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MIRADA AL PASADO

El "sueño" de Maragall revive en el TNC

Jordi Coca lleva a escena una curiosa propuesta de teatro-documento sobre un diálogo entre el exalcalde de Barcelona y Maria Aurèlia Capmany

Marta Cervera

Pasqual Maragall (Òscar Intente) y Maria Aurèlia Capmany (Anna Güell), en una escena de Parlàvem dun somni.

Pasqual Maragall (Òscar Intente) y Maria Aurèlia Capmany (Anna Güell), en una escena de Parlàvem dun somni. / DAVID RUANO

Un encuentro imaginario en 1983 entre el joven alcalde Pasqual Maragall (Òscar Intente) y la veterana escritora y concejal de Cultura Maria Aurèlia Capmany (Anna Güell) sirve de excusa al Teatre Nacional de Catalunya (Sala Tallers) para reflexionar sobre los sueños y los planes de futuro de la Barcelona preolímpica. El debate está servido en 'Parlàvem d'un somni', una singular propuesta construida y dirigida por el escritor Jordi Coca a partir del libro 'Diàlegs a Barcelona', de Xavier Febrés, publicado en 1984. "El texto de entrevistas de Febrés sobre el modelo de ciudad soñado por los protagonistas es solo el punto de partida del montaje", advierte Coca, que ha recurrido también a entrevistas, discursos y materiales diversos para armar una conversación imaginaria llena de palabras e ideas reales de ambos personajes.

Tanto Maragall como Capmany fueron dos figuras claves en la construcción del modelo Barcelona. "Todos sabemos hoy dónde ha ido a parar ese sueño que tenían", sentencia Coca, consciente de lo apasionante que resulta mirar atrás para constatar lo poco que se ha avanzado en realidad. "Maragall, en aquella época, creía en la convivencia de 'las Españas', en la posibilidad de convivir en una España diversa, algo que después, cuando fue presidente de la Generalitat, ya no vio tan claro", apunta el director. Él, que ya conocía a ambos en aquella época, ha intentado hacer un retrato lo más fiel posible de cada uno. "La obra es un homenaje al pasado que resuena en el presente. También muestra a dos personajes capaces de dialogar, hablar y proyectar sus sueños. Por desgracia, eso es algo mucho más difícil hacer ahora que antes". La difunta Campany soñaba con los Països Catalans y el Maragall de entonces (muchos años antes de la reforma fallida del Estatut), con la posibilidad de refundar España desde Catalunya.

Plena actualidad

Muchos temas que están hoy de plena actualidad aparecen en el texto y lo hacen de una manera distinta a la que Coca imaginó cuando estaba creando esta curiosa pieza, una ficción muy real, para recordar una época clave de la construcción de Barcelona y Catalunya. "Palabras como 'libertad', 'democracia' y 'corrupción' cobran un nuevo sentido leídas a día de hoy, en el contexto en el que nos hallamos. Y son de terrible actualidad". 

'Parlàvem d'un somni' confronta dos personalidades cercanas en espíritu pero muy diferentes. "Cada uno de los personajes representa a una generación distinta". Maria Aurèlia Capmany, a sus 65 años, admiraba la ilusión de Pasqual Maragall pero recelaba de ciertas cosas. "Ambos eran progresistas y de izquierdas, pero nunca coincidieron en todo. Ella, procedente de una familia humilde, hija de artesanos y muy identificada con la clase obrera, desconfiaba de ciertas cosas de las que Maragall, hijo de la burguesía catalana y nieto del gran poeta Joan Maragall, nunca dudó". Ambos podían compartir su visión sobre la cultura como eje dinamizador de la sociedad y la importancia de la lengua catalana. Pero había temas espinosos que los separaban. "Capmany desconfiaba del proyecto olímpico y, en particular, del papel que jugaba Juan Antonio Samaranch". Maragall, que en 1983 tenía 42 años, no temió en cambio aliarse con el entonces presidente del Comité Olímpico Internacional, a quien Capmany identificaba con el régimen de Franco. 

La obra, ambientada en el salón de la casa de la escritora, invita a repasar una época a través de un debate de ideas que sigue vigente. Lo difícil, admite Coca, ha sido dotar a la idea de una dramaturgia que atrape al espectador. 

Temas: Teatro TNC