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CONGRESO INTERNACIONAL DE LA LENGUA ESPAÑOLA

Vargas Llosa critica con ironía a López Obrador

Para el narrador, el presidente mexicano debió enviarse a sí mismo una carta sobre la situación de los pueblos originarios

Abel Gilbert

Vargas Llosa, durante su discurso en el Congreso Internacional de la Lengua Española. 

Vargas Llosa, durante su discurso en el Congreso Internacional de la Lengua Española.  / EFE / MARISCAL

Mario Vargas Llosa no podía quedarse al margen de la controversia entre México y España. Al inaugurar el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) en la ciudad argentina de Córdoba, el autor de 'La ciudad y los perros' consideró que Manuel López Obrador tendría que “haber mandado a él mismo” la carta que le remitió a Felipe VI y al Papa relacionada con la necesidad de pedir perdón por las desgraciadas consecuencias de la conquista. “Tengo la impresión de que el mandatario mexicano se equivocó de destinatarios”.

El narrador señaló en ese sentido que López Obrador debería responder a la pregunta de “por qué México, que desde hace 200 años es independiente y soberano, tiene todavía tantos millones de indios marginados, pobres, ignorantes y explotados”. En tono irónico añadió: “ojalá que cuando termine el mandato los indios mexicanos tengan mejores condiciones de vida, hayan obtenido gracias esta gestión mejores oportunidades, mayor educación”.

"Injusticia proverbial"

Para el narrador peruano-español “ningún país ha resuelto esa injusticia proverbial” que afecta a las comunidades originarias, principalmente en Guatemala, Perú, Bolivia y Paraguay. Vargas Llosa lamentó a su vez que López Obrador “no parezca informado de que las grandes matanzas de indios” no fueron solo perpetradas “durante los años coloniales”, sino que en algunos países “se cometieron” durante la era republicana, como en la Amazonía. “Ese problema tenemos que resolverlo y no está allá en el pasado, no es un problema de los españoles de hoy, aquellos que se quedaron en España, sino que afecta fundamentalmente a los españoles que vinieron y se quedaron aquí. Es decir, a los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos de López Obrador y los míos y de millones de latinoamericanos que nos sentimos orgullosos de tener ancestros españoles y ser profundamente latinoamericanos”.

Felipe VI lo había precedido en el ejercicio de la palabra. El Congreso, señaló, debe ser “la celebración de la fraternidad hispanoamericana” y la renovación del compromiso para integrar diversidades. “¡Viva nuestra lengua!  ¡Viva nuestra hermandad”. Con un oído en la corrida del dólar que sacude la economía y otro en lo que decía el monarca, el presidente anfitrión, Mauricio Macri, le dijo a los participantes del CILE que “apostar a la lengua es apostar al futuro”.