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universo creativo

Gus van Sant: "Los inadaptados de Portland son mi mundo"

La Casa Encendida de Madrid expone cientos de fotos y dibujos del icónico director independiente

Beatriz Martínez

Gus van Sant, ante retratos suyos de Bowie y Burroughs, en la Casa Encendida de Madrid.

Gus van Sant, ante retratos suyos de Bowie y Burroughs, en la Casa Encendida de Madrid. / DAVID CASTRO

Conocemos a Gus van Sant por ser uno de los padres del cine independiente, pionero del 'new queer cinema' y figura icónica del 'underground' norteamericano. Pero no sabíamos mucho acerca de su faceta como pintor y fotógrafo. Por eso resulta tan interesante la exposición que ha venido a presentar a La Casa Encendida de Madrid, comisariada por Matthieu Orléan de la Cinémathèque Française, en la que podemos encontrar retratos, dibujos, collages y acuarelas que sirven para completar el complejo y rico universo creativo del artista. El cineasta, además de la muestra, ha seleccionado varias películas que le han influido y que se proyectarán en la capital.   

En una de las paredes encontramos una impresionante colección de 400 polaroids. Van Sant las fue tomando a lo largo de los años mientras preparaba sus películas, desde 'Drugstore cowboy' (1989) hasta 'El indomable Will Hunting' (1997). Con solo echar un vistazo nos damos cuenta de que están presentes muchos nombres fundamentales de la contracultura americana, de William S. Borroughs, con el que el director colaboró en varias ocasiones, a sus actores fetiche Matt Dillon, River Phoenix y Keanu Reeves. También hay personalidades musicales del calibre de David Bowie (para el que rodó el videoclip 'Fame ‘90') o Elton John. "Hay que tener en cuenta que en aquella época no había fotografía digital ni internet, así que esos registros me sirvieron como base de datos personal", cuenta el director a EL PERIÓDICO.

"No había fotografía digital ni internet. Esas fotos me sirvieron de base de datos personal"

Los retratos de Van Sant tienen la particularidad de ser extremadamente puros y naturalistas, como si de alguna manera quisiera capturar el alma de sus personajes y adentrarse en su esencia. Se trata de una afición que comenzó a desarrollar antes que su interés por el cine y que ha ido ejerciendo de forma paralela, asociándose a personalidades del medio como Christopher Doyle, Bruce Webber o William Eggleston.  

Generación inquieta

Van Sant se muestra tímido y humilde cuando hablamos de la importancia de su cine. Su debut en la dirección, 'Mala noche' (1986), se convirtió en un auténtico revulsivo al situar a personajes abiertamente homosexuales y pertenecientes a minorías raciales en el centro de la narración. A partir de ese momento nacería el 'new queer cinema', un movimiento con una potente carga subversiva a la hora de afrontar aquellos problemas que preocupaban a la comunidad gay (la aparición del VIH, la exclusión a la que se encontraban sometidos) y que serviría para dinamitar el status quo de lo socialmente aceptado.

"Ya había habido otras películas de temática homosexual, de Andy Warhol a John Waters, y también un tejido teatral muy efervescente, con dramaturgos radicales que hacían obras muy potentes. Si se me incluye en algún movimiento, es para mí un halago. Pero no creo que mis películas hayan sido de las más políticas de grupo. 'Mala noche' quizás sería la más reivindicativa, la más programática. También 'Mi nombre es Harvey Milk' (2008), que giraba en torno a la lucha por la libertad de expresión. Creo que fuimos una generación muy activa e inquieta. Y había muy buen rollo entre nosotros, el ambiente cultural era rico y todos lo compartíamos, formábamos parte de eso".

"Con Trump, EEUU se asienta directamente sobre la corrupción. Es para echarse a llorar"

Los tiempos han cambiado y hablamos de cómo el cine 'queer' progresivamente se ha ido volviendo cada vez más 'maistream'. Él también lo cree así y pone como ejemplo el caso de 'Moonlight': "Era una película independiente gay. Y ganó el Oscar. ¿Hay algo más 'mainstream' que ganar el Oscar? Es cierto que se han roto muchas barreras desde que yo empecé. Recuerdo cuando estrenamos 'Mi Idaho privado' (1991) y mis productores intentaron hacer ruido para que tuviera nominaciones. Pero incluso hubo protestas de los sectores conservadores porque les parecía una inmoralidad. Los Oscar nunca se han preocupado por el cine gay. Igual ahora les parece rentable".

Muchas de las películas del cineasta han girado alrededor del desvanecimiento del concepto del sueño americano. Con la llegada de Donal Trump al poder, ese sueño se ha convertido definitivamente en pesadilla. "Creo que nadie lo esperaba. Y estamos muy preocupados. En España deberíais estar orgullosos: un Gobierno que ha sido corrupto desbancado por una moción de censura. Enhorabuena, de verdad. Ojalá pasara lo mismo en mi país. Creo que estamos viviendo una época muy sombría, de muchísimo desencanto. Estados Unidos siempre había pensado que su estructura gubernamental estaba por encima de la corrupción, y ahora estamos directamente asentados en ella. Es para echarse a llorar". 

"Nunca he querido generalizar a través de mis películas, representan segmentos muy pequeños. Quizá la excepción sea 'Elephant' por tratar la violencia y el acceso a las armas"

Le hace gracia que, en nuestro país, 'To Die For' (1995) se titulara 'Todo por un sueño': "Es un buen título, ojalá se me hubiera ocurrido". Y cree que el narcisismo y la cultura de las apariencias y de la fama lo están haciendo todo mucho menos interesante. Él, que ha retratado de forma incisiva las luces y las sombras de la juventud en películas que nos llevan desde ‘Mi Idaho Privado’ a ‘Paranoid Park’ (2007) pasando por la escalofriante ‘Elephant’, con la que consiguió la Palma de Oro de Cannes en el año 2003, piensa que, si tuviera que hacer una película sobre la generación actual, sería sobre un joven 'fashionista', porque los jóvenes gais parece que estén obsesionados con la moda y las marcas. "Creo que todas mis películas con personajes jóvenes giraban alrededor de entornos muy específicos, nunca he querido generalizar a través de ellas, representaban segmentos muy pequeños. Quizás 'Elephant' fuera la más metafórica al tratar el problema de la violencia y el acceso a las armas, pero nunca me he considerado un cineasta generacional".

Reencuentro con Joaquim Phoenix

El director también ha venido a Madrid a presentar su última película, 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', que se estrena el próximo 7 de julio después de pasar por el Festival de Berlín. Supone el reencuentro entre el director y Joaquin Phoenix, al que descubrió en 'Todo por un sueño' interpretando a un adolescente conflictivo. "Es un proyecto que tenía desde hacía tiempo en la cabeza y que iba a protagonizar Robin Williams, pero falleció y se perdieron también los derechos. Cuando los recuperé adapté el guion a Joaquin y ha sido estupendo, porque nosotros no hemos perdido nunca el contacto y sabía que podíamos hacer algo bueno juntos otra vez".

La película vuelve a fijarse en los 'outsiders', en los desheredados de su país, condenados a vivir en los márgenes. Y curiosamente se encuentra conectada con 'Mala noche': el protagonista de 'No te preocupes, no llegará lejos a pie', John Callahan, que quedó paralítico tras un accidente de coche durante una noche de borrachera, pululaba por esa época por Portland y conocía al protagonista de la película, Tim Streeter. A finales de la década de 1980 ya era conocido dentro de los ámbitos de la subcultura por sus historietas cargadas de humor iconoclasta. "De alguna manera, he querido volver con él y su historia a mis inicios, a la ciudad que tanto amé, a ese microcosmos de inadaptados que siempre ha sido el mío".

Temas: Exposiciones

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