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ENTREVISTA

Sergi López: "Hacer teatro es un acto militante, de resistencia"

El actor regresa al Poliorama con su aclamado espectáculo unipersonal 'Non solum' y con 'Livingstone 30/40'

Marta Cervera

El actor Sergi López, el pasado viernes, en Barcelona. 

El actor Sergi López, el pasado viernes, en Barcelona.  / FERRAN SENDRA

Sergi López, actor con una dilatada carrera en el cine ('El laberinto del fauno', 'Harry, un amigo que os quiere', 'La propera pell'), regresa a Barcelona con su aclamado espectáculo 'Non solum' (2005), hasta el 9 de abril en el Poliorama. Después recuperará 'Livingstone 30/40' (2011), del 12 al 24, junto a Jorge Picó, su fiel colaborador en ambas producciones.

¿Añoraba hacer teatro en Barcelona? El teatro es el origen de todo, empezando por 'Els pastorets'. Actuar con el público en directo es inigualable, por eso tanto Jorge como yo nunca hemos dejado de hacer teatro, no podríamos. Poder ofrecer nuestras dos obras en un corto espacio de tiempo permitirá apreciar que, pese a ser obras muy diferentes, también son muy iguales.

¿Qué representa ese contacto directo con el público en un carrera más enfocada al cine? El teatro es una amante muy fiel. Sabes que si tienes una fecha para dentro de dos años en Mollerussa, la tienes. Es muy disciplinado. El cine en cambio no depende de ti, sino de una estructura financiera y de todo un equipo. Hacer teatro de creación es muy gratificante porque en él no solo somos intérpretes, como en el cine, sino que además defendemos una autoría y una forma de hacer las cosas. La emoción e ilusión de estar en Barcelona viene de aquí, de estar en el escenario como autores y actores. Hacer nuestro propio teatro nos ha salvado la vida.

Estas obras ya tienen años ¿Para cuándo algo nuevo? Estamos empezando a trabajar en un nuevo texto que prepararemos este verano y estrenaremos en el 2018 en Francia.

La diferencia y la igualdad son temas de los que habla con humor absurdo y surrealista en 'Non solum' ¿Por qué? Todos somos iguales por fuera pero en realidad no lo somos tanto. La igualdad es un tema más del siglo XX y la diferencia del XXI. Igualdad y diferencia no son antónimos: el valor de ser todos iguales es ser todos diferentes. Es decir, la igualdad es interesante delante de la ley, para tener los mismos derechos y deberes. Pero lo que hace rica nuestra sociedad es que seamos todos diferentes y pensemos de distinta forma. La diferencia es esencial también para la identidad, nos reafirma en nosotros mismos.

¿Cuánto han evolucionado estas obras desde su estreno? La estructura es la misma en las dos, pero como somos unos bulímicos del trabajo, aún ahora vamos introduciendo pequeños cambios. Hemos ido eliminando cosas para quedarnos con lo más esencial. No creo que el público que ya lo haya visto encuentre nada a faltar pero ahora están más redondas, son más  contundentes y esenciales.

¿Sigue trabajando más en el cine francés que español? En general, como he trabajado más en Francia, recibo más propuestas de allá. Pero acabo de venir de un rodaje en Toledo con Terry Gilliam, el de los Monty Pyton, que está embarcado en 'The man who killed  'Don Quijote' (El hombre que mató a Don Quijote). Lo he pasado muy bien rondando a sus órdenes interpretando al propietario de una granja en la que se detiene el protagonista del filme.

Las serie de televisión están revolucionando el audiovisual pero usted de deja ver poco en ellas. ¿Le veremos más en este medio? Soy bastante raro. Soy relativamente poco cinéfilo comparado con la gente con quien trabajo en el cine y, la Televisión, aunque no me disgusta como formato, es un medio que me produce mucho respeto. La repercusión que tiene es tan bestia y brutal que voy con pies de plomo. Siempre que hago algo pequeño en la tele todo el mundo se entera más que cuando ruedo tres películas.

Nada que ver con el teatro, vaya. El teatro es como volver al principio de todo, a la base: ponerte delante de la gente y hacer el payaso para hacer reír o llorar. Desde que conocí a Jorge Picó con quien escribí 'Non solum' en París, el teatro ha representado la posibilidad de inventarte, de crear tu propia voz, de decidir de qué hablas y con qué personajes. Supone una responsabilidad mayor pero es mucho más rico que hacer solo de intérprete.

¿Qué temas les interesan? Pese a ser muy diferentes, Jorge y yo compartimos la idea de hacer un teatro popular, que tome posición sin ser explícitamente político. Nosotros estamos todo el día hablando de política, de lo que ocurre en la calle, de la injusticia y de alguna manera queremos que el teatro sirva para algo.

Simona Levi, autora de 'Hazte banquero', asegura que solo le interesa el teatro útil. El teatro ya de por sí es una declaración de principios en un mundo donde todo es imagen, todo es rápido, todo aparece y desaparece muy rápido el teatro ofrece algo diferente. El simple hecho de hacer teatro es un acto militante, de resistencia.