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director de un nuevo espacio

Daniel Anglès, el chico que quería ser actriz

Onyric, el teatro consagrado a los musicales, alza el telón con 'Fun home', un canto a la diferencia basado en el cómic autobiográfico de Alison Bechdel

Imma Fernández

Daniel Anglès.

Daniel Anglès. / CARLOS MONTAÑÉS

Aquel joven Daniel Anglès (Barcelona, 1975) que empezó fundando la compañía El Musical Més Petit en los años 90 se ha hecho grande. Tras una carrera poliédrica -actor, cantante, locutor de radio, director, doblador, productor…-, inicia este jueves (estreno oficial) nueva fase al frente de la dirección artística de Onyric, el nuevo proyecto de Focus que ha reconvertido el Teatre Condal en la casa del musical. "Queremos tener fans del musical y estirar al máximo sus límites, abordando todos sus estilos en una programación muy dinámica", explica el entusiasta Anglès, que propuso completar la oferta de la sala grande -de 700 localidades- con una exhibición de bolsillo, más íntima, en el Club (60 espectadores). "A los actores de teatro de texto se les conoce por la tele, pero a los del musical no. En El Club, con conciertos individuales de los elencos, podrán conocerlos".

El Onyric alza el telón con una adaptación al catalán de la premiada 'Fun home', basada en el cómic autobiográfico de Alison Bechdel, con Mariona Castillo, Pilar Capellades, Clara Solé, Júlia Jové, Marc Andurell y tres niños, además del propio Anglès, que asume la producción, la dirección y el personaje del padre de Alison, homosexual que llevó una doble vida hasta que su propia hija salió del armario y golpeó su conciencia. "Tenía un conflicto muy bestia y cuando supo que su hija sí había aceptado su homosexualidad, se suicidó". La historietista, lejos de cargar las tintas en la tragedia, dibuja el cuadro familiar con "mucho humor y ternura". "Alison estaba muy enfadada con su padre, pero al final hace las paces con él". De eso va la historia, de cuando los hijos pueden perdonar a sus padres y entender que hicieron lo que pudieron.

"Seguimos teniendo muy pocos referentes homosexuales. ¿Cuántas estrellas de cine y deportistas han salido del armario"

Daniel Anglès

Director artístico del teatro Onyric

En su caso, cuenta Anglès, agradece "infinitamente" a sus progenitores haber aceptado "sin problemas" su homosexualidad, una asignatura aún pendiente en muchos entornos, como demuestra la polvareda levantada por el guionista de Epi y Blas, censurado por los mandamases de 'Barrio y Sésamo'. "Seguimos teniendo muy pocos referentes homosexuales. ¿Cuántas estrellas del cine y deportistas han salido del armario?", lamenta. Su madre le abrió la puerta cuando las llamadas reiteradas de un amigo (entonces no había móviles) la hicieron sospechar. "Me preguntó qué pasaba con él, que si había algo se lo podía decir. Y le confesé que me había enamorado", revela Anglès. Asume que no le puso las cosas fáciles a la familia, siendo gay -"debemos sentirnos orgullosos de nuestras diferencias"- y dedicándose al teatro. "Tuve que decirles que estudiaría periodismo para que me dejaran tranquilo unos años". Los desencuentros adolescentes con el padre vinieron por los ensayos nocturnos con una compañía. Su única fiesta era el teatro. "Yo no he sido de salir de marcha. ¡Nunca me he emborrachado!".

El chico que quería ser "actriz"

Cuenta Anglès que ya de crío le fascinaban los espectáculos. A los 10 años, vio un reportaje sobre Ana Belén y soltó en la escuela que quería ser "actriz" como ella. Actor, le rectificaron, y así lo ha sido dentro de un currículo multifacético, que incluye una década como director residente de Stage (‘Mamma mía!’, ‘Los miserables’…), jurado de ‘Oh happy day’ y fundador de la escuela Aules. "Soy hiperactivo", dice, y confiesa que tiene una lista interminable de sueños por cumplir. Entre ellos, un musical con Ana Belén –"nuestra Barbra Streisand"- y volver a la radio. Le encanta hablar y escuchar, también a su equipo  -"me da seguridad que me digan que me equivoco"- y a las nuevas generaciones. "A veces la gente de la escena nos encerramos en una burbuja y hacemos teatro masturbatorio para nosotros, cuando el origen es comunicarnos con los otros", suelta.

Entre sus retos está llevar nuevos públicos y jóvenes al Onyric. "Las ciudades que gozan de buena salud teatral tienen asentados los musicales". No es fácil en tiempos de Netflix conectar con la juventud, pero se intentará con títulos como 'Les dames del perpetu socors', "una especie de 'Resacón en Las Vegas' pero con chicas, de noche loca en Edimburgo".

Temas: Musicales