27 nov 2020

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Arquitectos con discapacidad muestran la influencia del entorno en su vida

Cuatro arquitectos que sufren lesiones medulares y van en silla de ruedas han escrito un libro basado en sus propias capacidades e intereses para mostrar que la transformación del entorno construido puede mejorar la calidad de vida de personas con este tipo de discapacidad.

La obra "4 Wheelchair-User Architects (4WUA)" (Iniciativa Digital Politècnica y Gustavo Gili), se ha presentado hoy en el espacio 4 del Palacio de la Virreina de Barcelona con el objetivo de proyectar cómo es la arquitectura desde una silla de ruedas.

Al acto han asistido la teniente de alcalde de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, Laia Ortiz, el director del Modelo Urbano del Ayuntamiento de Barcelona, Ton Salvadó y el presidente del Consejo Social de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), Ramon Carbonell.

Los cuatro autores, Marta Bordas, Sergio García, Carlos Vidal y Natalia Pérez -la editora del libro con la colaboración del profesor Miguel Usandizaga- narran en una obra escrita en primera persona su proyecto arquitectónico de fin de carrera, en el que muestran como ciudades inicialmente inaccesibles y de gran patrimonio cultural y paisajístico pueden quedar plenamente integradas y ser accesibles.

Según la UPC, que ha publicado el libro junto al Instituto Municipal de Personas con Discapacidad del Ayuntamiento de Barcelona, "los autores introducen al lector en un amplio abanico de nuevos puntos de vista, en otras maneras de percibir el medio en general y la arquitectura en particular, rompiendo los estereotipos según los cuales todo lo relacionado con la accesibilidad y el diseño universal es sinónimo de feo, triste y deprimente".

El impulsor y coordinador del proyecto, el profesor de la UPC, Miguel Usandizaga, señala que la obra es "una revisión de cómo se debe representar la arquitectura y la accesibilidad, con la capacidad de ponerse en la piel del otro y con el objetivo de hacer ciudades más justas e igualitarias, para ser más sostenibles y mejorar la calidad de vida de todos".

Además, Usandizaga anima a los profesionales del sector a "estudiar estos proyectos desarrollados por arquitectos usuarios de silla de ruedas, porque les ayudará a proyectar mejor, a hacer mejor su trabajo y, en definitiva, a sentirse más útiles y mejores".

El clásico plano de Roma del arquitecto italiano del siglo XVIII Giambattista Nolli ha servido de modelo para representar la cartografía urbana en este libro: el color blanco representa los espacios accesibles, el negro o gris representa lo infranqueable, y el azul se utiliza para los espacios que pueden ser potencialmente accesibles con la implementación del proyecto propuesto; una manera de poner de manifiesto que si la cartografía urbana siguiera esta convención gráfica facilitaría la vida de muchas personas, no sólo de los usuarios de sillas de ruedas.