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POLÉMICA

Los animalistas presionan al Guggenheim para que retire una obra en la que reptiles devoran insectos

Los grupos lanzan una campaña en Change.org para que el museo bilbaíno retire piezas de una muestra de arte chino que, según ellos, implican maltrato animal

El teatro del mundo, de Huang Yong Ping, en el Guggenheim de Bilbao.

El teatro del mundo, de Huang Yong Ping, en el Guggenheim de Bilbao. / REUTERS / VINCENT WEST

El Museo Guggenheim de Bilbao ha desmentido rotundamente en un comunicado que en la exposicion ‘Arte y China después de 1989: El teatro del mundo’, que el centro ha inaugurado este viernes, "haya sufrimiento animal alguno" y ha explicado las "óptimas condiciones sanitarias" y de cuidados de los que han rodeado a los animales vivos que forman parte de dos de las obras. La pinacoteca ha salido así al paso de las presiones y acusaciones de maltrato animal de organizaciones animalistas como ATEA (Asociación para un Trato Ético con los Animales) y AnimaNaturalis.

Las organizaciones animalistas denuncian que la muestra incluye "un gran terrario donde diversos reptiles e insectos se irán devorando ante el público", así como la proyección de un vídeo donde dos cerdos, con letras chinas y occidentales decorando sus cuerpos, se aparean rodeados de gente. Estos grupos han iniciado una campaña en Change.org, que lleva recogidas cerca de 75.000 firmas para que el Guggenheim retire las obras.  

El propio director del Guggenheim, Juan Ignacio Vidarte, ya se avanzaba a las críticas durante la presentación a la prensa este jueves: “Puedo desmentir categóricamente que en el museo haya alguna obra que implique maltrato animal”. La exposición ha llegado al centro después de que en Nueva York tres obras fueran retiradas por las presiones de los defensores de los derechos de los animales. Dos de ellas sí se muestran ahora en Bilbao.

Cuidados y permisos

Los responsables del museo han señalado en una nota que el vídeo de los cerdos es una ‘performance’ de 1994, titulada ‘Un caso de transferencia’ y grabada en una granja, en la que no hay sufrimiento animal. Sobre las dos piezas que incluyen insectos y reptiles vivos, ‘El teatro del mundo’ y ‘El puente’, el Guggenheim indica que todos ellos “han sido criados en cautividad” y trasladados al centro con todos los permisos sanitarios y un informe veterinario. También especifica que cuentan con “el asesoramiento y servicios de un equipo de especialistas que se encargan diariamente de la alimentación, limpieza y cuidados sanitarios de estos reptiles e insectos, así como del mantenimiento de los terrarios”. 

Los terrarios, añaden, “contienen un sustrato especial, mantas térmicas, pantallas de luz y calor, así como bebederos, bañeras y depósitos de hidrogel para generar las condiciones y el hábitat adecuados para estas especies”.   

El Guggenheim afirma que “respeta” la libertad de expresión de los artistas a la vez que se muestra “a famor de los derechos de todos los seres vivos”. 

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