ESTRENO EN EL POLIORAMA

David Verdaguer y Mar Ulldemolins, 25 años de amor clandestino

'Un cop l'any' traslada a la España del posfranquismo la historia de dos amantes llevada al cine en 'El próximo año, la misma hora'

Mar Ulldemolins y David Verdaguer en una escena de ’Un cop l’any’. 

Mar Ulldemolins y David Verdaguer en una escena de ’Un cop l’any’.  / ELISENDA PONS

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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David Verdaguer y Mar Ulldemolins estrenan este lunes en el  Teatre PolioramaTeatre Poliorama la comedia romántica 'Un cop l'any', una pieza basada en un éxito de Bernard Slade, 'Same time, next year', adaptada por Hèctor Claramunt. La obra triunfó en Broadway antes de ser llevada al cine por Robert Mulligan en 1978, con Alan Alda y Ellen Burstyn como protagonistas ('El próximo año, a la misma hora').

'Un cop l'any' retrata la evolución del amor secreto que mantiene una pareja durante 25 años. Cada año, en el mismo lugar y fecha, se reúnen para mantener vivo su idilio. La versión original abarca desde 1950 a 1975, pero la adaptación catalana, dirigida por Àngel Llàcer y  producida por Minoria Absoluta y Cow Theater, empieza con la muerte de Franco en 1975 y acaba en el 2000. El salto de tiempo y lugar permite al director acercar los personajes al público y reflejar unos años clave en la historia reciente de España. El vestuario, las proyecciones y canciones de los años 70, 80 y 90 contribuyen a contextualizar la historia.

David Verdaguer, que ya había trabajado con Llàcer en cuatro producciones, entre ellas el premiado 'Molt soroll per no res', no tendrá esta vez el respaldo de un nutrido grupo de actores. "Mantener durante dos horas la tensión de la obra con solo dos actores no es fácil", admite Verdaguer, que tiene a punto de estreno 'Tierra firme', su segundo filme a las órdenes de Carlos Marqués-Marcet, con quien ya rodó '10.000 km'. "Ahora estoy más centrado en mis proyectos teatrales", subraya. Después de 'Un cop l'any' le espera otra comedia, el clásico de Oscar Wilde 'La importància de ser Frank', en el TNC.  "Al menos sé que mi hija podrá comer", dice medio en broma.

Un enorme desafío 

Para él y para Ulldemolins, enfrentarse solos al público en un gran teatro como el Poliorama supone un enorme desafío. Llevan tiempo ensayando y tienen muchas ganas de mostrar su trabajo. Si algo les preocupa es olvidarse de algún detalle a la hora de realizar los cambios de vestuario y caracterización. "Tenemos un minuto y medio para cambiar pelucas, postizos y ropa. Al menos, todo lo aprendido nos servirá para llegar a tiempo al trabajo", bromea Verdaguer.

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Reflejar los cambios, no solo físicos, que se producen en los personajes a lo largo de 25 años es una de las cosas más difíciles. Cuando la obra empieza, ambos son unos veinteañeros soñadores con toda la vida por delante. Cuando acaban, cumplidos los 50, su visión es otra. "En cada escena la energía ha de ser diferente", apunta Verdaguer. Los protagonistas son dos catalanes separados por la distancia (ella vive en Galicia y él, en Catalunya) cuyo amor nace en el parador riojano de Santo Domingo de la Calzada, lugar que convertirán en fugaz nido de amor.

"La obra refleja la evolución de los personajes pero, sobre todo, el gran cambio que vivieron en esos años las mujeres, que pasaron de atender la casa y los hijos a desarrollarse en el mundo profesional", destaca el actor, que añade que, por encima de todo, "esta es una gran y poco convencional historia de amor". ¿Podría ser real? "Desde luego. Hay gente como ellos, personas que aman a sus familias y que, a la vez, tienen amantes con los que descubren otra parte de sus vidas".