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CRÓNICA

Jugoso homenaje a Capri

El público disfrutó con las anécdotas acerca del mítico cómico catalán explicadas por sus colegas en el Teatre Romea

Mario Gas, Carme Sansa, Carles Canut, Pep Sais, Lloll Bertran, Joan Pera, Josefina Güell, Carme Molina y Joan Borràs recordaron al artista

Marta Cervera

Los participantes en el homenaje a Capri en el Romea, con una fotografía del actor.

Los participantes en el homenaje a Capri en el Romea, con una fotografía del actor. / CARLOS MONTANES

Pese al clima en Catalunya, el público no quiso perderse el homenaje a Joan Capri, nombre artístico de Joan Camprubí (1917-2000), que la Fundació Romea organizó el pasado lunes. La gente, la mayoría de la tercera edad, salió encantada con el tributo ofrecido en el Teatre Romea donde tantas obras estrenó el famoso cómico. "Hay actores que representan un país. Esto es algo que se tiene o no. No se estudia. Y Capri lo tenía", recordó Mario Gas. A sus 70 años el director fue uno de los más jóvenes en un escenario por donde desfilaron ex colegas del maestro del humor, entre ellos, actores históricos como Josefina Güell, que actuó con él en 'Romeo de 5 a 7' a mediados de los años 50, Carme Molina y Joan Borràs. El público disfrutó con las jugosas anécdotas y recuerdos de todos ellos animados por Lloll Bertan, ágil maestra de ceremonias. 

Mucho humor

La gente rio mucho cuando Borràs recordó una famosa cita que Capri solía decir pocos años después de morir Franco. "Esto de la política se nos ha complicado mucho porque antes, para ir bien, solo se tenía que morir uno. Ahora, en cambio, ¡deberían morir muchos!" El intérprete se siente en deuda con Capri. "Le debo haber empezado a trabajar como profesional y conocer a mi mujer pues ambos trabajábamos en su compañía", dijo Borràs recordando que debutó en su compañía en 1957 donde congenió con Molina, con quien lleva 60 años casado. Ella, por su parte, deleitó al público con su desparpajo a la hora de explicar anécdotas y detalles del maestro Capi. "Tenía la costumbre de ir a taquilla en los entreactos, coger el dinero y guardarse los billetes enrollados en el bolsillo. Cuando hacíamos una obra de época, con calzones ajustados, aquello hacía muy mal efecto". 

Güell salió en defensa del cómico cuando, después de varias referencias a su famosa tacañería confesó que el actor había tenido detalles inesperadamente generosos. Hasta llegó a pagar los gastos de hospital y el entierro a una persona "¡sin querer que nadie lo supiera!" 

El de la naranja

Maife Gil, Pep Sais, Montse Miralles, Carme Sansa, Carles Canut y Joan Pera también rememoraron la impresión que les causó trabajar al inicio de sus carreras con un crack como Capri en las series del Doctor Caparros. Capri tenía un don para conectar con la gente que explicó muy bien Gil. "En 'Camarada Cupido', de Xavier Regàs, solo tenía cuatro frases que tenía que decir mientras pelaba una naranja. ¡Pero él hacía durar la escena media hora!", rememoró la actriz, que entonces tenía 12 años. Tanto ella como sus padres, que también trabajan en aquella obra, se percataron en seguida que, al salir del teatro, el público solo hablaba de aquel secundario de la naranja, que al cabo de unos años se convertiría en una indiscutible cabeza de cartel. 

En una época en la que los propios actores tenían que encargarse del vestuario y asumir su coste, Capri tenía un método infalible para ahorrar. "Solía acudir a las lavanderías a preguntar por la ropa que nadie iba a buscar. Una vez, necesitaba un batín para una función y fue a preguntar si habían encontrado alguno", recordó Pera. "No le importó que fuera de mujer y de color rosa. Se lo puso el día del estreno y, cuando salió a escena, la gente se destornilló solo con verle. Pensaron que era parte del gag".   

El propio Capri apareció en escena en fotografías y escenas de las series  del Doctor Caparros que emitía TVE-2 en catalán. Tampoco faltaron sus monólogos como L'enterramorts', un texto de sorprendente validez hoy en dia que cerró el acto provocando grandes carcajadas finales.

Tan bien se lo pasaron todos que nadie tenía prisa por dejar la sala. De hecho, muchos se quedaron en el vestíbulo del Romea comentando recuerdos y vivencias de un actor imborrable.