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ENTREVISTA

Chicuelo: "A los 6 años me llevaban a los escenarios de forma un poco circense"

El tocaor lanza su tercer disco como solista y compositor, 'Uña y carne', y en abril alumbrará su segundo proyecto conjunto con Marco Mezquida

Marta Cervera

Chicuelo y su guitarra, inseparable compañera, cerca del Taller de Músics.

Chicuelo y su guitarra, inseparable compañera, cerca del Taller de Músics. / ALBERT BERTRAN

Juan Gómez 'Chicuelo' (Cornellà, 1968) siempre sorprende. Implicado en el arte hasta la médula, utiliza su guitarra para transmitir sentimientos y colores a través de sus personales composicones. Su nuevo disco, 'Uña y carne' (Accords Croisés), es otra demostración de sabiduría y de la madurez adquirida en una rica carrera donde se ha codeado con grandes músicos del flamenco, del jazz y hasta de la clásica. El álbum, que inlcuye desde una sevillana a una guajira además de tangos y bulerías, parte del flamenco tradicional para bucear en otras aguas con libertad y frescura. El 16 de mayo se podrá desgustar en directo en Luz de Gas.    

Hacía más de 10 años que no lanzaba un álbum como solista y compositor. Desde su debut con 'Cómplices' (2000) y 'Diapasión' (2007), no había podido volver a encerrarse con un proyecto propio en el estudio. El disco, producido por un sello francés, editado por DiscMedi y Taller de Músics, respira arte por los cuatro costados. Por dentro, sus ocho temas seducen desde la primera nota de 'Flores', tangos donde colabora La Tana al cante, hasta la última de 'Canalla', una rondeña dedicada a su añorado padre. Por fuera, el disco apuesta también por el arte con un diseño conceptual de su amigo Frederic Amat. 

"Nada será suficientemente bueno para un padre que ha muerto pero se hace lo que se puede"

  

"Nunca había grabado una rondeña, un palo que te permite expresar un dolor de una manera diferente, con profundidad. Tiene una sensibilidad diferente, más tranquila y conmovedora a la vez", afirma el músico barcelonés. El tocaor ha volcado en ella todo el cariño hacia su progenitor, Manuel Gómez, 'El Canalla'. "Nada será suficientemente bueno para un padre que ha muerto pero uno hace lo que puede". Tanto él como su madre le transmitieron la pasión por el flamenco, una música que adoraban. "En mi casa ponían Porrina de Badajoz, porque mi familia es originaria de aquella tierra, y a Farina". El único aficionado en casa que tocaba un poco era su hermano mayor. "Él era más de Camarón y Paco de Lucía. Yo sin darme cuenta escuchaba lo que ponían unos y otros. De hecho, yo empecé cantando como esos niños que hoy salen en 'La voz'. A los 6 o 7 años me llevaban a los escenarios de manera un poco circense. No tengo objetividad para saber si lo hacía muy bien o muy mal porque no ha quedado nada grabado. Por desgracia, no había los medios de hoy". Pero sabe que todo aquello sirvió para descubrir que tenía un don. "Nací con él. Desde muy niño estaba cantando y tocando las palmas en casa".

"Conocí a Rosalía en el Taller de Músics y me propuso producir su primer disco pero enseguida entendí que ella necesitaba algo más que una guitarra"

Considera que la disciplina y el estudio amplían horizontes pero advierte de que solo con ellos uno dificilmente llegará a destacar. Para eso hay que tener algo más, un plus que te haga único, especial. "El talento está en el ADN. O como dicen los flamencos: es algo que se lleva o no se lleva. Es aquello que permite tocar por bulerías de una manera natural y espontánea a un niño de 3 años mientras que alguien de 50 puede no sabe ni dar tres palmas".

Todavía no han participado en sus discos alumnos que han pasado por sus clases en el Taller de Músics, pero no descarta que pueda ocurrir algún día. De hecho, estuvo a punto de hacer algo con Rosalía, que se formó primero allí antes de acabar sus estudios en la Esmuc. "Ella ha estado conmigo en el Taller pero no como alumna sino compartiendo trabajo. Es una chica que apunta, como otros que pasaron por el Taller antes, como Mayte Martín y Miguel Poveda". Muchas proyectos se cuecen allí. "Rosalía me propuso producir su primer disco. Pero había cosas que no veía claras y no quería hacerlo solo sino unirme a otro productor más de rock. Enseguida entendí que a Rosalía no le bastaba con una guitarra. Requería otra cosa porque tenía más que ofrecer". Al final aquello quedó en nada. Ella siguió su camino que, como bien intuía, requería algo más allá del flamenco. "Me alegro mucho por su éxito y por todo lo bueno que le pase porque es muy buena chica y gran artista".

Le extrañan las acusaciones que ha recibido la cantante de Sant Esteve Sesrovires de apropiarse de la cultura gitana. "Para mí todo eso son tonterías. Envidia. El ser humano es así", zanja. Él, que ha estado 25 años con Miguel Poveda, ha visto cómo muchos también criticaban el cantaor de Badalona que destacó desde muy joven. "Es lo que tiene triunfar. A mucha gente le tocó las narices y por eso siempre le veía algún pero a lo que hacía".

Grandes colaboradores

Volviendo a su disco, en 'Uña y carne' Chicuelo ha vuelto a rodearse de primeras espadas como Carles Benavent (bajo), Carlos Caro (violín) y Carlos Sarduy (trompeta), Javi Martín (bajo eléctrico) y Paquito González (percusión). También ha contado con su sobrina, Mónica 'La Chicuela'. "En el disco anterior hizo un corito en unos fandangos pero en este tiene más protagonismo", resalta orgulloso de su aportación en el tanguillo 'Zalamero', donde canta una letra hecha por ella. También colabora el pianista Marco Mezquida, al que encargó los primeros arreglos de cuerda de la bulería 'Torre de la Miranda'. Con él está a punto de lanzar en abril otro disco tras su espectacular debut como tándem en 'Conexión'. "Siempre he trabajado con músicos muy grandes. Estoy mal acostumbrado".

Temas: Flamenco