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NUEVA TEMPORADA OPERÍSTICA

El Liceu abre el curso con humor

El Gran Teatre levanta el telón con 'Viaggio a Reims', de Rossini, una sátira de la aristocracia europea

Marta Cervera

Escena de ’Viaggio a Reims’ en el Liceu, con puesta en escena de Emilio Sagi.

Escena de ’Viaggio a Reims’ en el Liceu, con puesta en escena de Emilio Sagi. / JAVIER DEL REAL

El Liceu levanta el miércoles el telón de la temporada 2017-18 con 'Viaggio a Reims', un drama 'giocoso' de Gioachino Rossini (1792-1868). Esta obra coral con un impresionante número de cantantes solistas fue compuesta para conmemorar la coronación de Carlos X de Francia, último Borbón que ocupó el trono del país vecino. La ópera narra las peripecias de un grupo de nobles de diferentes naciones que, en su camino a la ceremonia, se detienen en un balneario. Una serie de visicitudes les impedirán llegar a su destino. 

Rossini y Luigi Balocchi, autor del libreto, sacan punta a los celos y miserias de los representantes del Viejo Continente tras las guerras napoleónicas. El reto de esta ópera es aportar la máxima teatralidad a una propuesta que el propio compositor calificó de cantata escénica. "He intentado hacerlo lo más divertido y fresco posible teniendo en cuenta el punto de vista irónico desde el cual se retrata a la aristocracia. En la obra todos hablan de un rey pero tampoco le sirven demasiado", apunta el veterano Emilio Sagi, director escénico de esta coproducción del Festival de Ópera Rossini y el Teatro Real, estrenada en el 2001. Para Sagi ,'Viaggio a Reims' es en realidad "el viaje a ninguna parte".

Estrenada en París en 1825, 'Viaggio a Reims' es una de las óperas menos representadas de Rossini.  La obra se había dado por perdida hasta su recuperación a mediados de los años 80. En Barcelona se estrenó por primera vez en marzo del 2003 con una deliciosa producción de Sergi Belbel, en su debut en la ópera, con dirección musical de Jesús López Cobos.

Debut de Giacomo Sagripanti

En esta ocasión el joven Giacomo Sagripanti, considerado mejor joven director en los premios Opera Awards hace un año, debuta al frente de la orquesta del Gran Teatre. "Concebí este montaje como cualquier otro, solo que se ha utilizado aquí y en otros sitios para dar una oportunidad a jóvenes cantantes que empiezan", aclara Sagi, encantado trabajar con a una docena de jóvenes promesas que debutan en el Liceu junto a voces consagradas como las de Carlos ChaussonIrina Lingu y Roberto Tagliavini, entre otros. 

"Es una ópera ideal para que el público se inicie en el género. En realidad toda la música de Rossini es deliciosa pero este es uno de sus títulos más inspirados porque tiene mucha magia y humor", sentencia Sagi. 

La puesta en escena es muy sencilla. Se centra en un único espacio escénico que se transforma. "La escenografía está realizada con una gran economía de medios. Lo que me interesa más es trabajar la relación entre los personajes y la teatralidad de la obra", afirma Sagi, cuyas creaciones combinan tradición y modernidad. 

Academia musical

El experimentado bajo-barítono Carlos Chausson, que estrenó esta obra con el añorado maestro Claudio Abbado, ha sido mentor de las nuevas generaciones y ha trabajado estrechamente con Sagripanti. "El nivel general de las voces es muy alto. Hemos hecho un trabajo intenso, porque es importante ayudar a los jóvenes en sus primeros trabajos como profesionales", destaca Chausson. "Para que algo salga natural hay que ensayarlo y repetirlo muchas veces. Para eso necesitas tiempo, algo que hemos tenido en el Liceu", añade el director musical. "El cantante rossiniano es como un atleta. No basta con tener buena voz, exige un ritmo y dinámicas muy precisos".

Los ensayos empezaron el  21 de agosto, con La Rambla todavía conmocionada tras el atentado terrorista ocurrido cuatro días antes. "Cuando llegamos veíamos a gente triste en La Rambla. Contrastaba con la alegría de esta obra. Por eso animo a todo el mundo a ver esta aporta", destacó Levy Sekgapane, joven tenor sudafricano ganador de prestigiosos concursos como el Belvedere y el Montserrat Caballé, con ganas de darse a conocer ante el público barcelonés.    

Temas: Ópera Liceu