26 nov 2020

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ESTRENO EN EL TEATRE NACIONAL

Mercè Sampietro lucha por su libertad en la Barcelona modernista

Sergi Belbel regresa al TNC con una adaptación de la tragicomedia de Mercè Rodoreda 'La senyora Florentina y el seu amor Homer'

ESTER TORRAS / BARCELONA

Han pasado 24 años desde que Rosa Novell rescató de un cajón 'La senyora Florentina i el seu amor Homer' y convenció a Mario Gas para que diera vida a la obra dramática de Mercè Rodoreda. Ahora es Sergi Belbel quien coge las riendas de esta pieza para volver al TNC después de tres temporadas de ausencia. A medio camino entre la tragedia y la comedia, Belbel viaja a la Barcelona modernista de principios del siglo XX y pone en escena el relato de los esfuerzos que hace Florentina para construir su propia identidad como mujer en un ambiente marcado por el deseo masculino. La obra se representará en la Sala Gran del TNC del 22 de febrero al 2 de abril.

Esta es una de las cinco obras que Rodoreda escribió en su escasa carrera como dramaturga durante la década de los 50. Los personajes se mueven en un ambiente que conecta a la perfección con el imaginario de la escritora, un universo en expansión donde priman la naturaleza y la belleza; una "celebración de la vida", en palabras del director, que contrasta con la tristeza y melancolía que destilan las figuras femeninas.

Cuando Xavier Albertí, director artístico del TNC, propuso esta obra a Belbel, este estuvo a punto de rechazarla porque "tenía demasiado presente el montaje de Gas". No obstante, cuando releyó la obra pensando en Mercè Sampietro en el papel de Florentina decidió aceptar. "Si Rodoreda hubiera conocido a Sampietro, seguro que también la habría tenido en mente", asegura.

UNIVERSO FEMENINO

Después de pisar la Sala Gran del TNC con la ópera 'Eclipsi' y con la tragicomedia italiana 'Dissabte, diumenge i dilluns' (también dirigida por Belbel), la actriz encarna ahora a una profesora de piano de Sant Gervasi que está ciega de amor por un hombre casado y con hijos (Toni Sevilla). Según Belbel, Florentina y sus tres inseparables vecinas viven bajo el estigma de "no ser mujeres completas sin los hombres", aunque con sus pequeños trabajos y su amistad les dan lecciones de libertad e independencia. Aunque las mujeres se han emancipado y la sociedad ha avanzado mucho desde entonces, los espectadores pueden conectar con estas cuatro supervivientes a través de temas aún muy presentes, como el maltrato o la violencia machista. "Es una obra muy actual porque, aunque las cosas han cambiado, todo lo que pasa en la función lo conocemos o lo vemos a través de la televisión", explica Sampietro.

Un drama cotidiano que, según su director, "confronta a la mujer catalana de la alta burguesía con una chica de pueblo, Zerafina, que representa la Catalunya rural". En definitiva, "son dos Catalunyas que se encuentran y se dan la mano desde la condición de mujer". Belbel resalta la importancia de respetar la edad de los personajes en el teatro, aunque lamenta que "a partir de los 40, no hay papeles para las mujeres". Encontrar a Zerafina, una joven de 18 años, le costó tres meses, hasta que finalmente apareció Elisabet Casanovas (la Tània de 'Merlí'), quien debutará en la Sala Gran del TNC con este clásico.  

El único apoyo que tiene Florentina a lo largo de la historia son sus tres amigas, interpretadas por Carme CallolTeresa Urroz y Margarida Minguillón, a quienes Belbel describió como "las tres Meryl Streep catalanas". Son tres personajes muy diferentes pero que funcionan como uno solo, haciendo la función del coro en el teatro griego.