Ir a contenido

¿QUÉ FUE DEL SIGLO XX?

Juanma del Olmo (Los Elegantes): "Cuando aparecen los porcentajes, llegan los problemas"

El guitarrista del grupo madrileño es el sexto invitado de la sección que interroga a chispazos a los hacedores de éxitos pop de los 80 y 90 españoles

Kiko Amat

Juanma del Olmo.

Juanma del Olmo.

Los Elegantes fueron un grupo madrileño de nueva ola con costillar bluesero y afeites medio-mod. Aunque la producción blandengue del primer elepé les costaría el divorcio de buena parte de su audiencia tribal natural, eran un grupo con canciones excelentes que no llegó tan arriba como debería. Entre 1984 y 1989 sacaron cuatro álbumes, dos de ellos memorables y al menos uno 100% generacional (su debut '¡Ponte ya a bailar!'). Juanma del Olmo, guitarrista, parecía no estar del todo cómodo con el rímel y las corbatas estrechas de la primera época, pero se fue relajando según el grupo viraba hacia el viejo rock’n’roll. Hoy en día aún toca (versiones con Greenwich Village Band, "un grupo con el que llevo mas años que con los Elegantes; me divierto y el grupo es un cañón") y es profesor de Historia, Geografía y Economía para alumnos de ESO y Bachillerato.

En este mundo existen muchas fobias raras, pero nadie había hablado de la manía a las mangas largas hasta que sacasteis 'Mangas cortas' en 1984.
Emilio [López] no solía traducir y adaptar sino inventar algo nuevo a partir de una idea previa. Como el original hablaba de ropa, imagino que reflejaría una situación neurótica de fobia a las mangas largas. No sé realmente si tiene base real, o en qué coño estaría pensando.

La portada de vuestro primer elepé imitaba el segundo de The Spencer Davis Group. Vuestra mascota calcaba la de The Beat. Vuestro primer 'hit' era una versión. Vale que copiar es necesario, pero…
La versión de 'Zoot suit' de los High Numbers fue algo sentimental. Siempre nos gustó hacer 'covers' y esa fue la primera adaptación que hicimos Emilio y yo. Lo de fusilar la portada de The Spencer Davis Group y el logo de The Beat fue decisión de Rafael Abitbol, locutor de Onda dos y nuestro productor. Nunca me gustó la ocurrencia.

Me continúa emocionando vuestro primer disco, pero, ¿de dónde salieron todos aquellos sintetizadores?
El disco se grabó en dos salas diferentes del mismo estudio. Se nota claramente lo que es sonido natural y la manipulación que luego hizo Abitbol con José Vinader. Nunca me gustó esa producción y me costó alguna discusión con el resto de la banda y con el productor. Éramos unos pardillos en un estudio que no sabíamos controlar.

"En los primeros discos, la sensación era que estábamos navegando en un barco que no manejábamos nosotros"

Después de más de tres décadas, la mayoría de crímenes del pop español de los 80 han prescrito. Ya puedes confesar qué grupos te parecían más birria de vuestra hornada.
Había grupos a los que no podía tragar. No era cuestión de estilo musical o actitud sino algo que iba mas allá. Pero nunca me metí en público con un colega de profesión y no lo voy a hacer ahora. Lo de la prescripción actúa cuando hay silencio administrativo, y ahora parece que muchos vuelven…

Se os sigue tachando de banda cercana a lo mod, aunque solo fuisteis afines a la tribu unos diez minutos.
Compartía todos los gustos musicales con los mods pero mi 'background' musical partía de tiempo atrás. No era virgen, musicalmente hablando. Menos rock sinfónico, comía de todo, y no me encontraba a gusto con la ortodoxia que buscaban imponer algunos mods (aunque era el público mas divertido y entregado). Ya en tiempos del primer 'single' tenía una moto más rocker que mod, y me gustaba más mi chupa de cuero que las parkas.

Vuestro segundo disco, 'Paso a paso' (1985), es un elepé incomprendido de power pop, y vendió una cifra irrisoria para la época (6.000 copias). ¿Qué sucedió?
Después de la decepción en la producción del primer disco, muchos fans emigraron a grupos mas 'auténticos'. En aquella época tener un par de canciones sonando en Los 40 no estaba bien visto. Pero yo también creo que el segundo disco tiene grandes dosis de guitarreos y buenas composiciones. Si me remonto a esos días de los primeros discos, la sensación era que estábamos navegando en un barco que no manejábamos nosotros.

¿Qué canción propia te hace aún rechinar los dientes y taparte los oídos?
Varias. Hay una en 'Los gatos de mi barrio', 'Zapatos de cristal', que de un concepto 'vanmorrisoniano' en mi cabeza pasó a truño en el disco.

Demostrabais una querencia alarmante por los pantalones de cuero. ¿Quién fue el primero en llevarlos?
Me acabo de comprar unos. No sé quién fue el primero de la banda, pero Jim Morrison los lucía muy bien y éramos muy mitómanos. No pueden faltar en tu fondo de armario. Aunque en verano no son muy cómodos.

¿Os llevabais bien entre los cuatro miembros de la banda?
Mi relación con Emilio se fue deteriorando. Cuando aparecen los porcentajes en las coautorías de las canciones llegan los problemas. Los bolos siempre fueron para mí primero trabajo y después, diversión, y no coincidíamos en eso. Mejorar técnicamente era otra preocupación que tampoco compartíamos. Al final decidí dejar el grupo. El resto de la banda se reunió y decidieron no continuar. Con Emilio no tengo relación alguna desde aquel último bolo.

"Me acabo de comprar unos pantalones de cuero. [...] No pueden faltar en tu fondo de armario. Aunque en verano no son muy cómodos"

¿A qué clase social dirías que pertenecían Los Elegantes?
Media con posibilidades. Todos éramos universitarios. Pero nunca niños de papá. Me costó años reunir dinero para una guitarra de verdad.

Según las fans -y las fotos- de la época eras el 'guaperas' de la banda. ¿Te cundió?
Se hacía lo que se podía. Para mí lo primero era dar un buen concierto. Lo que viniese después, bienvenido sea. Tampoco ejercía mucho, la verdad.

¿Has estado alguna vez a punto de morir?
Con Elegantes tuve un accidente de coche bastante gordo del que salimos ilesos. Por otro lado, me muevo todos los días del año en moto, y los moteros siempre estamos a punto de morir.

¿Qué has hecho hoy?
De 8 a 3, dar clase. Luego, corregir y la última hora del día la dedico a grabar ese disco que nunca voy a acabar y que no creo que nadie escuche.

Cambiaron mi vida

Películas: 'Senderos de gloria', de Stanley Kubrick. 'El Padrino', de Francis Ford Coppola. 'El cazador', de Michael Cimino. 'Alien', de Ridley Scott.

Libros: Pío Baroja. 'En la carretera', de Jack Kerouac. 'El señor de los anillos', de Tolkien. 'Catedral', de Raymond Carver. 'Alta fidelidad', de Nick Hornby.

Discos: Los primeros de los Stones. Cualquiera de Howlin' Wolf. 'Damn the torpedoes', de Tom Petty. 'Quadrophenia', de The Who. 'Blonde on blonde', de Dylan. 'Argy bargy', de Squeeze.

0 Comentarios
cargando