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APERTURA DEL FESIVAL CONNEXIONS

Eva Fernández, atraída por el lado oscuro

La cantante barcelonesa da un paso al frente aliándose con el Quartet Brossa en la puesta en escena de 'Yo pregunto', un disco inspirado por la muerte

Jordi Bianciotto

Eva Fernández, con el Quartet Brossa y otros aliados en la nueva experiencia.

Eva Fernández, con el Quartet Brossa y otros aliados en la nueva experiencia. / FERRAN NADEU

La quinceañera que compartía filas con Andrea Motis en la Sant Andreu Jazz Band ha dado paso a una creadora en expansión, que además de cantante y saxofonista, firma composiciones y asume desafíos estilísticos. Ahí está ese disco, ‘Yo pregunto’, con adaptaciones poéticas e incursiones entre la canción y el jazz, que Eva Fernández llevará este jueves (Luz de Gas, 20.30 horas) a un nuevo estadio de la mano del Quartet Brossa, en el concierto de apertura del festival Connexions.

Hablamos de un disco que ella misma se aviene a calificar de “muy oscuro”, ya que “su tema general es la muerte”. Lo abre la única pieza ajena del repertorio, la zamba ‘Alfonsina y el mar’, que Ariel Ramírez y Félix Luna dedicaron a la malograda Alfonsina Storni, escritora que en 1938 terminó con su vida precipitándose en el mar. Dos textos de Storni, junto con otros de los también argentinos Alejandra Pizarnik y Julio Cortázar, y del leridano Alfonso Costafreda, ponen el fondo lírico de las otras composiciones, creadas por Fernández en tándem con el guitarrista mallorquín Josep Munar.

Club de poetas suicidas

Ella eligió esos poemas porque, sospecha, se siente atraída “por esa parte oscura de la vida”. ¿Quizá las brumas dan más juego artístico que la luminosidad? “Cuando más te apetece escribir una canción es cuando te pasa algo y estás mal. Al menos, conmigo es así. Estos textos los elegí porque me emocionaban, aunque sean durísimos”, explica, haciendo notar que “de los cuatro autores del disco, tres se suicidaron”, en alusión a Storni, Pizarnik y Costafreda.

El diálogo más directo con el interrogante “infinito” de la muerte lo encontramos en la canción que da título al disco. “En ese poema, Costafreda le pregunta a su padre qué es la muerte, dónde ha ido”. Y aunque esa conversación con el progenitor finado no se ajusta a su realidad personal, ella le ve el sentido. “Refleja mi situación vital, porque este disco es una declaración de intenciones: dejo de hacer lo que venía haciendo, hago preguntas y lo pongo todo en duda”.

Hasta ahora, ella se había decantado por los repertorios internacionales anglófonos y en clave jazzística: hacia ahí apuntaba el primer disco a su nombre, cuyo título, ‘That darkness’ (2015), ya presagiaba un gusto por la tiniebla. Trabajo en el que contó con cómplices del prestigio de David Pastor o Miquel Àngel Cordero. En ‘Yo pregunto’, en cambio, con su acercamiento a la canción con trazos latinoamericanos y sus composiciones propias en castellano, se ha “tirado a la piscina” de una expresividad que quisiera que fuera integral. “Todo lo que pueda sumar a ella lo iré incorporando. Si dibujase bien, haría incluso las portadas de los discos, pero no es el caso”, suspira. “Este disco me ha abierto los ojos”.

Nuevos cómplices

Ahí ha jugado un papel Josep Munar, un músico que no considera ‘jazzero’, si bien se identifica con una actitud que asocia a ese género. “Se resume con la idea de hacer lo que te gusta sin prejuicios ni contigo ni con los demás. Sin conflictos, honestamente y con mucho respeto, integrándote en el lugar en el que estés”, razona Munar, componente de Orange Juice Funk Collective y que prepara su primer disco en solitario.

Tras expandir horizontes con Munar (que fue, como ella, alumno del Taller de Músics, organizador del Connexions), las canciones ganan ahora otro ingrediente con las cuerdas del Quartet Brossa. Los nuevos arreglos son, como los del disco, de Munar, para quien la ampliación de instrumentos es como “pasar a ver una imagen en Full HD, ganando megapíxeles”, ensalza. Para Aleix Puig Caminal, del Brossa, las cuerdas “han dado quizá un grosor, una dimensión distinta, y la música ha pasado de un jazz de cantautor un poco punk a ocupar un espacio que…” Eva completa la frase con gentileza: “Un espacio que estaba ahí preparado para vosotros”.

Así que ‘Yo pregunto’ crecerá en Luz de Gas “con un vestuario diferente”, con “otra textura”, realzado por un grupo, el Quartet Brossa, con amplia experiencia en esas conexiones que enarbola el festival: este otoño la formación termina gira con Maika Makovski y en enero publica disco con The Pinker Tones, experiencias que se suman a otras, en el pasado, con artistas como Astrud, Sisa, Standstill, Roger Mas, Maria Coma, Mazoni, Sopa de Cabra, Els Amics de les Arts… “En eso consiste la música, en el contacto con la gente”, desliza Josep Munar. “Si no, igual puedes ser ‘youtuber’ de todas formas, pero la música viva es eso”.