'CRACK' ANÓNIMO

Fallece Hal Blaine, el batería de oro del pop de Los Ángeles de los años 60

El músico tocó en 40 números uno, entre ellos 'Be my bay', 'Good vibrations' y 'Strangers in the night'

Hal Blaine muestra las manos cubiertas de cemento tras haberlas estampado en el Rock Walk de Los Ángeles, en el 2008.

Hal Blaine muestra las manos cubiertas de cemento tras haberlas estampado en el Rock Walk de Los Ángeles, en el 2008. / AP / KEVORK DJANSEZIAN

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El batería Hal Blaine falleció el pasado lunes a los 90 años, ha informado este martes su familia.

¿Que quién era Blaine? El responsable de la batería de algunas de las mejores canciones de la historia de la música popular moderna, para empezar la de 'Be my baby'; precisamente con el icónico trabajo de Blaine comienza el número de las Ronettes producido por Phil Spector.

Solo por esta interpretación ya debería ser considerado Blaine un músico inmortal, pero es que también tocó la batería en 'singles' del calibre de 'Good vibrations', de los Beach Boys; 'Mr. Tambourine man', de los Byrds; 'Mrs. Robinson', de Simon & Garfunkel; 'These boots are made for walking', de Nancy Sinatra; 'Strangers in the night', de Frank Sinatra... Y así hasta llegar a 40 temas que alcanzaron el número uno en las listas de éxitos estadounidenses.

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Nacido como Harold Simon Belsky el 5 de febrero de 1929, sus números como músico de estudio son mareantes: afirmaba haber tocado en más de 35.000 sesiones de grabación y en 6.000 sencillos. Blaine tuvo como maestro de batería a Roy Knapp, quien también había enseñado a Gene Krupa. Tocó en clubs de striptís de Chicago y de allí pasó a girar con la orquesta de Count Basie, así como con Patti Page y Tommy Sands.

Su momento decisivo como batería de sesión llegó con Phil Spector, el César del pop norteamericano anterior a los Beatles. Blaine se convirtió en uno de los músicos fundamentales de las grabaciones de Spector en Los Ángeles. De hecho el núcleo de la infinidad de intérpretes utilizados por el magnate casi adolescente de la música popular se convertiría en la flor y nata de los músicos de sesión angelinos de los años 60 y primeros 70. A ese grupo de 'cracks' anónimos, decisivos en la creación del refinado sonido del pop californiano, se le conocía como The Wrecking Crew (el equipo de demolición). Al parecer el nombre fue acuñado por el propio Blaine, que consideraba que la pandilla era una "fuerza destructora" en el conservador sistema de estudios del momento.