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CRÓNICA MUSICAL

El verano musical se pone lírico

Un variado e irregular recital de Josep Carreras y Ainhoa Arteta abre el festival Jardins de Pedralbes

César López Rossell

Ainoa Arteta y Josep Carreras, en la inauguración del festival Jardins de Pedralbes, en la noche del miércoles.

Ainoa Arteta y Josep Carreras, en la inauguración del festival Jardins de Pedralbes, en la noche del miércoles. / ACN

No daba para más. Pasaban las 12 de la noche y Josep Carreras y Ainhoa Arteta ponían el cierre a la gala inaugural del Festival Jardins de Pedralbes con el brindis de ‘La traviata’. Era el séptimo bis de un programa clásico de aire popular, que ayudaba a expresar el deseo de un buen verano musical a la muestra y a todas las que están por venir. Hasta la amenaza de lluvia cantada por los meteorólogos se detuvo para mantener en pie la velada, que fue retransmitida en directo por La 2.

Los beneficios de la recaudación serán destinados a ayudar a la creación del centro oncológico infantil más grande de Europa en el Hospital Sant Joan de Hospital Déu y, para dar mayor respaldo económico a la iniciativa, dos horas antes de primer concierto, 600 empresarios y representantes de la sociedad civil barcelonesa se reunieron en una cena cuyo importe será destinado a los citados fines.

Un público poco habitual de los conciertos líricos, pero si amante de disparar continuamente las cámaras de sus móviles, llenó el auditorio y las terrazas del recinto. Había muchas ganas de dar el pistoletazo de salida a la temporada estival y de disfrutar del espacio y de sus ofertas gastronómicas. Un éxito de convocatoria, sin duda, pero muy previsible en cuanto a los irregulares resultados artísticos.

Las exigencias de una cita de estas características pasan por disponer de una sonoridad mucho mejor que la que ofreció la noche del miércoles el recinto. La amplificación no acabó de estar bien ajustada y el repertorio se adaptó a las diferentes posibilidades vocales de los dos intérpretes. Muchas napolitanas en el caso de Carreras, con ‘L’ultima canzone’, ‘Serenata sincera’, ‘Passione’y, en las propinas, un aplaudido ‘Core ‘ngrato’. No faltó un aclamadísimo guiño catalán con la emotiva ‘La Santa Espina’ y un explosivo ‘My way’, inmortalizado por Sinatra que provocó la entusiasta respuesta de la audiencia.

Arteta acreditó su buen momento tanto en las canciones de Albéniz como en su dominio de la zarzuela con las populares ‘Que te importa que no venga’, de ‘Los claveles’; y ‘La canción de Paloma’, de ‘El barberillo de Lavapiés’, pero brilló especialmente en la ópera con las piezas ‘Seguidilla’ y ‘Habanera’ de ‘Carmen’, y ya en los bises, con las vitoreadas arias ‘Oh mio babbino caro’ y ‘Quando m’en vo’ de Giacomo Puccini.

Los dos cantantes unieron sus voces en ‘Je te veux’, de Erik Satie, y en el cautivador ‘El dúo de la Africana’. Fue mejor su aportación conjunta final con ‘Non ti scordar di me’ y el citado brindis.

David Giménez dirigió a Arts Symphony Ensemble, una formación integrada por músicos de Liceu y la OBC que intentaron ensamblarse al registro canoro de los intérpretes y ofrecieron con corrección tres piezas instrumentales: La ‘suite’ de ‘L’arlesienne’, de Georges Bizet, ‘Jazz Suite. Waltz 2’ de Dmitri Shostákovich, y el intermedio de ‘La boda de Luis Alonso’ de Gerónimo Giménez. El festival de Pedralbes está en marcha y con más de 37.000 localidades ya vendidas. Estas cifras demuestran que es una cita totalmente consolidada en la oferta estival barcelonesa.

 

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