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IVA A LAS SUBVENCIONES

SOS de la cultura catalana frente a Hacienda

En el peor de los casos, la Agencia Tributaria podría llegar a exigir de 25 a 30 millones de euros, según Valentí Oviedo, gerente del ICUB

Natàlia Farré / Marta Cervera

La fachada del Macba, uno de los centros afectados por la reclamación de la devolución del IVA de las subvenciones culturales. 

La fachada del Macba, uno de los centros afectados por la reclamación de la devolución del IVA de las subvenciones culturales. 

Instituciones culturales catalanas de referencia como el Teatre Lliure, el Mercat de les Flors, el Macba, el MNAC y el CCCB, entre otros, se han unido para hacer un frente común ante la reclamación de Hacienda del pago del IVA de las subvenciones recibidas entre el 2013 y 2017. Según los cálculos de Valentí Oviedo, gerente del Institut de Cultura de Barcelona (ICUB), "si todas las instituciones consorciadas donde participa el Ayuntamiento de Barcelona tuvieran que abonar lo que se puede llegar a exigir, la cifra alcanzaría los 25 o 30 millones de euros”. Un sinsentido que, en su opinión, "obligaría a cambiar el sistema de financiación". 

Los responsables de la Agencia Tributaria en Barcelona, a diferencia de lo que ocurre en el resto del Estado, están examinando con lupa las ayudas públicas a diferentes entidades culturales. Según la nueva Ley de Contratación Pública, aprobada el pasado 9 de noviembre, están exentas de IVA, pero Hacienda pretende cobrar el 21% de las subvenciones de los cinco años anteriores al no entender igual la nota aclaratoria que exime a Cultura y Transportes de ese pago. La interpretación es diferente para Hacienda y para los responsables de los equipamientos culturales catalanes. Estos últimos consideran que la ley antigua ya recogía la exención tácitamente; mientras que el ministerio de Cristóbal Montoro no lo ve igual. Además, Oviedo apunta: "Nosotros entendemos que las subvenciones a Cultura van destinadas a la actividad y, por tanto, no están vinculadas a precio y no son una prestación de servicios de la administración hacia un operador". Es decir, ni antes ni ahora estaban o están sujetas al pago del IVA.

Las inspecciones empezaron hace un año, pero el Festival Temporada Alta dio este fin de semana la voz de alarma y su director artístico, Salvador Sunyer, advirtió que su productora Bitò, privada, no puede hacer frente a los 1,4 millones de euros que le reclaman desde el 2012 al 2015. Lo mismo le ocurre al Teatre Lliure, al que le exigen 1,3 millones por el 2016.

Un sinsentido

Al Mercat de les Flors el tema le podría suponer un millón de euros y está en proceso de alegaciones tras haber pagado ya 400.000 euros por la inspección del 2014 y haber recurrido al Tribunal Económico Administrativo, donde está pendiente de juico. Es la única institución que, de momento, ha abonado el importe reclamado. El resto se acogerán a la suspensión de liquidación con dispensa de garantia, o lo que es lo mismo: pedirán retrasar el pago hasta que haya sentencia, algo que las administraciones públicas tienen el derecho a pedir, y la Agencia Tributaria la potestad  de aceptar o no.  

Para todos los agentes culturales, exigir el IVA a es un sinsentido. "La cultura vive al día y está siempre al límite", recuerda Lluís Pasqual, director del Lliure. Para él es una prueba más del "desprecio hacia la cultura". Su situación no deja de ser curiosa: Pasó la inspección de Hacienda sin problemas los años 2014 y 2015 pero el fisco le reclama 1,3 millones por el 2016 y amenazan con investigar el 2013. "En el Lliure, con la misma base legal y situación, se cambia de criterio. Es raro", concluye el gerente del ICUB. 

El Macba, el CCCB y el MNAC están también afectados por las reclamaciones, no así el Museu Picasso, el Auditori, el TNC y el Liceu. Cada caso tiene una casuística diferente. Al Macba, de momento, ya le han pedido que abone cantidades referentes a dos años (2014 y 2016) y sus responsables calculan que podrían llegar a reclamarles hasta 1,1 millones de solicitar el IVA del último lustro. En el MNAC han reclamado cantidades por los ejercicios del 2013 al 2015 y esperan que lleguen también reclamaciones por el 2016. La suma estimada para ellos asciende a un millón de euros. Y en el CCCB alcanza los 1,25 millones.  

"El daño ya estará hecho"

Todos los organismos consultados trabajan con asesores legales y jurídicos al unísono para hacer frente común y atacar el problema conjuntamente. Y se muestran sorprendidos con la actuación de Hacienda. De momento, la situación puede causar serios problemas en la tesorería de estos centros, como ya ocurre, por ejemplo, en el CCCB y el Mercat de les Flors. A juicio de Lluís Pasqual y Cesc Casadesús, exdirector del Mercat y actual capitán del festival Grec, los abogados están seguros de que la vía judicial les acabará dando la razón. "Lo malo es que eso durará siete o diez años y el daño ya estará hecho", lamentan. 

Para Oviedo está claro, que más allá de las batallas legales, lo importante es alcanzar algún tipo de acuerdo a nivel político para solucionar el problema. El Ministerio de Cultura, hasta la fecha, sorprendido también por las acciones emprendidas por Hacienda, ha apoyado al sector.

La problemática parece afectar solo a Catalunya, de momento. Otros festivales y citas culturales de España, como la Seminci de Valladolid, el Festival de Cine de San Sebastián y el Festival de Cine de Sevilla, consultados por El Periódico, afirman no haber tenido ninguna reclamación similar por parte de la Agencia Tributaria, informa Olga Pereda.