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QUÉ HACER HOY EN BARCELONA

El Circo Raluy Legacy o cómo empezar el año con elegancia, humor y virtuosismo

El espectáculo, 'The Magic Formula' ofrece payasos, acróbatas, contorsionistas, monociclistas y transformistas

El presentador, Maxi, hace trucos de magia y destaca la presencia del veterano abuelo Luis, hijo del fundador

Eduardo de Vicente

La compañía al completo, se despide entre aplausos al final del espectáculo.

La compañía al completo, se despide entre aplausos al final del espectáculo. / DANI LLAÓ

Hoy es el día en el que todos nos deseamos lo mejor para el año que empieza y hacemos propósitos que cumpliremos a medias. Uno de ellos, y el más importante, podría ser pasar más tiempo con nuestros hijos y, por eso, la propuesta de hoy va encaminada a ello. Una manera ideal para empezar con buen pie es visitar el mítico Circo Raluy Legacy, con una larga y hermosa historia a sus espaldas de más de 80 años y con un artista, Luis Raluy, hijo del fundador, que sigue en activo. Su nuevo espectáculo se titula #The Magic Formula y combina con cariño lo nuevo y lo antiguo.

Al entrar en la carpa te invade un aroma vintage, no es un circo supermoderno repleto de innovaciones tecnológicas sino con un regusto a túnel del tiempo. Da la impresión de que has retrocedido varias décadas y, la verdad, te sientes muy a gusto, como si fueras el protagonista del filme de Woody Allen, Midnight in Paris. En el escenario, la fachada está ocupada por cuatro imágenes de los clásicos payasos con la cara pintada de blanco y, arriba, una entrañable foto en blanco y negro de los primeros creadores de este circo. En el techo, un dibujo circular nos recuerda algunos de los números que lo han hecho famoso mientras suenan canciones navideñas. Dos características más lo convierten en muy especial: se trata de un circo catalán y familiar, porque gran parte de los artistas que veremos son parientes, casi todos se apellidan Raluy. Padres, hijos, hermanos, nietos, primos o sobrinos que han sabido mantener el amor por el circo que les inculcaron sus predecesores.

Sandro, el payaso, hace malabares y se convierte en cómplice de los niños.

De los divertidos payasos a un tiovivo deslumbrante

El espectáculo arranca de la manera más clásica posible, con los payasos. Se trata del Bigotes, el jefe, y Sandro, el empleado. El primero le indica las labores que tiene que hacer, pero el chico siempre se las salta y se gana con su simpatía la complicidad de los niños, que se identifican totalmente con sus travesuras. La música de Nino Rota acompaña los primeros compases de este montaje que se convierte en un deslumbrante tiovivo acompañado por las notas del musical más adecuado (Carousel, claro) y toda la compañía organiza un carrusel viviente ante el que no cabe más que admirarlo. Para demostrar que esta tradición no está acabada, en el centro, dos niños, Benicio y Charnelle (los últimos Raluy en incorporarse) demuestran que la saga continúa.

Un delicioso tiovivo con toda la compañía abre la función. / LA CÁMARA DE PEPE

El primer número está protagonizado por el grupo cubano Troupe Sol Habana, cinco chicos y una joven cubanos que nos demostrarán su habilidad y acrobacias mientras saltan a la comba. El mago Maxi será el maestro de ceremonias, hará algunos trucos, ejercerá el papel de presentador y demostrará sus dotes de improvisación. En su primera aparición hará escapismo tras ser atado con una cuerda y sorprender a algún espectador y siempre con mucho humor. A continuación descubriremos a Miss Raquel, una bailarina aérea que juega con un aro e incluso se sostiene del mismo únicamente con la ayuda de sus dientes.

Contorsionismo y monociclos

Las bromas de Sandro y Maxi nos introducen en un número de contorsionismo de gran estética a cargo de las ucranianas Lipstick, tres chicas rubias que nos muestran su gran flexibilidad con posturas imposibles para cualquier ser humano pero que ellas hacen realidad con una gran elegancia mientras suena Solo otra vez (All by myself) en registro operístico. Una delicia a la que sigue la emoción de disfrutar, en una pequeña intervención, al maestro Luis, el alma y mástil del espectáculo. ¡Cómo nos gusta verlo, aunque sea poquito, en su entorno natural!  

El veterano Luis Raluy tiene una pequeña intervención. / LA CÁMARA DE PEPE

Sus nietas Niedziela y Emily Raluy protagonizan el siguiente número. Si sorprendieron a todos con su habilidad con el patinaje acrobático en algunos programas televisivos ahora se atreven con dos monociclos que se entrecruzan y a los que aplican la norma del “más difícil todavía” saltando en varias ocasiones a ruedas con sillas aún más altas. Necesita máxima concentración y resulta impresionante. El público aplaude con fuerza y estimula aún más a los artistas si nota que algo no ha salido bien y les da energía suplementaria para que en el próximo intento todo funcione.

Niedziela y Emilia protagonizan un espectacular número de monociclos. / DANI LLAÓ

Transformismo y la espectacularidad de las barras fijas

La siguiente atracción es el transformismo y resulta visualmente muy impactante. Jean Christophe y Kerry Raluy aparecen con unos vestidos y se cambian una y otra vez a una velocidad vertiginosa. Visto y no visto. Si pestañeas, ya te lo has perdido. Y la música no podía ser otra que La vida es un Carnaval. ¿Cómo lo hacen? Su secreto está mejor guardado que los trucos de algunos magos. Una nueva explosión de luz, color, plumas y confeti cierran esta primera parte.

La reanudación es impresionante, con el bielorruso Pasha Voladas en las barras fijas, cuatro barras en forma de cuadrado a dos metros de altura sobre las que parece volar a una velocidad brutal (¿dónde esconde las alas?). Y la sorpresa es aún mayor cuando ejecuta sus equilibrios y  coreografía aérea ¡con los ojos tapados! "¡Qué bueno es! ¡Qué pro!", comentan los niños…  Louisa Raluy y sus ayudantes protagonizan luego varias apariciones y desapariciones en cajas típicas de los espectáculos de magia y Sandro nos hace reír utilizando a varios espectadores para crear una pequeña orquesta sorprendiéndolos a ellos y provocando ataques de risa entre el público.

El bielorruso Pasha Voladas vuela en las barras fijas, incluso a ciegas.

Saltos desde un columpio gigante

El grupo cubano volverá a hacer aparición para mostrarnos el columpio ruso y la báscula acrobática, una especie de gran balancín que elevan para realizar saltos inimaginables en el aire y caer en una lona o, en la apoteosis, sobre una pequeña silla a gran altura. Toda la compañía vuelve a reunirse para despedirse del público a lo grande y el gran Luis y los dos pequeños se encargan del cierre. #The Magic Formula utiliza los recursos de siempre para innovar, tejer complicidades, divertir y entretener con un espectáculo cercano y respetuoso con la tradición circense. Los componentes del Raluy Legacy empiezan este 2019 en el Port Vell y merecen seguir manteniendo vivo el sueño durante muchos años más porque virtuosismo, les sobra…   


   


   

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'Circo Raluy Legacy: #The Magic Formula'

Lugar: Carpa instalada en el Port Vell (calle del Ictíneo).

Horarios: diferentes días y horarios hasta el 3 de marzo.

Precio: de 10 a 40 euros.

Más información: www.circoraluy.com