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PRIMER CONCIERTO EN BARCELONA

Ringo Starr quiere ser tu hombre

El batería explota el papel subalterno que la historia le ha adjudicado en la leyenda de los Beatles con un espectáculo para fans que el martes llega al Sant Jordi

Rafael Tapounet

Ringo Starr, el pasado sábado en Tel Aviv.

Ringo Starr, el pasado sábado en Tel Aviv. / AP / ARIEL SCHALIT

Han pasado 53 años desde la última vez que Ringo Starr actuó en Barcelona. En esa época tocaba la batería en un grupo de Liverpool del que quizá han oído hablar. De las 12 canciones que los Beatles despacharon la noche del 3 de julio de 1965 en la plaza de toros Monumental, hay una que permanece fija en el repertorio que Ringo pasea estos días por diversas ciudades europeas al frente de su All Starr Band, en una gira que el martes recala en el Palau Sant Jordi. Es 'I wanna be your man'.

A partir de un esbozo inacabado, John Lennon y Paul McCartney acabaron de escribir 'I wanna be your man' para los Rolling Stones después de que el mánager de estos, Andrew Loog Oldham, les comentara que el quinteto andaba buscando una composición original para un 'single'. Los Beatles también grabaron su propia versión, con Starr como vocalista principal, y la incluyeron en su segundo elepé, 'With the Beatles' (1963). Años después, Mick Jagger minimizó el valor de la canción al afirmar que se quedaron con ella "solo porque parecía bastante comercial". Lennon fue incluso más cruel y la calificó de "desecho". "Las únicas versiones que se hicieron fueron la de los Rolling Stones y la de Ringo, y eso demuestra la importancia que le dábamos", añadió en su característico registro displicente.

Resulta conmovedor ver hoy a Ringo, a sus casi 78 años, aferrarse con determinación a una canción que estrellas como Jagger y Lennon desdeñaron tan abiertamente. Pero al fin y al cabo ese ha sido siempre el sino de Starr; desde el día de agosto de 1962 en que aceptó reemplazar a Pete Best como el batería de los Beatles, Richard Henry Starkey no ha dejado de ser visto como el tipo sin talento que tuvo la fortuna de construirse una carrera artística gracias a los despojos que le arrojaban sus brillantísimos compañeros de grupo.

Un admirable buen humor

Ringo no solo ha aceptado sin lloriqueos el papel subalterno que la historia le ha adjudicado en la leyenda de los Fab Four, sino que se ha avenido a representarlo con admirable sentido del humor. Esa buena disposición fue explotada, por ejemplo, en un memorable gag del programa televisivo 'Saturday Night Live' sobre una subasta de 'memorabilia beatle' en la que un cepillo de dientes utilizado por Paul McCartney durante la grabación de 'Rubber Soul' era adquirido por 110.000 dólares mientras que nadie pujaba por Ringo Starr en persona. "¿Sabe hacer algo?", preguntaba una coleccionista. "Bueno –respondía la empleada de la casa de subastas-, creo que toca la batería y tiene una bonita colección de anillos".      

'I wanna be your man' es una de las siete canciones del repertorio de los Beatles que Ringo y su banda interpretan en la gira europea que ahora llega a Barcelona. Las otras seis son 'Matchbox' (un número de Carl Perkins que los Fab Four solían tocar en sus días de Hamburgo), 'Boys' (versión de las Shirelles que fue incluida en el primer elepé del cuarteto), 'Act naturally' (pieza country de Buck Owens que los Beatles grabaron para 'Help!'), 'Yellow submarine' ("si alguien no conoce esta canción, quizá se ha equivocado de concierto", dijo Starr en la primera cita de la gira, en París), la totémica 'With a little help from my friends' y 'Don't pass me by', una de las dos únicas composiciones del batería que sus compañeros accedieron a publicar (la otra es 'Octopus' garden'; un tanto inexplicablemente, Ringo se permite el lujo de dejarla fuera de los conciertos).

Experiencia gratificante

Esa media docena de temas tal vez no sean lo más ilustre del legado 'beatle', pero escucharlas en directo en la voz de su intérprete original es una experiencia altamente gratificante para los fans del grupo de Liverpool, que obtienen además, a modo de bonus, las dos mejores canciones de la carrera de Starr en solitario ('It don't come easy' y 'Photograph').

El resto del espectáculo, integrado por hitos inapelables de la radiofórmula 'vintage' a cargo de músicos de Toto, Santana, 10cc y Men At Work, es de digestión algo más compleja, y se aconseja un protector gástrico a los espectadores que padezcan intolerancia al rock melódico para adultos. O aprovechen para ir al bar, qué diablos. 

    

        

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