selfis!"

Hacer reír al público era un reto, afirma la compositora cuya música alterna guiños y parodias a la tradición bufa de Cimarrosa y Rossini pero también incluye referencias a Wagner, Verdi y Puccini. "El humor en la música es más abstracto y personal. Habrá quien lo pille y quien no", admite García-Tomás, cuya partitura es principalmente tonal. 

Humor, arma imprescindible  

El humor es también un elemento importante en las creaciones coreográficas de Big Bouncers. "Nuestra generación necesita ver las cosas con humor, de otra manera sería difícil avanzar", reconoce Anna Rubirola. Ayuda a sobrellevar las dificultades y "las contradicciones de este mundo". Algunas de ellas aparecen en sus obras como el estúpido uso de infinidad de objetos en del llamado primer mundo. En ‘O.V.N.I’ se cuestionan la funcionalidad y durabilidad de los objetos que nos rodean, poniendo en tela de juicio la acumulación y la sobreproducción de la sociedad consumista.  

Cecilia Colacrai y Joao Lima en un momento de 'Morder la lengua' / TRISTÁN PÉREZ-MARTÍN

‘Wallflowering’ lleva al extremo los estereotipos femeninos que muestran a la mujer como objeto estético. "'O.V.N.I' habla de los objetos, nuestra obra plantea qué queda de la libertad de la mujer vista como objeto”, dice Iris Heitzinger, una de las protagonistas de Wallflowering.  Y en ‘Morder la lengua’, creado junto a Joao Lima, también conecta porque propone ver una misma cosa desde puntos de vista diferentes, con las posibilidades que ofrece la ficción.

Las creadoras de Big Bouncers, pedagogas y bailarinas, han aprendido a coreografiar de forma autodidacta y tienen una original forma de plantear su trabajo. Parten siempre de unos códigos y unas reglas pero dejan espacio a la sorpresa y la improvisación en creaciones con sello propio que integran danza, música y palabra. "Como coreógrafas no nos interesa generar un vocabulario específico sino un crear un cuerpo capaz de transformarse en muchas cosas y resolver conflictos en cada momento", apunta Rubirola. "Es importante seguir sorprendiéndonos, descubrir cosas nuevas", añade Colacrai. El foco del Mercat en su trabajo permitirá explorar su universo marcado por temas como la mujer, la relación del ser humano con el mundo, la creación colectiva horizontal y la mezcla de formatos y registros.