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CONCIERTO CINÉFILO

'Vértigo' llega al Aribau como nunca se ha escuchado

Anthony Gabriele dirige la banda sonora de Bernard Herrmann en directo con la Orquesta Sinfónica Camera Musicae este domingo

Marta Cervera

El director Anthony Gabriele, al frente de la Orquesta Sinfónica Camera Musicae.

El director Anthony Gabriele, al frente de la Orquesta Sinfónica Camera Musicae.

'Vértigo' regresa al cine con la impresionante banda sonora de Bernard Herrmann (1911-1975) servida por 61 músicos de la Orquesta Sinfónica Camera Musicae. Las limitaciones técnicas de la época impideron disfrutar de toda la gama de sonidos que dibujaban el conflicto interno de los personajes en esta partitura, tan grande como la propia película. Coincidiendo con el 60 aniversario, el filme de Alfred Hichtcock regresa en todo su esplendor a la sala principal del cine Aribau con su gran pantalla y una acústica ideal.  Anthony Gabriele, todo un especialista en música de cine , lidera el conjunto de "jóvenes, energéticos y magníficos músicos", afirma el director que ya trabajó antes del verano con ellos en el Tívoli con otro clásico, 'Cantando bajo la lluvia'. Como entonces, en el Aribau la película se proyectará en versión original y subtítulos en catalán en dos pases, a las 17.30 y a las 21.30 horas.

Por lo escuchado en los ensayos, es fácil dejarse transportar por la música.  Además como diálogos y los efectos de sonido que se emiten tras la enorme pantalla de la sala se combinan a la perfección con la música de orquesta, colocada justo enfrente. “La música dibuja imágenes, pinta atmósferas y hay una magia que solo se crea con la interpretación en directo", declara Gabriele, experimentada batuta que ha dirigido la banda sonora de este filme más de una docena de veces. "Cuando la oyes a través de altavoces realmente no la escuchas como se debe. Con la orquesta en cambio te llegan todas las vibraciones y la tensión”.

Esta música tiene la calidad sinfónica de una gran obra clásica y exige un enorme trabajo por parte de los músicos. El director debe fijarse en muchas cosas: “Has de entender no solo la partitura sino también la psicología de los personajes”, dice el maestro Gabriele que se sabe de memoria la película. Ha perdido la cuenta de las veces que la ha visto, "más de un centenar, seguro". Cuando dirige va mirando a la vez una pantalla donde se proyectan las imágenes y un cronómetro que le ayuda a ajustar al milímitero la música. En la partitura tiene apuntados los segundo exactos que, por ejemplo, tarda la protagonista femenina en caer al agua desde el puente de Sant Francisco. “En esta película la música habla. Cuando no hay diálogos, explica la historia. Miras la cara de los actores y la música te dice qué está pasando. A veces, incluso, la música les traiciona porque ellos dicen una cosa pero la partitura, otra. Por eso las bandas sonoras de Herrmann para Hitchcock son tan especiales, pero especialmente ésta. Colaboraron en más de siete películas: 'Vertigo' es la mejor de sus trabajos conjuntos”.

Grabación complicada 

Herrmann, aparte de compositor siempre dirigía y orquestaba sus trabajos personalmente, de ahí que su música tenga ese color tan característico. Pero la romántica y misteriosa banda sonora de este filme tuvo serios problemas en su grabación. Su proceso no fue el habitual porque la producción coincidió con una huelga de músicos en Los Ángeles. La solución fue trasladar el proceso a Londres con otro director que en absoluto era especialista en bandas sonoras, pero la huelga también llegó a Gran Bretaña al solidarizarse los músicos ingleses con sus colegas de Hollywood, así que la grabación se trasladó a Viena . “Cuando Herrmann escuchó la versión definitiva el resultado no le gustó nada. Encontró muchos errores”, explica Ramon Lamarca, productor del espectáculo.

Gabriele trabaja directamente a partir de los manuscritos originales de Herrmann. “Vertigo' es el filme ideal para entender la función de la música en una película. No la entenderíamos sin la banda sonora porque explica muchas cosas de la psicología de los personajes”. Hitchcock era una persona que controlaba hasta el último detalle de todo. Herrmann fue al único a quien dejó formar parte de su autoría, tanto es así que en un momento concreto del metraje les dijo a los editores de sonido: “Aquí no quiero nada porque estoy seguro que el señor Herrmann tendrá mucho que decir”.

Temas: Cine