24 feb 2020

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galardón

Pou, un animal escénico

El actor y director suma a su potencia escénica un firme copromiso con el teatro entendido como herramienta social

Marta Cervera

Josep Maria Pou.

Josep Maria Pou. / JOAN CORTADELLAS

El actor y director Josep Maria Pou (Mollet del Vallès, Barcelona, 1944) ha desarollado una impresionante carrera a base de dedicación, esfuerzo y compromiso. Tras estudiar en la Universidad Laboral de Tarragona, de joven vivió los últimos años del franquismo militando en la compañía de teatro de Adolfo Marsillach. Con ella debutó en el histórico montaje 'Marat Sade' en 1968, un año después de llegar a Madrid para estudiar en la Real Escuela Superior de Arte Dramático.

Como miembro de la Compañía Titular del teatro María Guerrero Pou realizó una importante carrera en la capital, apareciendo en montajes del programa Estudio-1 y diversos filmes. Además, a partir de 1985 y durante 14 años colaboró con La Calle 42, programa radiofónico dedicado a otra de sus grandes pasiones: el musical.

En 1987 debutó en el teatro catalán con 'Es així, si us ho sembla', dirigido por Hermann Bonnín. Esta obra de Pirandello representada en el Romea con el Centre Dramàtic de la Generalitat supuso el principio de una alternancia entre montajes en catalán y castellano con producciones como 'Golfus de Roma', musical dirigido por Mario Gas y estrenado en Mérida, y 'Àngels a Amèrica', a cargo de Josep Maria Flotats, que inauguró la Sala Tallers del TNC.   

En teatro ha interpretado grandes papeles como el de Rey Lear, a las órdenes de Bieito; Orson Welles, dirigido por Esteve Riambau, director de la Filmoteca de Catalunya, y Sócrates, de nuevo a las órdenes de su admirado Mario Gas. Su último gran reto escénico es el capitán Ahab de 'Moby Dick', montaje con el que actualmente recorre España tras estrenar un impactante montaje, con adaptación de Juan Cabestany y dirección de Andrés Lima, en el Goya esta temporada. El montaje está centrado en Ahab, un capitán que concentra tanto la voz del narrador como la de Herman Melville, autor de la novela.

Pou ha recibido todo tipo de premios a lo largo de su medio siglo de trayectoria profesional. Entre los últimos figuran el Gaudí de Honor, difícil de olvidar tras su soberbio discurso, y el premio Ondas por 'Nit i dia', ambos recogidos el año pasado. Tiene varios premios Max y Butaca, reconocimiento de la profesión y del público respectivamente, así como las dos grandes distinciones escénicas, el Premi Nacional de Teatre que otorga la Generalitat y el Premio Nacional de Teatro del Ministerio de Cultura.

Voraz lector, inquieto pensador y atento observador, Pou lleva años trazando su camino sin apartarse de su meta: la cultura. Fiel a sus ideales interviene en aquellos proyectos que le aportan algo tanto a él como a la sociedad. Cuando arreciaban los casos de corrupción del PP él interpretaba al filósofo griego Sócrates quien echaba en cara a sus conciudadanos: "Avergonzaos de no pensar en otra cosa más que en amontonar riquezas y en despreciar los verdaderos tesoros de la verdad y la sabiduría". 

Delante y detras de los focos 

Más allá del teatro ha participado en más de una cincuentena de películas. Pero para Pou, la esencia de todo reside en el teatro, donde también ha triunfado como director. Su primer gran éxito fue 'La cabra o ¿qui és Sylvia?', una comedia de Edward Albee estrenada en el Romea en el 2005. Siguieron otros títulos como 'Els nois d'Història', de Alan Bennett, y 'Pendre partit', de Ronald Harwood. 

Como director artístico del Teatre Goya y del teatro La Latina de Madrid, ha intentado conectar con un público amplio. Como explicó en este periódico en una entrevista, considera que a menudo se minusvalora al espectador: "Es falso que la gente solo quiera escapar de la realidad cuando va al teatro. El público pide cosas más interesantes que las que a veces le ofrecemos".

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