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ENTREVISTA

Bryn Terfel: "Decir 'no' es lo más dífícil en la ópera"

El aclamado bajo-barítono galés ofrece un concierto lírico en el Palau de la Música tras una larga ausencia de Barcelona

Marta Cervera

Bryn Terfel.

Bryn Terfel.

El bajo-barítono galés Bryn Terfel regresa a Barcelona este viernes tras casi 20 años de ausencia con un concierto en el Palau de la Música en el que repasará algunos de los roles más importantes de su carrera. La Orquesta Gulbenkian de Lisbo, y las voces del Orfeó Català y el Cor Jove, dirigidos por Gareth Jones, le acompañan en su debut en el auditorio modernista.

En el programa se incluyen desde pasajes de 'Mefistofele' a la melodía más popular de ‘El violinista sobre el tejado’. ¿Hizo usted la selección?
En realidad no he tenido mucha elección. Los promotores querían pasajes de Wagner y Mussorgsky, y cuando cantas algo de 'La Valquiria', todo lo demás cambia. Casi cada concierto de este año tiene mucho de viaje por mi memoria artística, con arias de 'Falstaff ' y 'Boris Godunov', sin olvidar canciones de mi tierra y del teatro musical.

Con este minigira pasa también por Lisboa y Pamplona.
Es una manera de viajar y acercarme al sur, una zona que conozco bien, pues desde hace 12 años cada agosto lo paso con mi familia en Puerto de la Duquesa, entre Gibraltar y Málaga. A mis hijos les encanta y a mí me va muy bien para descansar.

¿Hasta qué punto es importante desconectar en este mundo cada vez más acelerado?
Los cantantes de ópera tenemos muchos hábitos adquiridos y nos gusta trabajar. "No" es lo más difícil de decir en esta profesión. Aunque tu agenda esté llena de compromisos, nadie sabe qué habrá a la vuelta de la esquina. Pero es peligroso no saber parar. 

"Provengo de una familia de granjeros, pero nunca ha sido mi meta convertirme en un hombre rico"

¿Cómo valora su evolución?
Ahora tengo 52 años y, desde que en 1989 canté en el concurso BBC Singers of the World, la ruta a seguir ha sido meticulosamente planeada por mis agentes. Las decisiones han sido importantes y, por suerte, he tenido la suerte de actuar con directores como Claudio Abbado y Riccardo Muti en los mejores coliseos. Ha sido como una experiencia culinaria en la que disfrutas del vino, la comida y el servicio. Y, si tienes suerte, te vuelven a invitar.

¿Qué le espera en el futuro? ¿Asumirá más riesgo o se quedará con el repertorio ya conocido?
Espero poder experimentar ambos, tener un poco de todo es lo mejor. Si estrenas una producción nueva sueles volver a interpretarla cuando la reponen. Eso me ha pasado en Zúrich, donde he vuelto a hacer 'El holandés errante' tres años después de estrenarla. Y esa es una experiencia maravillosa, porque conoces la producción, la ciudad, y sabes qué esperar. Y este verano vuelvo al Covent Garden con 'Falstaff'. Luego me esperan 'Tosca' y 'Boris Goudonov', todas producciones que ya he hecho.

Tiene querencia por el tema 'If I were a rich man'. ¿Ser rico ha sido uno de sus objetivos?
Provengo de una familia de granjeros. Mis padres tenían vacas y ovejas. Pero nunca ha sido mi meta convertirme en un hombre rico. Artísticamente, lo más importante es conseguir cosas de las que puedas sentirte orgulloso. Aunque admito que es un 'bonus' cuando te pagan por hacer aquello que amas. Desde 1989 he trabajado mucho para estar donde estoy.

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