Ir a contenido

ÓBITO

Muere José Antonio Abreu, padre del Sistema de Orquestas de Venezuela

Músico y economista, creo un prestigioso sistema de orquestas que tenía como objetivo combatir la pobreza a través de la enseñanza y la música

José Antonio Abreu, fotografiado en Salzsburgo en el 2013

José Antonio Abreu, fotografiado en Salzsburgo en el 2013 / EFE / EPA / FRANZ NEUMAYR

El músico y economista José Antonio Abreu, premio Príncipe de Asturias de las Artes por el reconocido programa de música El Sistema Nacional de Orquestas de Venezuela, murió este sábado a los 79 años.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, fue uno de los primeros en expresar su pesar por la perdida poco después de que se conociera la noticia resaltando que Abreu "hizo historia de la bonita, de la grande, transmitiendo valores, construyendo una gran obra en la juventud, en los niños, en la familia venezolana".

"Un gran hombre de Venezuela y del mundo. Su obra está ahí. Su obra está en los barrios de Haití, en los barrios de Venezuela. Trascendió el maestro Abreu. Que Dios te tenga en su gloria por siempre. Gracias por todo lo que nos diste", agregó.

El opositor Julio Borges, expresidente del Parlamento, lamentó también "la partida del maestro Abreu, mentor de miles de jóvenes, el país le debe mucho a su extraordinaria obra: El Sistema de Orquestas, más de 40 años formando músicos en la excelencia y dejando el nombre de Venezuela en alto".

La muerte del laureado músico, conocido en Venezuela como "el maestro", fue confirmada por el Sistema, aunque no precisaron los detalles al respecto. Los primeros actos por la partida física de Abreu se celebrarán  en la sede principal del Sistema, Centro de Acción Social por la Música, en Caracas.

Luchando contra la desigualdad

El también economista y político venezolano nació en el estado andino de Trujillo el 7 de mayo de 1939, reconoció en varias oportunidades haber sentido afinidad por la música desde la infancia, lo que lo llevó a tomar sus primeras lecciones de piano a los 9 años.

El músico, con grandes inquietudes sobre la desigualdad, continuó su formación en Caracas, donde se convirtió en discípulo de reconocidos maestros venezolanos como Vicente Emilio Sojo, con quien estudió composición; Moisés Moleiro, su profesor de piano, y Evencio Castellanos, de quien recibió clases de órgano y clavecín.

Una biografía suya difundida por la Fundación Musical Simón Bolívar cuenta que a los 35 años de edad (1975), su lucha contra el desequilibrio lo llevó a concebir un proyecto en el que pudiera "sintetizar y canalizar de manera ingeniosa y nacionalista la experiencia y los conocimientos alcanzados en el campo económico, gerencia, pedagogía y, por supuesto musical".

Abreu, quién nunca se casó, no fue un economista que aprendió música, sino todo lo contrario: "A fin de poder materializar su proyecto de vida, la fundación de El Sistema, Abreu forjó primero una trayectoria como planificador y economista de la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas", asegura la Fundación.

Antes de iniciar su proyecto en una cochera con 11 niños, Abreu fue reconocido también por sus vínculos con la política como presidente del Consejo Nacional de la Cultura, Ministro de Estado para la Cultura, y diputado al Congreso Nacional de Venezuela.

El Sistema fundado por Abreu y definido como un "fenómeno social" en su país, se creó con la idea de sistematizar la instrucción y práctica colectiva de la música clásica como órgano de desarrollo social, anulando el paradigma de la música para las minorías.

El músico fundó pequeños conservatorios en comunidades vulnerables, dirigidos a jóvenes y niños que podían recibir un instrumento y educación gratuita, y que hoy está desarrollado en toda Venezuela y replicado en unos 25 países, un sueño que se completará cuando "cada niño tenga un instrumento", según la idea que lo inspira.

Abreu fue el más influyente tutor y maestro del estilo del famoso y también laureado director venezolano Gustavo Dudamel, director de la Filarmónica de los Ángeles, la joya más lustrada y brillante de El Sistema.

El poder de la música

Su revolucionaria idea de una red de orquestas y su contribución a que muchos niños de Venezuela hayan esquivado la marginación o la pobreza desde 1976 hizo que en 2008 El Sistema lograra el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, entre otros reconocimiento.

El reconocido director de la Filarmónica de Berlín, Simón Rattle, destacó la dedicación de Abreu "a cambiar la vida de generaciones de jóvenes a través de la música y de El Sistema".

"Gracias a su influencia, más y más gente joven de todo el mundo puede beneficiarse del poder de la música para llegar a todos y lograr un cambio. Trabajar con estos jóvenes músicos es un privilegio y un gran placer y le hace a uno poner los pies en la tierra", dice en una afirmación que recoge la página oficial de El Sistema.

El 2010 recibió el Premio de la Paz de Seúl por su trabajo para mejorar la vida de jóvenes desfavorecidos, un galardón que reconoce a quienes luchan por la paz más allá de razas o ideologías.

Convertido en uno de los músicos más importantes y de mayor trascendencia de la cultura musical venezolana, ha recibido el reconocimiento de la Unesco y ha sido honrado con la Orden del Sol Naciente y el Premio de Música Polar, otorgado por la Real Academia Sueca de Música.