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EXPOSICIÓN EN VIVO

El Macba se convierte en museo de la danza gracias a Boris Charmatz

'20 bailarines para el siglo XX' abre un diálogo entre las obras contemporáneas del centro y coreografías clave del baile moderno

Marta Cervera

Boris Charmatz, creador del ’Museo de danza’, en el Macba.

Boris Charmatz, creador del ’Museo de danza’, en el Macba. / JOAN CORTADELLAS

El arte y la danza ha estado estrechamente unidos a lo largo de su historia pero el diálogo, por lo general, se ha desarrollado siempre en un escenario. Este fin de semana el coreógrafo francés Boris Charmatz (Chambéry, 1973) cambia de tercio e introduce la danza en el Macba. Las obras contemporáneas del museo de arte moderno dialogarán con los movimientos de fenomenales intérpretes de diferentes edades en '20 bailarines para el siglo XX'. Sus piezas incluyen algunas de las más destacadas de la danza moderna y se presentarán este sábado por la tarde, de 16 a 20 horas, y el domingo por la mañana, de 11 a 15 horas, en diferentes salas del centro barcelonés.

"El cuerpo del bailarín es una obra de arte, un museo y un gran archivo de danza. No hay nada mejor para conocer una obra que pedir a quienes la bailaron que vuelvan a reconstruirla", explica Charmatz,  bailarín, coreógrafo y director desde el año 2009 del Centro Coreográfico de Rennes y la Bretaña. Él empezó con 7 años a bailar y estudió en la escuela de la Ópera de París. Pero siempre sintió la necesidad de llevar la danza más allá del escenario. “El museo de la danza sirve para representar gestos, movimientos e ideas. Es otra forma de presentar la museografía, de seguir nuestra memoria". La propuesta llega al Macba tras realizarse en destacados centros como el MoMA de Nueva York, la Tate Gallery de Londres y el Reina Sofía de Madrid.  

De Nijinski a Platel

Habrá varios solos pero también obras no unipersonales en esta curiosa exposición bailada que permitirá descubrir piezas clave concebidas o bailadas por figuras que van de Nijinski hasta Alain Platel William Forsythe pasando por Marta Graham y Merce Cunningham, entre otros. En definitiva, el proyecto de Charmatz permite degustar en vivo y en directo la historia de la danza moderna y postmoderna, una inmersión en el lenguaje del cuerpo y sus diferentes estilos. El propio coreógrafo y bailarín interpretará varios solos de su cosecha además del 'Étude révolutionnaire', una obra de carácter político de Isadora Duncan de 1922, y una creación de danza improvisada de Odile Duboc, con quien trabajó en los 90. Algunas coreografías no necesitarán de música, aunque otras sí, para "conectar mejor la historia en su contexto", indica Charmatz.

Algunas obras dialogarán mejor que otras con los cuadros y esculturas. "El Macba es extraordinario. Su colección abarca casi el mismo periodo que nuestro museo de la danza".  Aunque reconoce que lo que más le impacta del centro barcelonés es la eferverscente actividad frente al edificio, territorio donde 'bailan' 'skaters' y fans de las BMX. 

Son los propios intérpretes de su museo de la danza quienes deciden qué ofrecerán al público en función del espacio donde actúan. En Barcelona, los tres españoles integrantes de este proyecto, Kiko López Juan, Sonia Sánchez y Javier Vaquero Ollero, ya han elegido. El primero alternará piezas con danza africana y hip-hop, la segunda aprovechará para presentar una creación propia inédita, 'El manantial del alma’, y el último interpretará ‘Retrospective", de Xavier Le Roy.

Charmatz es uno de los coreógrafos europeos más interesantes de su generación a quien el Mercat de les Flors dedica una constelación que permitirá disfrutar de varias de sus obras. Más allá de esta acción en el Macba, esta semana ha presentado ‘Flip Book" en el Mercat, espacio al que regresará en marzo para ofrecer ‘10.000 gestos’, una de sus últimas creaciones.