04 jul 2020

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INTERFERENCIAS

Sitges 2018: la jornada del miércoles, en píldoras

De la poderosa lentitud de 'Burning' a la edición, ya, del 2019

Juan Manuel Freire y Julián García

Un fotograma de ’Burning’

Un fotograma de ’Burning’

Fuego lento resonante

Hay lentitudes y lentitudes. 'Burning' es una película que, a simple vista, se mueve a paso lento, sin que los acontecimientos se pisen unos a otros. Pero sus imágenes rezuman ambigüedad, malestar, tensión, deseo, envidia de clase, trauma, desazón e intensidad. No es solo que no pase nada en 'Burning', es que no deja de pasar todo. Es una colección de momentos que parecen leves de uno en uno y pesan una vida cuando se juntan. Además, tiene al mejor villano de Sitges 2018 en el Gran Gatsby de Steven Yeun, un monstruo opaco que, si tiene un pacto, es con el capital.


Un 2019 con Joseph Conrad

A falta de las tracas finales de la 51ª edición, el Festival de Sitges ya lanza señales al espacio sobre lo que veremos en el 2019. Por ejemplo, viajaremos al corazón de las tinieblas de Joseph Conrad y, por extensión, celebraremos el 40º aniversario de tres películas clave de la historia de cine con la entraña y el alma puesta en la obra del genial autor: 'Alien, el octavo pasajero’, ‘Apocalipsis now’ y 'Mad Max'. No solo eso, pues también soplaremos velas por los 20 años, 20, de 'Eyes wide shut' de Kubrick.


El abrigo de Bob Esponja y Patricio

El director filipino Khavn de la Cruz ha visitado el Festival de Sitges para presentar su 'thriller' policial 'Bamboo dogs', dentro de la sección Noves Visions. Y ha dejado sin habla a todo aquel que ha pasado a su lado gracias a su irresistible 'look': el peinado con cresta, las gafas de vocación 'steampunk', las botas azul tornasolado, los pantalones de pantera y, sobre todo, el abrigo estampado, de cabeza a pies, con dibujos de Bob Esponja y Patricio en su popular actitud de 'best buddies', sonrientes y cogidos por los hombros. Conmoción estética.