ENTREVISTA

Marion Harper: "Estamos muy pendientes de los demás"

La cantante barcelonesa muestra el pop electrónico de 'Hydrangea' en el Luup Fest

La cantante barcelonesa Marion Harper, fotografiada esta semana en el Café Charlot

La cantante barcelonesa Marion Harper, fotografiada esta semana en el Café Charlot / LUAY ALBASHA

3
Se lee en minutos
Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

ver +

Con 21 años, Marion Harper lanza su segundo disco largo, ‘Hydrangea’, que ofrece sinuosas canciones de tacto electrónico con un trasfondo psicológico. La cantante y guitarrista barcelonesa, de padre británico y madre uruguaya, acudirá a él este sábado en el Luup Fest, evento a beneficio de Open Arms en el que compartirá escenario con los otros seis artistas del sello Luup Records: Museless, PAVVLA, Estúpida Erikah, Wantun, Ganges y Cor Blanc (sala BeGood, 21.00 horas).

¿Qué le interesa más, contar historias o construir paisajes sonoros? En mi primer disco, el epé ‘Seasons’, había cosas un poco ‘folkie’, quizá por la influencia de mi padre, que toca la guitarra y canta, y es muy fan de Dylan. Lo que hago ahora es más electrónico, pero mis canciones nacen con la guitarra y doy importancia a las letras.

¡Pero no las reproduce en el disco! ¡Están en mi web! Teníamos dudas sobre el libreto: ¿qué potenciamos, las fotos o las letras? Y nos decidimos por poner fotos grandes. La mayoría son de Canelones, en Uruguay.

‘Hydrangea’ es la planta conocida como hortensia. Sí, una flor que cambia de color en función de donde está. La idea tiene que ver con la manera en que nuestras experiencias y las personas con las que nos hemos topado nos han ido modulando.

¿Qué desea transmitir con su música? Busco que cada oyente experimente una introspección como la que yo vivo al componer las canciones. Que cuando escuche el disco piense en sí mismo. Es algo que dejamos de lado porque estamos muy pendientes de los demás, de qué piensan los otros, y nos olvidamos de nosotros mismos.

Tiende a una estética oscura. Porque la música refleja un proceso que me ha costado. En el disco anterior, ‘Cotton candy’, Aleix Iglesias, el productor, y yo intentamos que las canciones fuesen más alegres y brillasen más, aunque las letras no lo fueran, pero aquí no hemos querido taparlo. Y a todos nos cuesta mirarnos y ver qué encontramos dentro. A veces da miedo.

¿A qué se refiere? A veces tienes sensaciones, pensamientos, que no sabes de dónde salen.

La emotividad se cuela entre líneas, pero envuelta en cierta frialdad mental. Todo comenzó con la canción ‘Ice cream’. En Instagram pedí a la gente que me pusiera lo primero que le pasara por la cabeza: una palabra, una frase… Esas ideas las pasé por mi cerebro y formulé una historia. Ahí me di cuenta de que era interesante utilizar la primera persona y no la tercera para que la gente que lo escucha lo viva igual que yo.

¿Qué historia le salió? Esas ideas las relacioné con una situación que yo pasé, sobre ese momento en que te das cuenta de que estás con una persona que te está haciendo daño y que no te hace ningún bien, aunque igualmente desees estar a su lado. No tiene porque ser algo amoroso.

En ‘Invisible’ su voz contrasta con la de Ramon Mirabet. Sentía que la canción necesitaba dos voces, y la de Ramon, así rasgada, me gustaba. Es la canción más oscura del disco, basada en la historia de un amigo que pasó por momentos difíciles. Me pongo en su lugar.

Ha hecho algún curso de psicología, ¿verdad? Cuando escribí la mayoría de esas canciones estaba estudiando psicología, pero hice un año, no me gustó y lo dejé. Algunos de aquellos comentarios de Instagram eran de compañeras de carrera.

Noticias relacionadas

La música que ha escuchado, ¿es más de cantantes o de proyectos instrumentales? Un poco de todo. He escuchado mucho a Lorde, soy muy fan, tiene mucha personalidad. A Aleix le gusta mucho Banks. Antes también escuchaba mucho a Chvrches.

¿Cómo será su actuación en el Luup Fest? Tocaremos 20 minutos cada grupo e incluiremos una cosa muy divertida: versionarnos entre nosotros. A mí me ha tocado Estúpida Erikah. Luup somos una gran familia. Tuve la suerte de ser la primera del catálogo y verlo crecer es bonito.