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HITO DE LA MÚSICA POPULAR ESPAÑOLA

Ilegales: "Los artistas hemos disfrutado de paraísos mientras las libertades se restringían"

El grupo de Jorge Martínez llama al levantamiento social en el disco 'Rebelión'

Ramón Vendrell

Una imagen del grupo Ilegales, con su líder, Jorge Martínez.

Una imagen del grupo Ilegales, con su líder, Jorge Martínez. / Javier Rosa

Aunque ya no va por la calle con un ‘stick’ de hockey en la mano para marcar territorio y ajustar cuentas, Jorge Martínez todavía hace honor bien rebasados los 60 años a su leyenda de hombre salvaje del rock español. “Mantenerte combativo es señal de que tienes suficiente testosterona circulando por el sistema sanguíneo -dice-. Voy a bucear al Cantábrico, que es un mar bastante asesino, y eso me mantiene en forma. Qué le vamos a hacer, es mi naturaleza”. 

Martínez es tras su fachada de bruto un musicazo y una de las mentes más cultivadas y brillantes de la música popular española. Lo cual, reconoce, tampoco es para llenarse las solapas de medallas como un general prusiano. El caso es que el disco ‘Rebelión’ presenta a unos Ilegales, esto es a Martínez, de nuevo muy cabreados. “La combatividad es una llama que no se extingue fácilmente. Y menos ahora. Fíjate cómo estábamos en 1982. Se había abolido la censura, la sanidad se había hecho universal, la educación mejoraba, los derechos laborales se ampliaban. Ahora hay una ley mordaza que padecemos muy por nuestra culpa, los derechos laborales son inexistentes, la educación pública se quiere reconvertir en privada con el dinero de todos, y lo mismo, la sanidad. Pues es el momento de rebelarse. El mundo hedonista de los años 90 ha traído esta tempestad tan poco deseable”.

Esto suena a insólito mea culpa, señor Martínez. “Claro. Yo y mi generación nos dedicamos a dilapidar los fondos de derechos y libertades conseguidos por generaciones anteriores. Nos hemos dedicado a eso, y se han ido restringiendo poco a poco las libertades mientras tragábamos con la corrupción política ahora obligatoria para llegar a tener éxito. Intentar agradar a todo el mundo es el camino más directo hacia el fracaso. Pero bueno, todos los artistas se vuelven políticamente correctos con el tiempo y el dinero, y también los científicos, los políticos...”.

Contra la complacencia 

Centrémonos en los artistas. “Es sobre todo culpa de los artistas. Porque los artistas tenemos el privilegio de poder ampliar las libertades de toda una sociedad y no lo hemos hecho. Probablemente Ilegales nos hemos mantenido más combativos que otros, pero no lo hemos hecho. No digo que haya que decir las cosas lanzando espumarajos por la boca, porque es grotesco y cursi y se pierde credibilidad, pero de ahí a habernos dedicado a disfrutar de todo tipo de paraísos disponibles creyendo ingenuamente que no había marcha atrás en las cotas de libertad alcanzadas... En fin, a mí la complacencia no me interesa”.

No son Ilegales un caso de quédate quieto en el mismo sitio y antes o después los tiempos volverán a ti, pero sí que este ‘Rebelión’ entronca directamente con el primer disco del grupo, ‘Ilegales’, de 1982. “Levántate y lucha / esta es tu pelea”, tararea Martínez. Ahora vienen los peros: “En ese momento estábamos presionando y consiguiendo cosas. Pero ahora todo se ha petrificado. Después de esta crisis internacional tan bien programada, las cosas se han puesto muy difíciles. Lo de sacar la bandera por parte de Convergència ha sido una cortina de humo cojonuda. Hay que aplaudirles. Parece ser que es verdad que se inocula un veneno a la gente y se olvida esta de la enfermedad que sufre. Se inocula un veneno llamado nacionalismo y se olvida de su conciencia de clase. Funciona desde siempre. Ya en la primera guerra mundial se decía que el minero de Silesia nunca iba a combatir con el taxista de París porque tenían los mismos intereses. Pues no, tío. Se llenaron los campos de sangre solo poniéndoles al minero y al taxista una bandera delante. Gente que tenía los mismos intereses se mató entre sí”.

Temas: Música